Domingo
21 de Octubre de 2018
Ciencia y tecnología

Agricultura sostenible: Del dicho al hecho

Autor: M.Sc. Jorge Sariol (sariol@enet.cu)
Fotos: Del autor
Fecha: 31 de Octubre de 2016
La oferta de alimentos sanos y seguros, a un costo razonable, está entre sus dimensiones socioeconómicas.Foto de  de Jorge Sariol

La necesidad de producción agrícola para una creciente población mundial no siempre respeta el medioambiente. Mas no faltan quienes se dedican a pensar cómo resolver el gran dilema de un mundo sostenible. Y de contradicciones está empedrado el camino al desarrollo.

Se tiene por bueno el concepto de que agricultura sostenible es aquella intencionada en el manejo equilibrado de los agro-ecosistemas. Y lo es, cuando combina acciones laborales, tecnologías y voluntad política, en procederes basados en principios ecológicos y económicos.

En su variante específica —la ecológica o sus equivalentes: orgánica o biológica—, promueve la explotación óptima de los recursos naturales, sin emplear productos químicos u organismos genéticamente modificados. A largo plazo, supone mejorar la calidad ambiental y el manejo de recursos y soluciones económicamente viables.

La oferta de alimentos sanos y seguros, a un costo razonable, está entre sus dimensiones socioeconómicas.

Un desarrollo sostenible —que depende mucho del rumbo de la agricultura— tiene, sin embargo, muchas contradicciones que dilucidar, al decidir entre ganancias a corto plazo y beneficios a largo plazo, y optar por el equilibrio entre las necesidades humanas y necesidades de los ecosistemas.

Depende de percepciones y realidades; de escalas humanas y ecológicas; de objetivos sociales, económicos y ambientales; de mercados, de conocimiento científico y tradicional, y naturalmente de la relación gobierno y sociedad civil en la toma de decisiones.

En el ámbito agrícola cubano, no pocos estudiosos —nacionales y extranjeros— insisten en un desarrollo de la agricultura cubana a microescala, con mayor grado de integración, más extendida por todo el país y con mejor empleo de posibles técnicas.

Para un grupo no despreciable, la solución está en la agricultura a gran escala y el verdadero desafío significa optimizar costos/producción para rentabilizar, a partir de soluciones más administrativas que científico-tecnológicas.

En ambos casos se admite que deberá ser parte inevitablemente de una transformación del pensamiento social. Y en el tanteo, la idea de lo sostenible cobra fuerza.

En los primeros, por principios; en otros, porque las exigencias andan tocando a la puerta.

Y el pívot de todo parece ser la ecología.

Son ya notorios los accidentes en el uso y el abuso de productos sintéticos. Cada vez más países ponen barreras comerciales a los agroquímicos o comienzan a exigir control con los niveles de toxicidad.

Un grupo de entusiastas cubanos1 insisten en practicar métodos más sanos, técnicas más naturales y procederes viables.

Otros promueven desde sus saberes el uso de bioproductos, pues estos no generan residuos químico-tóxicos en las cosechas, mantienen su actividad en el campo por tiempo el determinado —lo que implica no tener que aplicarlo de forma consecutiva— y favorece el restablecimiento de la entomofauna benéfica.

Para la experta Orietta Fernández-Larrea Vega, no hay duda que los bioproductos serán a la larga más económicos. «Ocurre que en el debate usualmente se comparan bioproductos con agroquímicos 

—dice— a partir de los mismos paradigmas y terminan por considerarse los bioproductos no como sustitutos, sino como probable alternativa. El argumento más usado es que los bioproductos no actúan con la misma rapidez que los agroquímicos. Olvidan que los químicos se aplican; los biológicos se manejan».

Muchas otras barreras están por delante. Una de ellas es el riego: en el mundo la agricultura consume el 70% del agua disponible, la industria un 20% y el sector doméstico solo un 10%. Los sistemas de regadío son cada vez más caros. En el caso de la agricultura altamente tecnificada, se requieren de personal competente para conseguir entre un 15% y un 30% de eficiencia y eficacia, y casi todos necesitan de portadores energéticos para funcionar.

Gracias a la llamada voluntad hidráulica, desarrollada desde los años 70 Cuba posee una amplia red nacional de embalses y presas, pero la sequía llega a ser por momentos pavorosa.

El uso de semillas seguras es otro de los grandes retos. Y grandes trasnacionales son por lo general los dueños del campeonato. No será fácil vencer en tal juego de poder, y el desarrollo sostenible intenta clasificar en semifinales.

La cruzada apenas empieza.

Diversos son los resultados de la sostenibilidad
Diversos son los resultados de la sostenibilidad

 

Le sugerimos...

  Saberes a la mano

Deje su comentario

*(Campos requeridos)