Miércoles
27 de Mayo de 2020
Sociedad

Diez cosas que pasan en mi barrio a las 9 de la noche

Autor: Isabel Cristina
Fotos: Jorge Ricardo
Fecha: 5 de Mayo de 2020
Diez cosas que pasan en mi barrio a las 9 de la noche.  Foto:  Jorge Ricardo

1- Ladridos. A las 9 la gente chancletea hasta los portales y los perros que, como sus dueños, pasan todo el día encerrados se adelantan al aplauso imaginando el paseo nocturno.

2- Interrupciones. A esa hora hay un padre que intenta dormir a su bebé en brazos, hay dos hermanos jugando ajedrez, hay una pareja haciendo el amor, hay una mujer limpiando los frijoles para el potaje de mañana, hay una niña que peina a su muñeca, hay un hombre descansando, hay una madre hablando por WhatsApp con sus hijos que están en Japón, hay un mecánico arreglando ventiladores, hay una abuela contando historias de juventud y todo se detiene, cuando llegael momento de aplaudir a los médicos.

3- Aplausos. La gente no aplaude al unísono, ni con el mismo ritmo, ni la misma intensidad. Están los frenéticos, los pausados, los arrítmicos, los deportivos y los que aplauden sin sonido alzando las manos y moviéndolas alegremente en el aire.

4- Ola. Hay quien tiene su reloj adelantado unos minutos y comienza a chocar las palmas antes de tiempo. Están los puntuales que aplauden formalmente y los retrasados que comienzan a hacer bulla cuando ya el concierto ha terminado. Y así la algarabía del barrio es más variopinta y más prolongada. El sonido camina y se desplaza como una ola en un estadio.

5- Luces. Al espectáculo de las noches, se suman las luces de linternas que encienden los muchachos haciéndose señas de un edificio a otro. Y con los aplausos se forman constelaciones en el cielo raso de mi barrio.

6- Encuentros. Como muchos salimos por primera vez en el día a esa hora, ese es el momento de preguntar cómo están los niños, cómo siguió la abuela, cómo va la cosa… Es el momento de saludarse de balcón a balcón y de portal a portal y aunque el día haya sido duro para muchos, siempre hay una sonrisa amable para regalar al vecino a las 9 de la noche.

7- Sonidos. A la gente de mi barrio no le bastan las manos con su clásico sonido y se escuchan las cornetas como las que suenan en el Latino. Hay tapas de ollas chocando, cucharones y espumaderas, castañuelas, tambores, silbatos, reguiletes y hasta las campanas de la Iglesia. Sonidos que componen la identidad del barrio y se mezclan en la noche para acompañar a los clásicos aplausos.

8- Música. Cuando resuena el último aplauso el vecino de la esquina, que ha puesto los bafles en el balcón, comparte cada noche un tema musical con todo el barrio. Ya hemos oído a Santiago Feliú, Metálica, Vivaldi, Juan Luis Guerra y Habana de Primera. Y ya hay más de uno que, además de a los médicos, aplaude también la lista de reproducción del vecino.

9- Voces. Los niños gritan hurras, vivas, ehhhhhh, siiiiiiiii y mi vecino, el viejo Ramón, hace todas las noches la misma exclamación: ¡Que vivan los médicos cubanos!¡Que vivan, carajo!

10- Sorpresa. Quizás hoy, la primavera nos conceda la gracia de aplaudir bajo la lluvia.


Le sugerimos...

Diez momentos del pasado 1ro de mayo

Diez formas de comunicarte con tu amor a distancia

Diez maneras de ayudar desde casa

10 cosas que puedes hacer en cuarentena si estás embarazada

Deje su comentario

*(Campos requeridos)