Miércoles
21 de Agosto de 2019

Asimetrías

Fabia Leyva  Lí

Universidad de Holguín Oscar Lucero Moya

Todo el tiempo para mirar la lluvia

Tardes de lluvia

El asfalto mojado.

Las paredes de las casas antiguas se agrietan.

Goteras persistentes. Derrumbes.

El sonar del techo vecino.

En algún sitio de la ciudad

la lluvia está demoliendo un cuerpo.

Sentada en la ventana miro el agua correr por el contén.

Arrastra todo.

Limpia la suciedad. ¿la sociedad?

Lo que nunca debió existir.

El cadáver de un gato que ayer se aproximó a mi puerta.

(Quise quedármelo). Quiero ser ese animal

Flotando en la corriente. Fluir.

 

Lleva horas lloviendo.

Llevo horas quieta.

Sin pestañear. Como una fotografía.

Manson canta.

En la música las frases se repiten.

No presto demasiada atención.

Mi estado vegetativo repugna.

Solo respiro el olor a tierra mojada.

Las gotas caen los charcos de la acera.

Muchas cosas caen en mí. Como en un pozo sin fondo.

El hombre del paraguas negro camina sin prisa.

Salpica sus zapatos.

Yo tampoco tengo prisa.

Todo el tiempo para mirar la lluvia.

Para caminar bajo la lluvia.

La ciudad enfriándose.

 

 

Juan David Gómez Amador

Universidad de Ciencias Informáticas

 

Discurso de las campanas

La vida

Pasar la vida, fluctúa,

como una simple oración

y el sitio premonición

a ratos se devalúa.

Pasa el tiempo y acentúa

otro siglo que despierta.

Después del toque la puerta

le cede o le niega el paso.

Quien llega de lente escaso

brinda por la vida muerta.

 

Destinos

La calle suele cruzar

el puente de la memoria

vuelve a la convocatoria

(la calle quiere llegar).

Hay un pedazo de mar

que salta sobre los puentes.

Hay muchas huellas silentes.

Hay mucho destino incierto.

Hay mucho camino abierto

cerrado a los inocentes. 

 

 

*Obras finalistas en el 22 festival de artistas aficionados de la FEU