Sábado
23 de Junio de 2018
Ciencia y tecnología

Adicciones. Vida, pasión y muerte de la fuerza de voluntad

¡Obsesivo-compulsivo!, decían mis mayores ante casos parecidos. Hoy, sea cual sea el campo de acción, si pierdes el control sobre tus predilecciones y en consecuencia dejas de tener vida propia, eres sencillamente… un adicto.

Autor: Jorge Sariol
Fotos: Archivo
Adicciones. Vida, pasión y muerte de la fuerza de voluntad

La noticia pareció desfilar anónima por la red. Un tailandés de 24 años falleció frente a su computadora tras varias noches de videojuegos.1 «Era adicto (…) apenas dormía y jugaba de la noche a la mañana», explicó un agente de la policía local.

Algunos lectores avispados postearonopiniones encontradas: «Verdaderamente hoy día hasta los juegos de video son una adicción y ya no se diferencia entre lo bueno y lo demasiado». «Todo en exceso tiene finales no deseados, pero seamos claros, mueren muchísimas más personas por fumar y por tomar, que por jugar».

«¡La crisis! excusa perfecta; como no hay trabajo, me quedo en casa y además no me ha dado por el alcohol o la droga». «Seguro que estaba jugando DOTA. Este juego es una droga y es lo más estúpido que hay: mover monos con distintos niveles de poder para que se maten entre sí».

Como en un canon prestablecido, la mayoría de las personas conecta automáticamente el concepto adicción con el tema drogas para expresar la condición extrema de una enfermedad física y psicoemocional o como enunciación de la temible dependencia hacia una determinada sustancia.

Pero las concepciones más actuales amplían las definiciones y hoy se acepta como adicción cualquier actividad que provoque en el individuo incapacidad de controlar su voluntad y lo lleve a conductas compulsivas, y que van desde el consumo descontrolado de alcohol, el tabaquismo, las sustancias psicoactivas y la farmacodependencia, hasta el juego de azar, la comida, la televisión, ¡el sexo y el trabajo! y en los últimos tiempos también la llamada tecnofilia, impulso incontrolable al uso de nuevas tecnologías, en un largo listado que no parece vaya a tener fin en el próximo decenio.

Sin embargo llueven los estudios sobre la drogadicción y pocos sobre las nuevas interpretaciones. Avanzan, amplían y se desarrollan las investigaciones; se admite el origen multifactorial de la adicción y sus factores biológicos, genéticos, psicológicos y sociales. Algunas fuentes conceden incluso la posibilidad de predisposición biogenética a desarrollar dependencias.

Con todo, una interpretación más precisa de la adicción 2 sigue esperando por nuevos hallazgos.

El consumo de drogas y sus consecuencias es sin dudas el ámbito más estudiado, porque resulta responsable del 12,4% del total de fallecimientos mundiales y del 8,9% del total de años de vida productiva perdidos por discapacidades físicas y mentales. Cerca de 2,5 millones de personas mueren cada año por abusar del alcohol, una práctica que se ha convertido en el tercer factor de riesgo de enfermedad en el mundo, el segundo en Europa y el primero en el Pacífico Occidental y América.3

AdiccionesLas hay drogas blandas y duras; estimulantes: café, tabaco, té, anfetaminas y cocaína y las sedantes: alcohol, morfina, heroína y algunos de los llamados somníferos. La lista define también las naturales o sintéticas, médicas y no médicas, legales e ilegales…

Les atribuyen varias dependencias: sociocultural, a partir de influencia de las modas y costumbres dentro de grupos sociales que presionan al sujeto; psicológica, según el criterio de encontrar un potencial y esquivo nirvana;4 psicopatológica, presente en individuos con enfermedades psiquiátricas, y finalmente la dependencia fisiopatológica, aquella que introduce el tóxico en el metabolismo y luego urge de él, de modo temporal, para «equilibrar».

Una cuestión parece estar clara: los síntomas típicos se muestran con la pérdida de control, daño o deterioro progresivo de la calidad de vida, negación o autoengaño para apreciar la relación entre la conducta adictiva y el deterioro personal. Y de remolque, los daños personales hacia los seres queridos más inmediatos.

El eminente especialista cubano, Dr. Ricardo Ángel González Menéndez, en su libro Misión: rescate de adictos, publicado por la Casa Editora Abril, ilustra el cuadro resultante de un modo preciso: «muchas puertas se cierran, infinidad de amistades valiosas se alejan, la persona amada se desilusiona, los hijos pequeños se aterrorizan y si son mayores se llenan de resentimiento y dolor, los padres sufren hasta el grado de reducir su esperanza de vida, los jefes se cansan, el nivel y la calidad del trabajo se degrada, la economía personal y familiar se dañan hasta niveles impensables, se pierde el empleo y en los casos más avanzados se llegará a la afectación total de la imagen pública y al vagabundeo (…) la enfermedad y la muerte tienen para el toxicómano menos importancia que el sufrimiento…».

Es difícil encontrar materiales de estudios críticos sobre adicciones al sexo, tal vez porque los límites son más difíciles de transgredir, o sobre la complicada obsesión por el trabajo de quien no halla otra cosa en la cual canalizar energía y tiempo; en cambio tienen algo de atención la fiebre por ver televisión ¡vivan las telenovelas jaboneras! y la gula.

Algunos especialistas abogan por dedicar más tiempo y espacio al estudio de otras formas de adicción. El Centro para el desarrollo académico sobre drogodependencias de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana y el Comité Organizador de su primer Simposio sobre Adicciones, CEDRO 2013, está invitando a sumar investigaciones con perspectiva multilateral sobre dependencias «emergentes, basadas en comportamientos naturales o vinculadas a avances tecnológicos». Por su parte, El manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales en su edición 2013, incluirá la ciberadicción ante la frecuencia con que aparecen las dificultades en la concentración y el temible síndrome de abstinencia.

Está claro: si pierdes el control sobre tus predilecciones, estas van a tomar control sobre tu vida y en consecuencia dejarás de tener vida propia. Pero eso no es nuevo. El problema es que el adicto no se entera. Si con una noticia comenzó este trabajo, con otra de igual ralea termina. Quizá sea apócrifa y puede que resulte un chiste macabro, pero el grosor de la línea que divide el drama de la comedia es inversamente proporcional a la idiotez humana. Dicen que una pareja coreana fue arrestada en 2010, luego de que su hijo muriera de hambre mientras ellos dedicaban horas a un videojuego. Paradójicamente, el juego incluía… criar a un bebé.



1. http://www.cubadebate.cu/noticias/2012/11/22/una-adiccion-quetambien-mata/

2. El Laboratorio de Neurociencias del Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario 12 de Octubre de la Comunidad de Madrid, en colaboración con el Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (Cibersam), descubrió la participación de una nueva proteína en la predisposición a las adicciones. Se trata de la proteína del gen ANKK. Estas células asumen un elevado número de funciones clave en la actividad nerviosa.

3. http://boletinaldia.sld.cu/aldia/2010/10/12/localizan-proteinaque-predispone-a-las-adicciones/. http://boletinaldia.sld.cu/aldia/2012/02/15/consumo-abusivode-alcohol-se-cobra-cada-ano-25-millones-de-vidas/.

4. nirvana (Del sánscrito nirvana, destrucción). Desaparición de todos los deseos de este mundo, que libera al hombre de su condición de sufrimiento, de la ilusión y de la ignorancia.

 

Comentarios

Jsariol (no verificado)
Imagen de Jsariol
16 Enero 2015 - 12:53am
Extraño post el suyo. No nos queda otra que pedirle que lea de nuevo el artículo. El mismo NO tiene como tema central los video-juegos sino las adicciones, al menos las más reconocidas por las ciencias médicas, que incluyen, entre las modernas, a las adicciones a los videojuegos y a las tecnología de la informática. Si el Dota o “Defence of the ancients" es juego de alto nivel intelectual o simplemente idiota o malsano son solo opiniones y no hechos. Los hechos son las adiciones, es decir la falta de voluntad para sustraerse al influjo de jugar, fumar, beber, doparse o el montón de adicciones que no señalaré aquí, pues el artículo lo hace y creo que se defiende bien solo. La frase a la que usted alude ―y otras del mismo pelaje― fueron posteadas por personas con diferentes niveles de discernimiento y fueron relacionadas para enfocar diferentes puntos de vista y variado “estilo discursivo” sobre la incapacidad de algunos humanos de actuar con madurez y responsabilidad ante sí mismos. Nadie esta exento de los riesgos de caer en una adicción. Usted sugiere que pongamos a redactar a alguien que sepa para que ―y cito― “no hable cáscara”. Pierda cuidado. NO nos ofenderemos. Son gajes del oficio. En lo personal tres juegos tengo en mi computadora. Ajedrez, Dominó y el Fligth Simulator ― un buen juego de aviación de “paz”―, pero tengo poco tiempo para ellos. Son tantas cosas de la vida real que me apasionan, que ese campo de la virtualidad solo lo veo como un complemento...para descansar la vista. Con aprecio JS
Jesus Salvador (no verificado)
Imagen de Jesus Salvador
6 Diciembre 2014 - 12:32pm
El articulo sobre los video juegos esta muy bueno pero para próximas publicaciones deben tener cuidado con el vocabulario utilizado, pues ofenden a los que si les apaciona el juego de dota y no es como lo describen. Sito 'manejando a monos´ entre otros disparates. En si el dota o defence of the ancients es un juego de un alto nivel intelectual y habilidad asi que si no son capaces de entenderlo al menos pongan a redactar a alguien que si lo sepa hacer y que no hable cascaras porque lo que termina haciando es ofender a las personas.

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