Sábado
25 de Noviembre de 2017
Nuestro credo

Alma Mater les espera

Autor: Mayra García Cardentey
Fotos: Archivo
Fecha: 1 de Septiembre de 2015
Universidad de La Habana

Ni siquiera el estrés del último año de preuniversitario con sus pruebas finales y de ingreso, pueden equiparar los nervios de la primera etapa en la universidad. El inicio de este nuevo periodo implica múltiples cambios: llegan las responsabilidades, la independencia anhelada; y hasta para muchos, los lógicos dilemas de una mudanza de ciudad o provincia.

Recuerdo como si fuera hoy aquellos días. Mis despistes en una Habana inmensa y enrevesada para una pinareña proveniente de una «casi» ciudad con dos o tres calles principales y nada más; la familiarización con palabras y códigos propios de la jerga y comunidad universitarias; el Machado, la Colina, el castillo de 23 y G donde otrora radicara la Facultad de Comunicación.

En esos años conocí mi primera memoria flash; anduve con mi cámara de fotos que, créanlo o no, era una Zenit de rollo, que me sacó de bastantes apuros; me introdujeron en la sociedad del conocimiento y la Internet.

En esos años aprendí de racionalidad económica cuando extendía 50 pesos por una semana y más; cultivé mi paladar con unos discos de pan y queso fundido y un refresco «agua de churre», que «mataba» las peores hambres de la madrugada; inicié la intensa cultura del invento culinario que aún hoy potencio, aunque ya haya desechado preparar aquellos coditos con una pastilla de pollo con tomate, sin más ingredientes…

En esos años entendí de autoestudio; que el profesor apenas te abre una ventana al inmenso mundo de saberes; que papi y mami no estarían siempre para solucionar los problemas; que la independencia se disfruta pero también cuesta…

En esos años estudié mucho, pensé mi proyecto de vida y, sobre todo, conocí a mis mejores amigas y amigos, esos con quienes todavía hoy comparto sueños y utopías.

Mi primera vez en la universidad fue única e irrepetible, fue el compendio de varias primeras veces en una sola. Ojalá ustedes sepan disfrutar en la misma medida, cuando hoy, aunque en otros escenarios, entren a las casas de altos estudios.

Alma Mater les espera.

Deje su comentario

*(Campos requeridos)