Viernes
24 de Mayo de 2019
Historia

13 marzo: el camino marcado con fuego

Autor: J. S. Elcano
Fotos: Tomada de http://www.radiorebelde.cu/
Fecha: 13 de Marzo de 2018
Tarja erigida a José Antonio Echeverría, a un lado de Universidad de La Habana.  Foto tomada de http://www.radiorebelde.cu/

Han pasado 61 años de aquella tarde del miércoles 13 de marzo de 1957. Mientras un grupo de universitarios se apresta al homenaje, uno puede conjeturar que el tiempo es el que es, pero imaginación alguna puede conseguir representar las esencias.

Puede uno subirse a las magias del 3D y asumir toda suerte de artilugios virtuales; hacer mentalmente la película de unos jóvenes avanzando por los ideales, armados de convicciones tanto como de audacia, pero no llegará a un tercio de aquel día de «aparente tranquilidad». 

Miraremos a los universitarios de hoy llegarse ante la Tarja erigida a José Antonio Echeverría, a un lado de Universidad de La Habana, al sitio donde El Gordo, en intrépido intercambio de balazos cayera  muerto, en bravía actitud.

Otros estarán yendo, a esa misma hora, a su casa natal en Cárdenas, para recordar al niño que fue, al hijo, al amigo que convocaba en la vecindad.

Acompañaremos poco después a la comitiva, al panteón de los Mártires, donde yacen buena parte de aquellos inmortales. En el Cementerio de Colón arderá la llama que sigue marcando con fuego el camino recorrido.

Y luego, a media tarde, se irá a Radio Reloj. Al sitio de la arenga que quiso ser el lance justo ante de la estocada mortal y que agitó al aire los arrojos. 

Ninguno de los peregrinos podrá andar al margen de las graves invocaciones que estremecen cada sitio recorrido; nadie puede abstraerse de tanta savia tronchada.

Al filo de las cinco de la tarde, en la explanada ante el Museo de la Revolución, sería la consumación del homenaje.

Podemos sentir el chirriar de los neumáticos, las detonaciones, el silbar de las balas, las imprecaciones, el estertor del que agoniza, la furia o la frustración del que va a morir poco después.

Pero nada puede compararse con las horas de aquella tarde del miércoles 13 de marzo de 1957.

Solo nos queda seguir con honor el camino marcado con fuego.

 

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