Sábado
05 de Diciembre de 2020
Cultura

Asimetrías: Primer minuto

Autor: Náthaly Vega
Fotos: Tomada de frasesdelavida.com
Fecha: 8 de Mayo de 2020
Poesías de Náthaly Vega. Escritora. Licenciada en Periodismo y profesora de la Universidad de Matanzas. Promotora de Ediciones Aldabón y miembro de la Asociación Hermanos Saíz (AHS)... Foto tomada de frasesdelavida.com
Jamás existió otro comienzo que este de ahora,
ni más juventud ni vejez que la de hoy;
y jamás existirá otra perfección que la de ahora,
ni otro paraíso ni otro infierno que este de hoy.
Walt Whitman

 

Abro los ojos y el mundo es borroso.

A veces un cielo blanco escapa por las rendijas.

Tomo de a poco conciencia de mi cuerpo,

me concentro en los dedos de los pies,

asciendo,

siento los muslos, la pelvis,

arqueo la espalda para sentir el crujido de los huesos.

 

Mis labios están secos, los ojos pesan

y me inundan despacio los mismos pensamientos.

Disfruto la laxitud de los músculos

una sensación felina, casi líquida.

Pasarán muchas horas

antes de volver al exacto lugar donde estoy ahora,

en silencio

en reposo animal.

 

Pronto llegará lo inevitable: levantarse,

saludos, desayuno, trabajo, dinero, rutina,

televisión, sexo, gritos, amargura,

espejos cada vez menos fieles.

 

Me complace ser en este momento exacto,

alargo el tiempo,

en el impasse donde me regodeo,

y pienso en Whitman.

Ni siquiera sé si volveré a ser la misma;

durante el día puede cambiar el mundo

o puedo cambiar yo.

 

Aún no me levanto,

doy las gracias

mientras giro, bostezo y alzo las rodillas,

porque en este primer minuto

no ha llegado aún el mundo,

y se siente limpio,

como si fuera el primer instante de mi vida.

 

Hazlos reír,

Entretenlos.

Qué importa si la alegría no te alcanza

para los momentos en que estás a solas:

con la tristeza

escribe tus poemas.

 

Nido Vacío

En una rama del árbol que sembramos

hay un nido con un último gorrión.

Solitario lo miro,

él también me observa,

y me consuela saber

que uno de los dos                                           

desconoce la lástima.

 

Arte silencioso

La gente ama los capullos

que se abren en extrema belleza.

No perciben el sufrimiento de la flor,

que se rompe a sí misma.

Ellos solo ven el capullo,

sonríen

y se preguntan,

cómo pudo tener tanta suerte.

 

Corazón de perro

Escritor joven,

que te encierras entre cuatro paredes

con hambre y sin ganas,

ahogado por el humo del cigarro.

 

Llegan los leñadores de marzo,

y corre frágil la sangre de los árboles,

sin más lamento que el crujir de la madera,

el llanto de las Dríades.

 

Tus manos se detienen

mientras miras por última vez

los frutos que cuelgan

de la guanábana del patio,

corazones de pulpa agridulce.

 

Escucharás,

desde un rincón,

con rabia e impotencia,

mientras golpeas, acaricias y muerdes

el lápiz, las letras, las palabras.

Como si el papel fuera el cuerpo

de tu primera amante.

Como si esa imagen

no estuviera

definitivamente gastada.

 

Cetáceos

He escuchado llorar a los cetáceos

en las noches de más claro silencio.

Sé que la bahía puede ser estéril y amarga,

sé que esperaban encontrar algo mejor.

 

Yo pudiera acercarme a ellos,

ayudarlos a morir con dignidad,

sepultarlos en la noche oscura

y sin que nadie me viera, regresar al alba.

 

Pero también sé

que es un espectáculo doloroso.

Prefiero quedarme entonces

a fingir que son llantos de niños ajenos,

o fantasmas sin amor propio.

 

Hasta ese día en que ya no les escuche más

y deba llorar por una mano que nunca vendrá,

a la que asusten

las mareas tristes

y el salitre.

 

Los trenes invisibles

Atraviesan la noche.

Se escucha el sonido de hierro contra hierro,

el apagado chirrido de sirena.

Van

hacia las estaciones del olvido

como blancas ballenas asesinas

caravanas

de los que se marchan

y no vuelven.

 

Para oírlos

hay que estar insomnes,

escuchar por las entrañas.

Quimera de trenes que se marchan,

óxido       dolor          chatarra,

y te preguntas

si así terminará el alma

de los hombres cobardes.

 

 

Náthaly Vega –seudónimo de Náthaly Hernández Chávez- (Matanzas, 1994) Escritora. Licenciada en Periodismo y profesora de la Universidad de Matanzas. Promotora de Ediciones Aldabón y miembro de la Asociación Hermanos Saíz (AHS). Miembro de los talleres literarios CintioVitier y Los Grafómanos. Ganadora de varios concursos provinciales. Obtuvo medalla de oro en el Festival Nacional de Artistas Aficionados de la FEU 2015-2016 en las categorías de Poesía y Ensayo, y de plata en Cuento. Ganadora de los premios nacionales Abriendo Puertas 2016, Alma Mater 2018 y Oscar Hurtado de Poesía 2019. Textos suyos aparecen publicados en antologías y revistas de Estados Unidos, España, América Latina y Cuba.

 

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