Miércoles
17 de Julio de 2019
Cultura

Al Gabo, por las vidas que nos dio

Autor: Miriam Ancizar
Fotos: Internet
Fecha: 18 de Abril de 2016
Gabriel García Marquez

El coronel destapó el tarro de café y comprobó que no había más de una cucharadita. Retiró la olla del fogón, vertió la mitad del agua en el piso de tierra, y con un cuchillo raspó el interior del tarro sobre la olla hasta cuando se desprendieron las últimas raspaduras del polvo de café revueltas con óxido de lata.    

Mientras esperaba a que hirviera la infusión, sentado junto a la hornilla de barro cocido en una actitud confiada e inocente expectativa, el coronel experimentó la sensación de que nacían hongos y lirios venenosos en sus tripas.

Así, en dos párrafos suyos descubrimos a un hombre, el viejo que cansado y amanecido nos muestra este maestro de la imaginación. Las tierras americanas están fundidas en cada una de sus presentaciones, nadie puede decir cuál es la mejor para trasladarse y conocer el mundo americano, solo el pudo con su mirada aguzada, decía  él, más que con imaginación darnos una vuelta de tuerca para saber, sentir los entresijos de América, así es en El coronel no tiene quien le escriba.

Así los hermanos Vicario saben desde siempre, como se sabe en toda la comarca, los que presenciaron y los que presentían, la muerte que ronda a Santiago Nasar en esa Crónica de una Muerte anunciada. Dentro de lo mágico también está la fuerza, la decisión de matar por lo que a veces se sigue llamando honor, también son nuestras tierras retratadas con la maestría de quien las conoce, no de quien las inventa. En fin que no vale seguir hablando, contando y sacando cada perla del hilo que las une.

Fuiste capaz Gabo de hacernos conocer a nosotros mismos, lo desproporcionado de nuestros amores y desamores, de encuentros y desencuentros, pero por eso quedas para siempre nuestro.

Miles de años de soledad y tristeza, como escribiera el presidente colombiano, eso tendríamos después de tu ausencia, pero siempre habrá hombres haciendo y rehaciendo pececitos de plata, siempre habrá mujeres bellas a las que persigan flores amarillas en su pelo, siempre habrá quien quiera conocer el hielo... esas imágenes que tu creaste para el mundo estarán siempre, y así es la muerte, mejor, esa es la vida... por ahí nos vemos, más temprano que tarde, hasta entonces queridísimo Gabo.

Como le sucediera al Padre Ángel en La mala hora: Los nardos bajo la lluvia le recordaron las palabras de una canción.

-«El mar crecerá con mis lágrimas»

 

17 de marzo y 2014

Comentarios

karen (no verificado)
Imagen de karen
11 Septiembre 2014 - 9:59am
ciertamente el gabo nos dejó mucho en sus novelas....particularmente soy una admiradora de sus escritos y su muerte fue una triste noticia para mí...uno de mis libros de cabezera es Cien Años de Soledad...su escritura me resucitó en mundos que no pensaba encontrar y de los cuales, ahora, no quiero salir...tener una de sus novelas en la mano es una droga placentera que después de acabarse te deja con esas ansías de más...

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