Domingo
21 de Octubre de 2018
Humor

Amante por cuenta propia

Autor: Nemo
Fotos: Ilustración de Yaimel
Fecha: 15 de Febrero de 2013
Ilustración de Yaimel

He decidido dedicarme al cuentapropismo. Claro, esto no es noticia. Desde hace un par de años han sido miles los cubanos que han decidido abandonar el sector estatal para buscar otras alternativas de ingreso económico.

La cuestión no está en decidirse por esa modalidad de trabajo, sino en escoger en qué rama nos vamos a desarrollar porque, al estar fuera de la sombra del Estado, fracasar en el empeño puede ser un accidente mortal. Uno no puede dedicarse a poner una cafetería o a vender DVD. Ambos negocios están sobresaturados y significarían la ruina.

Lo ideal sería inventar algo que no esté inventado, por ejemplo, el primer asilo de ancianos por cuenta propia, o un parque infantil privado (perdón, esto último, además de lo injusto y desigual que resulta por los altos precios de algunos aparatos, ya existe hace tiempo).

Pero bueno, en mi caso, voy a dedicarme a algo en lo que tengo acumulada cierta experiencia, me da placer y me ofrece muchas ventajas. Voy a ser «amante por cuenta propia». Sí, desde hace dos años comprobé que ser amante es mucho más ventajoso que ser novio, esposo o amigo.

Veamos las ventajas que ofrece por encima de cada uno de estos estatus. Por ejemplo, un amigo es alguien importante, a quien una mujer le cuenta algunos de sus secretos, comparte miedos, deseos, frustraciones, pero siempre hay cosas íntimas que las damas se reservan. Sin embargo, si después de ser amigo desempeñas el rol de amante, ya no habrá ningún secreto y serás el mejor de los confidentes, porque conoces de ella cosas que ningún otro sabrá.

Para compararlo con la figura del novio o del esposo, analicemos varios aspectos:

a) Fidelidad: Una mujer le puede ser infiel a su novio aunque lleven más de siete años juntos y él haya sido el único hombre de su vida, en cambio nunca le será infiel a su amante, es físicamente imposible.

b) Promiscuidad permitida: A un amante le está permitido frecuentar a otras, e incluso comentarle detalles de sus últimas conquistas. Como el amante no se considera «propiedad privada», las mujeres generalmente controlan más los celos y se evitan ese ademán de dominación, tan frecuente en las relaciones tradicionales.

c) Tiempo libre: Gozas de mucho más espacio para ti mismo, pues la agenda de encuentros la dispone ella, casi siempre en los momentos ocupados del novio. Si el muchacho cursa una carrera muy difícil como Cibernética, alguna Ingeniería o Medicina, por solo citar ejemplos, es probable que ella exija más de ti, pues el pobre siempre estará estudiando.

d) Aprendizajes: Muchos, especialmente descubres la capacidad que tienen ellas para mentir. Verás con que maestría engañan a sus novios y si te instruyes bien es posible que ninguna después te pueda mentir a ti (créeme, siempre habrá alguna que lo logre).

e) Cero responsabilidades: No tienes que planificar aniversarios, salidas o comidas, casi siempre ella se ocupará.

f ) Evasión de espacios familiares: Se acabaron los fines de semana en casa de tus suegros y tener que soportar a las amigas plásticas y superficiales que tiene ella.

(La lista continúa hasta la el inciso x),pero en este artículo solo incluimos los primeros 6).

Como buen joven universitario cubano, antes de decidir adentrarme completamente en este negocio, busqué en Internet bibliografía al respecto.

Entonces consulté, casualmente en «El rincón del vago», un manual para principiantes en estas cuestiones. Adjunto algunos consejos para iniciarse en el tema:

• No debes preocuparte por tu físico, igual ella no te quiere para exhibirte públicamente. Eso sí, debes defenderte en otros aspectos, porque recuerda que ella te quiere para… eso mismo.

• Mantenerte localizable, ya sea mediante un celular o un teléfono fijo. Cuando ella tenga un chance te llamará y debes estar disponible.

• Conseguirte un «nidito de amor», «madriguera», «cueva de los misterios» o como quieras llamarlo. Un lecho para tus escapadas. Pues es muy riesgoso hacerlo en casa de ella.

• Tienes que aprender a escucharla. Generalmente los hombres andamos muy ocupados contando nuestras «hazañas» y no les hacemos caso.

• Nunca vayas a una cita pensando en que vas a ser sorprendido y siempre ten en mente una respuesta rápida, en caso de que te sorprendan.

• Nunca aceptes ser la pareja formal de una mujer de la que hayas sido su amante, te puede hacer lo mismo, incluso, con aquel que primero fue su novio. Si él se entera de las ventajas de este nuevo rol, seguro estará muy complacido de prestarse para que te engañen a ti.

Como ven todas son ventajas. Pero hay un detalle, yo no podría cobrar por ser amante; es una profesión muy íntima como para mancillarla así. Mejor tomaré la que creo es una sabia decisión, seguiré de periodista, y solo en mis ratos libres, ejerceré como amante. Definitivamente no tengo alma de cuentapropista.

Comentarios

sachiel (no verificado)
Imagen de sachiel
24 Julio 2015 - 1:37pm
Ya yo lo pensé también, así que cuando creen la CNA de ese tema, me avisan...
Leidys Rosa (no verificado)
Imagen de Leidys Rosa
11 Junio 2015 - 1:32pm
A pesar de que todo el artículo gira alrededor del amante masculino, creo que nosotras las mujeres en nuestro rol de amantes tendríamos igualmente esas ventajas y muchas más, me parece que pensaré en esa propuesta de trabajo.
Imagen de Karoline Ast. Glez.
11 Mayo 2014 - 6:35pm
WOW!! No lo había visto desde esa perspectiva, pero resulta tentadora la actividad. Desafortunadamente las mujeres no estamos calibradas para ese desprendimiento sentimental que se requiere, al menos no todas... XD Arriba el cuentapropismo!...pero bajito..shhhhh K

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