Lunes
03 de Agosto de 2020
Sociedad

Dame una prueba

Autor: Mayra García Cardentey
Fotos: Internet
Fecha: 2 de Febrero de 2016
Si me quieres, demuéstralo. Foto Tomada de internet

«Si me quieres, demuéstralo». Nunca olvidaré la párvula declaración de principios pasionales que signa parte de nuestra adolescencia. Mediaba en casi todas las primigenias aventuras amorosas. Resultaba punta de lanza para escapadas, primeras veces cualesquiera que fueran, furtivos besos en escondrijos escolares.

Con el tiempo una piensa que semejante llamado a la demostración afectiva hallaría cauces más maduros, responsables. Quizás. No siempre. La frase muta, adquiere esencias de camaleón contemporáneo y resetea términos precisos. «Si me quieres, dame tu contraseña».

Parece ilógico, pero sí. Se sufre. Y nadie está exento de ello. Ni colegialas, ni experimentados profesionales, ni adolescentes o estudiantes universitarios.

Las «pruebas de amor» devienen especie de examen donde muchos, a conciencia limpia, vamos a Mundial, dispuestos a suspender.

Porque el amor no «se prueba», no entiende de demostraciones superficiales y oportunistas; porque el amor no sirve para justificar inseguridades, recelos, violencia.

Este febrero de derroches económicos probatorios (¿será?) de cuánto queremos al otro o la otra, parece un tiempo propicio para tales debates intimistas.

Alma Mater no cree en semejantes encomiendas ni ajustes de cariño. No pide nada a cambio de lo que da, como diría el propio Pablo. Más bien, en este mes pactado socialmente para el cariño, les regala a sus lectores una parte de la todavía subvalorada poesía amorosa de Nicolás Guillén:

 

A VECES

A veces tengo ganas de ser cursi

para decir: La amo a usted con locura.

A veces tengo ganas de ser tonto

para gritar: ¡La quiero tanto!

A veces tengo ganas de ser niño

para llorar acurrucado en su seno.

A veces tengo ganas de estar muerto

para sentir,

bajo la tierra húmeda de mis jugos,

que me crece una flor

rompiéndome el pecho,

una flor, y decir:

Esta flor, para usted.

Comentarios

Imagen de lilisbet
3 Febrero 2016 - 9:33am
No conozco otra prueba que la de estar... esa es la más importante e irrefutable,aunque parece que estamos plagados de tantas otras que bien describes, como diría una vieja frase que usa mi madre: "El amor y el interés se fueron al campo un día y pudo más el interés que el amor que te tenía... Gracias por ese poema, tan bellamente musicalizado por el coro "Entrevoces".

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