Lunes
06 de Abril de 2020
Cultura

Alma Mater habla con Gato… De siete vidas y un cómic

Autor: Liannet Gómez Abraham
Fecha: 2 de Marzo de 2020
Alma Mater habla con Gato… De siete vidas y un cómic

Ronronea, lo hace muy seguido. Se desliza por los pies de Irán y va hacia donde estoy. Maúlla con tanta fuerza como sise le escapara por la boca un cuento, o muchos más, ¡Anda, cuéntame!

- «Espera, ¿tienes algo mejor que el silencio? Entonces, ¡no lo rompas!», me dice Gato.

-Ya veo cuán afilada tiene la lengua. Uhm… lo de los cómics es una historia… la primera historia.

A él ya lo conoces, no necesita presentaciones rebuscadas. Negro como el azabache, de grandes ojos, ¡qué sonrisa la de Gato! Lo ves segurísimo en Facebook, le gustan las redes sociales y algunas publicaciones impresas. Me cuenta que de vez en cuando aparece en la revista El Caimán Barbudo, va a visitar a unos cuantos amigos.

En tanto, ya te convences que nuestro personaje es el protagonista de la serie de cómics Hablando con gato, del realizador Irán Hernández.

Mientras le pregunto a Irán por qué un gato en historietas, el animal de cuatro patas me mira como si mi interrogante atentara contra su ingenio y verborragia.

«El personaje de gato nació en el 2017. Mi mascota en ese momento era un perro, y la idea inicial era que él me preguntara ¿Cómo es eso que ustedes son más evolucionados?, pero visualmente no se me ocurría nada.

«Días después me acordé de un dibujo que ya tenía como foto de perfil de Facebook, en el que aparecía yo con un gato en la cabeza. Me pareció genial el interlocutor del gato para que me hiciera las preguntas», comenta.

Para ese momento Gato parecía orgulloso de haber triunfado sobre las cualidades del canino. Es el personaje más famoso de Irán y como festejo se erguía en dos patas.

En aras de salvar mi inicial vacilación por aquella fierecilla de bigotes, le insistí a su creador:

-Bueno, no es que sea cualquier gato, tiene, digamos, rasgos ¿distintivos?

«El proceso es bastante intuitivo. Nunca se establecieron patrones fijos de los detalles que debía tener Gato, pero no quería cristalizar la historia. Me interesa también ese juego con el personaje que puede emanar propiamente de las interpretaciones del público. Eso sí, debía ser un gato picaresco,por eso cuestiona, subvierte, burla y pone en ridículo al humano, sin perder obviamente su cualidad de animal, lo mismo es muy iluminado que “se tira por lo bajito” y llega a ser mundano.

«Los comics de Hablando con Gato parten de inquietudes que tengo como individuo y ser humano. Muchas veces surge la pregunta que me hago a mí mismo y luego resulta que es gato quien la hace», explica el artista.

Sospecho que no hay día de trabajo en el que Gato no husmee en la realización. En cuestiones de segundos va de su aparente descanso hacia la cabeza de Irán, como si le quisiera recordar cuánto transforman el cómic hasta convertirlo en el producto definitivo.

«Me viene la idea del cómic, después hago un boceto muy sencillo yescribo los textos. Lo llevo a cartulina, enmarco con lápiz y sigo agregándole detalles al dibujo inicial. Por último, entinto. Es un trabajo que constantemente se perfecciona. Me dejo llevar por el proceso».

- ¿Por qué privilegiar la historieta?

«Cuando surgió Hablando con Gato yo casi iba de salida del mundo de la historieta. A punto de dar el portazo se me ocurre esta serie de cómics.

«La historieta te dota de herramientas muy diversas. Es la unión entre el formato icónico y verbal.

«El hecho de ser un cómic me aporta inmediatez, porque se me ocurre la idea, la dibujo al momento y la publico. En un cómic de Hablando con Gatovoy a las esencias, como si resumiera visualmente la tesis de algo mayor.

«Tampoco me propongo que sea de vanguardia-me doy cuenta que rompe con los patrones tradicionales de la historieta- no tiene viñetas, es bastante minimalista. Lo más importante no es solo que trasmita, sino que divierta.

«Cuando cuentas una historia extrapolas en ella todas las experiencias que has acumulado durante tu vida. Graduarme de dirección en la FAMCA no está aislado en mi quehacer como historietista. Aprovecho mi formación profesional y llevo a los cómics recursos como la actuación, la interacción con el espacio, las cadenas de acción. Todas las destrezas se nutren una a las otra».

- Gato, ¡escarbas en todas partes!

El gatillo tiene la suerte de merodear por ahí, a riendas sueltas. Por eso los cómics no tienen un esquema temático fijo. Así Gato va del silencio a la noche, a los cuestionamientos, a los memes o a internet.

«En este caso, los cómics parten del cuestionamiento filosófico, pero no entendido este como un concepto complejo. Cuestionar puede ser lo cotidiano, lo existencial. Para mí lo espiritual y lo terrenal está todo el tiempo unido. Traducirlo es sencillo, no me sale hacerlo elevado, el objetivo es que el público se identifique con ese tipo de inquietudes».

Sin casi textos, Hablando con Gatotiene un lenguaje más asequible, que roza lo habitual con el humor y la crítica, que pretende divertir y logra hacerlo.

En medio de la conversación Gato trae una cartulina con un personaje que quienes gustan de la trova conocen muy bien. «Por supuesto que hablaremos de la entrevista con Ray», le dijo Irán.

Como parte de una de las series de la historieta, Gato decidió variar su modus operandi con los humanos. Se fue de entrevista con el trovador Ray Fernández, y ya se imaginarán cómo estuvo la cosa.

El intruso de cuatro patas logró colarse en la vida personal de Ray y resultó que el cómicfue todo un show por la manera refrescante y espectacular en que contó la realidad del cantautor.

De esta forma, Gato quisiera-siempre con el permiso y la supervisión de Irán- «entrevistar» a otros músicos cubanos. Quién sabe, quizás fructifique un buen periodista entre historietas y humor.

Esta pregunta decidí no hacérsela a Irán…

- Gato, -me mira de pronto. Sus orejas atentas-¿Hacia dónde debiera ir el camino de la historieta en Cuba?

«Lo primero es que el gremio debe buscar canales propios y explotar los formatos que están a nuestras manos. No vale quejarse por la escasez de recursos, hay que aprovechar otras vías.

«Existen espacios en las redes donde el cómic ya es digital, los llamadosweb cómics. Estos son historietas pensadas para las redes, que para llevarlas a formato impreso debieras prácticamente reformular el trabajo.

«Si crees que la historieta merece un reconocimiento distinto, demuéstralo. Si las historietas valen la pena como soporte, pues crea y produce historietas a esa calidad; gánate esos espacios».

Durante su corta vida, Gato ha logrado colarse dentro del panorama nacional en diversos canales, pues Irán pretende que dialogue con otras miradas.

Hablando con gato aprovecha todas las oportunidades. Ha recibido reconocimientos, correcciones, críticas y sigue reinventándose en nuevos soportes. Gato además es moderno, navega en redes sociales y se define asiduo de Facebook e Instagram.

Retomando al creador… ¿Cuánto hay de Irán en Gato?

«Estoy totalmente en el personaje de Gato y humano, aunque hay experiencias de otras personas. Las contradicciones de Gato son mías. Claro, al ser una obra de arte, manipulo, exagero, agrego, no soy íntegramente honesto.Muchas veces leo los cómics y me leo a mí mismo… soy yo».

- ¿Tendrá Gato siete vidas?

«Pretendo seguir desarrollando la serie de cómic, que se mueva en todos los medios posibles. De hecho, hay propuestas en soporte impreso, bolsas, animación. Ojalá lleguen a concretarse todas».

Irán no duda. Gato –pretensioso- tampoco. Sabe que hay un público a la espera. Su supervivencia no es lo que más le preocupa… pero vamos, siete vidas y un cómic es una gran promesa para un felino.

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