Martes
23 de Julio de 2019
Universidad

De antorchas y generaciones (+ Video)

Autor: Jorge Sariol
Fotos: Del autor
Fecha: 29 de Enero de 2019
 Marcha de las Antorchas desde la escalinata de la Universidad de La Habana hasta la fragua martiana.  Foto de Jorge Sariol

Con el resplandor de las antorchas, las reales y la simbólica al filo de las diez de la noche de este lunes bajaron de la escalinata de la Universidad de La Habana tres generaciones.

Una tradición habanera celebra siempre, la víspera, el aniversario del natalicio del Héroe Nacional; esta vez por causas mayores se realizó 24 horas después, pero, quizás también por la misma razón, es idéntico el ideario como base ideológica para toda circunstancia.

La Marcha de las Antorchas volvió a ser la advertencia de que lo que una generación olvide, la siguiente le pedirá cuentas.

Homenajear a José Martí con la acción de marchar con antorchas hasta la fragua martiana, tiene que sustentarse con el aprendizaje de las ideas del maestro y la coherencia de actuar según sus enseñanzas.

Es símbolo de luz, unidad y batalla, es ponerle nueva imagen, es saber cómo y por qué es necesaria la unidad, donde y para qué poner la batalla.

Es pensar, primero, que Cuba seguirá ―tiene que hacerlo― navegando en su historia y los cubanos con ella. Es pensar en La Habana que acaba de pasar una tragedia.

Y en momentos en que, en Venezuela, se suceden acontecimientos que comprometen la dignidad latinoamericana, el limen eterno de su ideario es más presente aún.

El amor triunfante

Una doctrina martiana sirve de plataforma sobre la que nos urge asentar los muchos significados que pudiera tener la frase de José Martí «con todos y para el bien de todos».

Es tal vez una de las tareas más difíciles que tiene hoy el país. Y es que la fórmula martiana del amor triunfante: «con todos y para el bien de todos» presupone el concierto de todas las personas de buena voluntad dispuestas para el esfuerzo conjunto y alegrarse por igual de los frutos del trabajo.                

«Con todos y para el bien de todos» nos recuerda que nadie debe quedar excluido en el derecho, pero tampoco en el deber.

Es una agenda que debería usarse con más frecuencia; es bandera y debe igualmente funcionar como reclamo para levantar de sus sillas a los arrogantes  donde los haya.

Para sostener el fuego que arde o quema, de la escalinata de la Universidad de La Habana bajó el resplandor de las antorchas ―las reales y las simbólicas― en manos de tres generaciones.

 

Video de Jorge Sariol/Revista Alma Mater

 

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