Martes
20 de Agosto de 2019
Universidad

A cuatro... años

Jorge Santana, decano de la Facultad de Meteorología opina sobre la reducción del tiempo a cuatro años de las carreras universitarias.

Autor: Dainerys Mesa Padrón
Fotos: Tomada de Cubadebate
Fecha: 23 de Enero de 2017
En el pasado septiembre veintinueve carreras de la Educación Superior iniciaron el curso con el nuevo plan de estudios. Si bien las transformaciones apuestan por mejorar las dinámicas educativas y los aprendizajes del alumnado, diversas opiniones levantan posturas a favor y en contra de los cambios en cuestión. Foto tomada de Cubadebate

En el pasado septiembre veintinueve carreras de la Educación Superior iniciaron el curso con el nuevo plan de estudios. Veintitrés de ellas pertenecen a las Ciencias Pedagógicas, y el resto son: Licenciatura en Turismo, las dos carreras de Diseño, Cultura Física y Meteorología.

Si bien las transformaciones apuestan por mejorar las dinámicas educativas y los aprendizajes del alumnado, diversas opiniones levantan posturas a favor y en contra de los cambios en cuestión.

A propósito del tema y por ser una de las pioneras en esta modalidad, Alma Mater conversó con Jorge Santana, decano de la facultad de Meteorología, perteneciente a la Universidad de La Habana.

Desde su posición de líder, directivo, educador..., ¿cuál es su postura ante esta determinación de acortar a 4 años determinadas carreras entre las que se encuentra la suya?

Acortar el tiempo de duración de algunas carreras universitarias a 4 años, en nuestras condiciones, se inserta en una corriente de pensamiento internacional que tiene varias aristas. La mayoría de ellas son válidas y pudiéramos destacar la correspondencia de la formación a la dinámica que existe con otras universidades del mundo, lo cual es importante en los procesos de intercambio científico y docente, una más rápida inserción laboral de los egresados y la dirección con mayor especificidad a la resolución de problemas económicos concretos en el entorno productivo del país.

Aunque una rápida inserción de los graduados en el mercado de trabajo representa, sin dudas, un importante ahorro económico, comparto la idea de varios compañeros del Ministerio de Educación Superior (MES), de que esta no es la cuestión económica más importante en las condiciones actuales de nuestro país y del proceso de formación.

El reto planteado por el pensamiento detrás de esta proposición y posterior medida corresponde a la decisión de optimizar y racionalizar el proceso de formación de la masa de estudiantes graduados en función de las necesidades sociales. Ellas están representadas en las capacidades de los empleadores de resolver los retos económicos, productivos y sociales que antepone la sociedad y sus necesidades de desarrollo.

Estas necesidades tienen dos aspectos esenciales. El primero de ellos radica en  la necesidad de ser económicamente competitivos. En tanto, el segundo se sustenta en la necesaria reposición del relevo profesional en un entorno de envejecimiento demográfico considerable.

El periodo de 4 años optimiza el tiempo que por consenso se había considerado para la mayoría de las carreras en el mundo, un tiempo de  5 años que, dicho sea de paso, en su momento ha tenido detractores también. Por ejemplo, si empleas 10 años en la formación de alguien, se supone que tenga más conocimientos generales que quien lo hizo en 5; o sea, establece un tema de discusión no acabado y en el que tienen que imbricarse modelos, recursos, estrategias audiovisuales, etc....

En nuestro caso, creo que la experiencia en la conformación de los planes de estudio, la  sistematicidad con que se ha trabajado el concepto de calidad en los sistemas de formación de los estudiantes de pregrado, la experiencia de los docentes en la transformación de los planes de estudio hasta llegar como premisa al Plan D, pone en condiciones a la Universidad para afrontar este paso.

Se trata de elegir con tino y prioridad  las herramientas y el método de enseñanza que provoque a los estudiantes a aprender más por sí solos. También debemos lograr la recreación de un ambiente que exprese para ellos un reto ante el cual crecerse para que, puedan responder en menos tiempo por los requisitos de pertinencia atribuibles a la carrera en estas condiciones y que, en el caso de Meteorología, no cambian en esencia. Cada carrera tiene la gran responsabilidad  de prever estas condiciones.

Algo que tiene suma importancia en este análisis es el nivel con que, de manera general, nuestros estudiantes egresan de las aulas en Cuba. Para muchos expertos, incluidos extranjeros, el nivel es comparable al de postgrado, al menos en Latinoamérica.

En cuanto a esta medida en la carrera de Meteorología, se trata de un gran compromiso. Un reto difícil. No tanto en su planificación inicial como en su implementación, puesta a punto y evaluación posterior.

Todos los elementos han de ir acompañados por un proceso de mejora continua. Ha precisado del trabajo creador de un colectivo de profesores de experiencia que cuenta con un gran prestigio y un aval de servicios al país y a escala regional incluso, fuera de toda duda.

Punto especial merecen unas palabras respecto a la complejidad de la carrera. No porque haya pasado entre las primeras que se insertan en este esquema significa que no sea compleja.

Por el contrario, es una de las de mayor carga e intensidad en la enseñanza de elementos complejos de la matemática, la física, la computación, la modelación de procesos, la  química atmosférica, la dinámica entre otras asignaturas las cuales se inician como ciencias básicas y continúan hasta que egresan los estudiantes. Un gran mérito sin dudas, corresponde a profesores y estudiantes de conjunto, que se inician con una carrera evaluada recientemente  de excelente por la Junta de Acreditación Nacional y que no es más que la expresión de un compromiso mutuo de interés, motivación y deseos de superación.

¿Cuáles son las materias que se afectan con esta decisión?

En la carrera ninguna materia ha sido afectada en este proceso. No han desaparecido disciplinas, se han transformado. Se han enriquecido las ciencias básicas en tiempo y en formas de enseñanza que propician el trabajo del estudiante.

Algunas asignaturas más cercanas a la especificidad de la especialidad se han  concentrado, han pasado a impartirse de manera conjunta bajo una nueva óptica integradora. Necesariamente a partir del principio de racionalidad se ha optado por dejar al postgrado asignaturas que recogen elementos de especialidades muy específicas dentro de la Meteorología, lo que quedaría a juicio de los empleadores utilizar para perfeccionar el conocimiento de los trabajadores a su servicio en una rama particular de la producción, la investigación y los servicios.  

¿Hasta qué punto están preparados los docentes para aplicar ya, nuevos modelos de enseñanza, tras años y años de una educación de la cual han sido protagonistas?

Sin dudas los docentes están preparados. Como te decía, ante posibles no conformidades, se enmendará lo que sea necesario.

Ahora, también los estudiantes ya en Plan D, han sido protagonistas de muchas actividades de su formación, de modo que la reducción de un 20% del tiempo total de la carrera, aunque significativo, no implica el enfrentamiento por primera vez con este modelo ni para docentes ni para estudiantes. 

Existen buenos recursos de literatura docente de calidad, sobre todo en forma digital, la cual es accesible y puede ser consultada. El trabajo metodológico ha de ser más intencionado e incluso transformado, pero me gustaría apuntar que no solo esto, sino más cosas en el entorno de formación deberán cambiar en dependencia de objetivos y metas a lograr.

¿Qué sucederá respecto a la ubicación laboral, tesis, prueba estatal... cuando se unan la última graduación del ciclo de cinco años y la primera de cuatro años? ¿Hasta dónde está previsto este momento? 

La ubicación laboral de nuestros graduados, aun y cuando se unan en un año los egresados de dos de las mayores matrículas que ha tenido la carrera, es un proceso que está garantizado.

Hemos trabajado de conjunto con los empleadores desde la concepción del plan y continúa siendo una prioridad para el país la ubicación de los mismos en el sistema nacional de investigaciones y observaciones meteorológicas. No obstante, dada la versatilidad de aplicaciones ambientales de la carrera, cada vez tienen más demandas en otras instituciones del CITMA y del país como por ejemplo el ministerio de la Agricultura.

La demanda es tal que incluso se estudia la posibilidad de abrir la carrera en su variante de cursos por encuentros para satisfacer las necesidades de capacitación de personal técnico trabajador de experiencia en la rama de todo el país. Cada vez las miradas a las causas y consecuencias ambientales de los fenómenos que nos afectan es mayor por parte de la sociedad y sus decisores. Por lo tanto, apostar por jóvenes especialistas en esta rama de la ciencia es una opción que fortalece la preparación de las instituciones para el futuro.

¿Cuáles son las principales dificultades que le ve a este proceso de reducción?

La primera es que el tiempo para  la investigación estudiantil destinada a obtener y concienciar las herramientas que después despliega con éxito en  la tesis, se acorta o resiente. Esto obligaría a empezar esta actividad muy pronto en algunas carreras, a demandar herramientas informáticas que aumentan la eficiencia de obtención de resultados o por el contrario, a limitar el alcance de la actividad y/o la profundidad que se le impone al estudiante como reto.

Lo que se traduciría en un esfuerzo por parte de tutores por realizar una planificación mejor de la misma (que no siempre es un trabajo de mesa, implica recursos materiales, tiempo y trabajo de tutores con experiencia y mayor limitación en tiempo, etc.) También pudiera verse una merma de su calidad o profundidad lo que se traduce en la reducción de su posible impacto o del tiempo necesario para recapitular elementos esenciales de la carrera antes de defender un trabajo integrador de esta envergadura .

Más importante entonces se torna el acceso a  Internet en sistemas de amplio ancho de banda para disponer de información adecuada, mucha de ella gráfica. Hoy, al menos para nosotros es una dificultad no superada.

En resumen, esto es un reto que debe ir acompañado de esfuerzo y tenacidad. Es posible que haya que repensar el trabajo metodológico, el sistema de evaluación y muchas otras cosas, pero que opino que se trata de algo que es posible lograr.

 

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