Sábado
19 de Septiembre de 2020
Deporte

Conteos de protección

Autor: Jorge Sariol
Fotos: Frank Baltodano
Frank Baltodano

En Cuba andamos «actualizándonos» también en los topes boxísticos. Sin embargo, ahora con tintes mitad deporte, mitad show mediático, los reajustes pudieran opacar —ante tantas luces, sonidos y humos— tres principios consagrados al deporte: altius, citius, fortius.

Cuando este escrito vea la luz es posible que esté culminando la IV Serie Mundial de Boxeo, súmmum de los nuevos tiempos. Los nombres de los equipos parecieran bandas de rock alternativo: USA Knock-out, Ukraine Otamans, Algeria Desert Hawk, Italia Thunder, Azerbaijan Baku Fires o Domadores de Cuba. La ruta de vestidores hacia el ring a ratos recuerda «la salida» de Cecilia Valdés.

Del XVI Campeonato Mundial de Boxeo Aficionado (Bakú, Azerbaiyán, 2011) a la cuarta serie mundial, las nuevas reglas propuestas —a mediados del 2013— por la Asociación Internacional de Boxeo Amateur (AIBA) eliminaron el protector de cabeza masculino y las máquinas para contar los impactos.

Unos aplauden y otros murmuran

Hay quienes piensan en el humano y prefieren tomar previsiones, al menos desde la ciencia y la tecnología, para cuando la vida pretenda quitarles lo baila'o a los contendientes.

Reglas de oro

Uno de los preceptos básicos del boxeo, y por extensión de todos los deportes de combate, es dar y que no te den; de los cánones olímpicos —el boxeo viene de la civilización griega— destaca «lo importante no es ganar sino competir», pero de eso muy pocos están convencidos. Finalmente, el hecho de que los púgiles estén enterados de los riesgos, justifica los medios para el aparato organizador del deporte. Y de riesgos está llena la vida más cotidiana de este mundo.

¡En la esquina…!

Frank BaltodanoFoto: Frank Baltodano

El Doctor en Ciencias de la Cultura Física, Odonel Martínez Barzaga, 1es fiel partidario del axioma sostenido por Alcides Sagarra,2 decano de los entrenadores de Boxeo en Cuba: «El eje central de la escuela cubana de boxeo es el boxeador». Con él y con el Dr. Armando Sentmanat,3 el joven investigador inició no solo una caracterización del proceso físico-terapéutico en el boxeo, sino además el tratamiento de las secuelas neurológicas de tipo cortical en boxeadores.4

«No se trata de estigmatizar el boxeo. No es el caso, aunque sea la única práctica deportiva que, por su propia naturaleza, cause daño por intención y no por accidente», ha dicho.

«Existen grupos, como la Organización Médica Mundial (OMM), promotoras de la preparación de seminarios de formación médica para todo el personal del cuadrilátero, que mejoren, regularicen y hagan cumplir estrictamente el control sobre los gladiadores modernos.5

«Hay quienes incluso acuden a las estadísticas de accidentes en el boxeo, situadas en el 2%, que solo incluyen lesiones de escasa magnitud y no reflejan el número de serias complicaciones causantes de daño cerebral permanente en muchos peleadores».

Primer asalto  

Como profesor de Cultura Física, Martínez Barzaga defiende el uso del protector de cabeza, aun cuando no brinden seguridad total contra lesiones y traumas. «Pero apreciarlo como un deporte altamente nocivo y perjudicial, obviaría que el boxeo pudiera ser víctima, en sí mismo, de la forma en que se ha etiquetado».

Para el académico la cuestión es más compleja. Según sus estudios el problema del boxeo va más allá de la simple interacción de dos vectores: la fuerza del golpe y la resistencia al mismo. «Al final, la cabeza se desplaza mientras la masa encefálica sufre, debido a la inercia, un retraso en su deslizamiento. Entonces la distancia entre el encéfalo y el interior del cráneo se reduce y se produce un aumento de la presión intracraneal.

«Con un golpe directo que impacte periféricamente en la cabeza, puede producirse una hiperextensión del cuello y de la columna cervical. En un golpe oblicuo, se combina una aceleración lineal y rotativa de la cabeza: el cráneo inicialmente se mueve más rápido que la masa encefálica. Esta situación provocará una distensión de las venas, entre el encéfalo y el seno longitudinal superior, con posible sangrado venoso y hemorragia subdural».

Para este experto, cuando el gladiador se aproxima a las 60 peleas hay que observar posibles síntomas de encefalopatía: menor tolerancia a los golpes en la cabeza… disminución de la capacidad defensiva…«Las personas cercanas advierten una mengua de la capacidad de atención, de concentración y de la memoria. Puede iniciarse un trastorno del lenguaje y el aspecto es parecido al de una persona en estado de embriaguez. Una vez iniciado el cuadro, es persistente y progresa durante un año o más» declara Martínez Barzaga.

La literatura especializada sugiere que la encefalopatía crónica del ­atleta estaría en relación con múltiples hemorragias petequiales, causadas por traumatismos craneales repetidos.

«Evidentemente, las secuelas no le permitirán al púgil un pleno nivel de realización y lo convertirán en una persona propensa a tener capacidades disminuidas a largo plazo. Aunque estas alteraciones son más frecuentes en profesionales que en amateurs, aunque estos no quedan exentos. Y afectan ­fundamentalmente a los lentos, con elevada capacidad de “encajar” puñetazos. El síndrome aparece en todos los pesos, pero es característico de quienes se enfrentan a oponentes más pesados y también en los llamados sparring, utilizados en los entrenamientos».

Los síntomas pueden aparecer tras varios años. El estadounidense Mohamed Alí, aquejado del «Mal de Parkinson», es un ejemplo notorio.,

Primer descanso

La AIBA tiene Reglas Técnicas y de Competencia para ser observadas por sus miembros, en cualquiera de sus actividades y en todos los niveles. Incluyen definiciones tales como Boxeadores Elite, a los «de mujeres y hombres entre las edades de 19 a 34».

La IV Serie mundial se ha montado sobre los cinco rounds, de tres minutos cada uno, sin cabecera y con el torso descubierto. El peso de los guantes, subió de ocho a diez onzas, para las divisiones hasta 64 kilos y fijado en 12 para los de 69 en adelante. En cada combate se otorga una puntuación similar a la del profesionalismo: de diez puntos al ganador del round, nueve al perdedor e incluso menos si la diferencia es grande.

Esta es la primera vez que Cuba compite en un certamen con las reglas del boxeo rentado. El deporte profesional fue eliminado en la Isla en 1961.

Segundo asalto

Foto: ArchivoFoto: Archivo

Al plantearse la investigación, Martínez Barzaga buscó información actualizada, documentada y avalada  científicamente y  no encontró nada al respecto. «En el boxeo amateur no existe  y en el profesional, el mayor y más fuerte en el mundo, parece no importar: Allí priman el espectáculo y el dinero. Los adelantos científicos y tecnológicos están encaminados en ver cómo se obtiene la victoria, a toda costa».

De ahí que Martínez Barzaga se dedicara a construir una metodología basada en los mecanismos de plasticidad del cerebro, para minimizar daños y elevar la calidad de vida de los que realizan deportes de contacto.

Su preocupación ha «movido» a muchos. Y para bien. «Cuando empecé a publicar los primeros resultados ­dice- recibí mensajes, por ejemplo, del Presidente de la AIBA, el señor Wu Ching-Kuo, muy interesado en el tema, llegué a pensar que un chistoso me estaba gastando una broma y también me escribió el señor Kishen Narsi, miembro del Comité Ejecutivo de AIBA, en el área científica tecnológica, quien me dijo: creo, sin ánimo de rechazo, que yo estaba levantando una gran polvareda».

El Dr. Misael Salvador González Rodríguez, investigador de la Federación Cubana de Boxeo, ha analizado la aplicación de las nuevas reglas para este deporte en la escuadra cubana.  «Se revierten en factores psicológicos que están asociados a los procesos adaptativos y de comportamiento, teniendo una influencia directa en el rendimiento, el ejercicio y las tareas combativas. De forma general, los deportistas presentan sensaciones de ligereza en la parte superior de la cabeza, por la ausencia del protector, y experimentan reacciones emocionales de tipo deslumbrante, regulativas, pero que irán ajustándose de forma progresiva».

Cuando este trabajo se gestaba Domadores de Cuba esperaban el tope de vuelta con los USA Knock-out, en Estados Unidos. Días antes, en La Habana, los cubanos habían ganado a los norteños todas las peleas pactadas en un cartel donde lo más significativo fue el desplome en el tercer asalto de Gabriel Maestre (69 Kg) por un gancho al hígado que le encajó el criollo Roniel Iglesias. Por diversas razones, dos nacionales no estaban ya en la nómina cubana: Robeisy Ramírez, Campeón Mundial y Olímpico y Julio César La Cruz bicampeón mundial y elegido el mejor púgil de América en 2011. Para entonces,  el ruso Bakhtovar Nazirov (52 kg) había dado contundente nocaut a Gerardo Cervantes.

Tercer y último round

«No se puede sentir satisfacción cuando los resultados desencadenan un progresivo impacto negativo a la sociedad», ha declarado Odonel Martínez.

«Le correspondería entonces a la psicología y a la medicina del deporte darle solución. Urge la necesidad de un seguimiento neurológico, como parte de acciones profilácticas concretas. Las alteraciones y lesiones resultado de los golpes recibidos por quienes practican el boxeo son irreversibles si no se toman medidas a tiempo. Es necesario el tratamiento con base en la cultura física terapéutica, desde el propio entrenamiento y posteriormente en la comunidad.

«Tengo muchas razones para seguir. Teófilo Stevenson era amigo de mi familia; todavía conservo un juego de guantes y cabecera que me regaló, recuerda Odonel Martínez. Años después, madurando la idea que ahora desarrollo en el manual, se lo comenté: “No te imaginas la cantidad de problemas que podemos evitar con eso”, me dijo. Le respondí en broma que él había sido uno de los boxeadores menos golpeados y me ripostó muy serio que cuando recibía pegadas de superpesados como él, los oídos le zumbaban durante semanas y con frecuencia le dolía la cabeza.

«Lo que me dijo entonces fue determinante: “¡Vete a ver a Alcides y métele `caña´ al estudio ese!”».

¡El perdedor… por RSC…!

 

Stevenson contra Jimmy Clark en tope Cuba - EE.UU.

En julio de 1973, el boxeador ruso Igor Vysotsky, hombre de poca estatura pero poderosa pegada, derrotaba por puntos a Teófilo Stevenson, en la batalla por el oro, en el 6to Torneo Internacional de Boxeo Giraldo Córdova Cardín. Todo parecía increíble, pues algo más de un año antes, septiembre de 1972, durante los Juegos Olímpicos de Munich, el estelar Duane Bobick 6'3  de estatura y nacido en Bowlus (Minnesota), se desplomó fulminado ante el metraje de una recta de Stevenson. Le decían la Gran Esperanza Blanca y aseguran que actualmente  padece de encefalopatía traumática crónica, a causa, según muchos,  de un terrible accidente laboral.

En abril de 1976, por segunda ocasión, Stevenson, a la sazón Campeón Mundial Amateur en 1974, en la división de +81 kg,  era derrotado por Vysotsky, en la ciudad de Minsk.

El 17 de marzo de 1979, Vysotsky perdía a su vez, por decisión unánime, contra el cubano Ángel Milián.

Por no llegar a ser  campeón nacional en la antigua URSS, Igor Vysotsky nunca hizo el equipo nacional soviético y no volvería a enfrentar a Stevenson.

Stevenson contra Jimmy Clark en tope Cuba - EE.UU.

 

Stevenson contra Duane Bobick en los Juegos Olímpicos de Munich 1972.


Stevenson contra Duane Bobick en los Juegos Olímpicos de Munich 1972.

Fotos: Cortesía de Granma

 

1. Licenciado en Cultura Física, Máster en Actividad Física en la Comunidad, Profesor-investigador del Centro de Estudios de Actividad Física en la Comunidad y Calidad de Vida de la Universidad de la Cultura Física y el Deporte de la Facultad de Granma.

2. Doctor en Ciencias Pedagógicas. Profesor Adjunto del Instituto Superior de Cultura Física Manuel Fajardo. Dirige la Comisión Técnica de Reglas y Arbitraje de la Comisión Cubana de Boxeo.

3. Vicedirector e Investigador del Centro Internacional de Restauración Neurológica (CIREN) de La Habana.

4. http://www.efdeportes.com/efd182/tratamiento-de-las-secuelas-neurologicas-en-boxeadores.htm.

5. Acuerdos 4 y 9, respectivamente, de la XXXV Asamblea Médica Mundial, realizada en Venecia, Italia en octubre del año 1983, donde se dictaminaba:«(…) El boxeo produce una incidencia alarmante de lesión cerebral crónica. Por esta razón, la Asociación Médica Mundial recomienda que el boxeo sea prohibido».

 

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