Lunes
03 de Agosto de 2020
Cultura

Décima del Guajiro

Autor: Mario Ernesto Almeida Bacallao
Fotos: Ilustración de Melissa Ayala
Fecha: 17 de Mayo de 2020

Era diecisiete y mayo

La primera vez que aquí,

En La Habana, recibí

Una pulla de soslayo.

Vinieron como lacayos,

Exhibiendo su alegría

Y tal como me temía,

Me gritaron, dando un giro,

“¡Felicidades, Guajiro!

Baila y goza que es tu día”.

Era miércoles, llovía,

Los habaneros temblaban

Y aun así, todos estaban

Pa’l chucho a costillas mías.

“Sigan con las ironías…”,

Les respondí sosegado

Y ya, medio acomplejado,

Les dije que “por guajiro,

Me río cuando los miro

Con el hocico empinado”.

Después me senté a pensar

Me pregunté “¿Qué te pasa?

Si se enteran en tu casa

No te dejan regresar”.

De la tierra renegar

De tus padres, de tu suelo,

Es castigado con celo,

Y alevosía ensañada;

“Se es guajiro o no se es nada”,

Dirían mis bisabuelos.

Al otro día en la entrada,

A los dos o tres que vi,

Les dije: “Guajiro, sí,

De matorral y cañada.

Guajiro de cañas bravas,

De caballo y perros tristes,

Guajiro de los que visten,

Pintas de reggaetonero,

De machete y de sombrero,

De ajila por’í pa’lla,

De la cara colorá

Por el sol del mediodía,

Guajiro de saterías

En el parque, bajo el puente,

Guajiro del que no miente

Cuando escribe poesía”.

Guajiro que se cree cosa,

Pa’enamorar habaneras,

Guajiro con sus maneras,

Que regala verso y prosa.

Guajiro que aún reposa

En el piso duro y frío,

Guajiro cuando me río,

Guajiro que va a volver

A escuchar, quizás a oler,

La lluvia en el lomerío.

 

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