Martes
23 de Julio de 2019
Sociedad

¿A dónde vas dómine… y a qué?

La emigración sigue siendo el tema de los temas entre cubanos. Desde hace más de un lustro, Alma Mater dedica buenos folios a su paráfrasis entre universitarios. Ya desde entonces eran tópicos comunes los entendimientos «permanecer o partir», «ir o irse»; y comenzaban a tomar cuerpo conceptos de circularidad o situación transfronteriza. Pero un detalle principia a tener mayor resonancia: los proyectos de vida como pista de despegue o ancla para decisiones que van a pesar en el rumbo de cualquier vida.

Autor: Jorge Sariol
Fotos: Ilustración de fabiandecuba
Fecha: 18 de Marzo de 2019
La emigración sigue siendo el tema de los temas entre cubanos... Ilustración de fabiandecuba

La emigración es una opción para compensar el desbalance de la vida en cualquier parte del mundo. Los orígenes más comunes son las guerras –incluidas las civiles–, la inestabilidad económica o el reencuentro familiar. En las múltiples variantes, el mejoramiento personal y el terreno laboral inquietan.

Pero no todo es tan sencillo.

El mundo emigra –y los jóvenes, los primeros– como una elaboración supuestamente racional, con la cual quien toma tal determinación –el individuo– no siempre actúa de modo aislado; muchas veces lo hace también con un referente cercano.

Investigadores en los ámbitos de la psicología de la Universidad de La Habana, han presentado dos vertientes de estudios en relación con la idea que tienen las personas acerca de bienestar, mejoramiento y progreso.

El bienestar subjetivo –aseguran– se sustenta en el juicio y la visión emocional que hace el individuo sobre su modo de vida en el momento que está; mientras que el bienestar psicológico se traza metas en las que intervienen sus relaciones con los otros, la autodeterminación y el crecimiento personal.

Así marcha «la vivencia relativamente estable que se produce en relación con un juicio de satisfacción con la vida (balance entre expectativas y logros) en las áreas de mayor significación para cada individuo en particular y que posee un carácter positivo, de disfrute personal, donde predominan los estados emocionales positivos. Las expectativas trazadas, los logros y el equilibrio entre ambos están mediados por la personalidad y por las condiciones socio históricas y culturales en que se desenvuelve el individuo».(1)

Y está bien que así sea. Y la mayoría de los humanos trascendemos la vida en pos de los sueños. Solo que no siempre entre deseos y objetivos, entre aspiraciones y planes, los trechos están bien delineados.

Las decisiones –según el tren lógico del pensamiento– deben estar precedidas de análisis que obligan luego a la responsabilidad de actuar en consecuencia.

En las redes sociales, en todos estos años, se ha repetido con profusión por qué los jóvenes cubanos emigran: «porque perciben que viven en un país que no es el de ellos»…«ante principios puestos en la constitución y que no se cumplen, como el “de a cada cual según su capacidad, a cada cual según su trabajo”»…«en busca de todo lo que no pueden siquiera soñar, desde el pan de cada día, hasta una conexión a Internet».

En la prensa nacional los «posteos» hablan de que emigran «para “hacer un capitalito” y luego regresar»…«porque el cubano lo que quiere es construir su vida»…«Todos emigran a donde mejor estén las cosas ¿Quieren que en Cuba sea diferente?».

Para la Isla resulta funesto que sus jóvenes emigren, sean o no universitarios. Sin embargo, más complejo aún que las razones por las cuales no se quedan, serían las aspiraciones tras las que se van.

Vidas, catalejos y proyectos

Se dice que la representación social acerca del hecho de emigrar entre universitarios cubanos «es una fracción de vida ante las posibilidades de realización del sujeto, en un proceso trascendente de toma de decisiones».(2)

Tales estudios —2016— aseguraban que la emigración no entraba entonces «a formar parte de sus proyectos de vida, pero la falta de un escenario real para la realización de los mismos deja las puertas abiertas, (…) no como acto de decisión inmediata, sino en términos de una probabilidad».

Tres años después la realidad es otra y la misma.

El concepto clásico de migración asume la existencia de una estancia única y permanente en el extranjero que en el caso Cuba se le aplica a «un ciudadano cuando viaja al exterior por asuntos particulares y permanece de forma ininterrumpida por un término superior a los 24 meses». Pero la realidad –y el incremento– de los movimientos migratorios internacionales y el surgimiento de una cantidad importante de variantes, pugnan por cambiar los esquemas, cuestionan las definiciones y hablan de emigraciones estacionales, circulares, transitorias y pendulares, bajo diferentes motivaciones.

Al traslado definitivo de la residencia, se suman la existencia de moradas principales o de base, secundarias y hasta múltiples y los desplazamientos temporales, la circulación y la reversibilidad.

Con el objetivo de actualizar conceptos y estadísticas, entre los meses de noviembre 2016/enero 2017, el Centro de Estudios de Población y Desarrollo (Cepde), de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (Onei), realizó una Encuesta Nacional de Migración.

Entre los muchos resultados se supo que en la estructura por grupos de edades con que contaban al irse todas las personas –la población de 15 a 49 años–, está representada por el 80% de los efectivos totales.

Los investigadores consideraron atributos como el sexo y la edad, pues marcan una diferencia en materia de propensión a migrar; porque se «relaciona con la ocurrencia de hechos significativos en esa etapa de la vida que pueden impulsar movimientos migratorios (la formación de la unión y el inicio de la reproducción, el ingreso a la universidad o la incorporación al mercado de trabajo)».(3)

Y, cosa curiosa, la encuesta asegura que 73 480 personas que están viviendo en el exterior de forma temporal o permanente «contrario a lo que se puede esperar, están recibiendo ayuda proporcionada por los integrantes de los hogares de origen a los que pertenecen o pertenecían en calidad de miembros o exmiembros de estos, cifra que significa el 32% de las personas viviendo en el exterior. Esa ayuda desde los hogares en Cuba consiste en dinero, medicamentos…».(4)

Sobre los llamados repatriados, que en número de 1 689 refirieron haber retornado a Cuba durante los últimos cinco años, es una cifra que representa el 45% del total de 3 748 cubanos que habían regresado definitivamente, estando ejemplificado Estados Unidos con el 47% como su país de procedencia.

¿Volverán las lozanas golondrinas?

Foto de Elio Mirand

¿Los jóvenes cubanos que emigran tienen el «posible retorno» en mente? Para algunos estudiosos del tema, de modo general, el 40% de las personas que habían valorado su posible retorno, lo harían si se produce una mejoría económica o no logran realizar sus proyectos de vida en el exterior. En el caso del tema político, el 80% de los sujetos para los que el retorno no estaba descartado, lo hacían sin otorgar un peso de significación a los posibles cambios en el sistema político del país.(5)

Si es cierto que la distancia que separa a las naciones en el plano del conocimiento es aún mayor que la económica ¿pudieran existir políticas eficientes y eficaces –vías para no perder al profesional y sus potencialidades– para propiciar la circularidad de la emigración, y así propiciar la «circularidad» del conocimiento?

Parecieran polémicos los estudios de doctos organismos como Cepal,(6) sobre política de juventud o el Índice de Desarrollo de la Juventud, establecido por la Commonwealth. (7)

Según esta última entidad, cinco ámbitos clave manifiestan la base del desarrollo de la juventud, para construir vidas exitosas: educación, salud y bienestar, empleo y participación cívica y política.

El documento expresa que esto no depende en gran medida de los ingresos per cápita. Ello significa que los países de bajos ingresos pueden hacer avances significativos por ofrecer a los jóvenes oportunidades para buscar la educación y formación de calidad, así como para participar en la vida social, económica y política de su nación.

Pareciera el clásico caso de la realidad cubana. No obstante, poco pueden hacer frente al poderoso, atractivo y globalizado modelo hedonista del aquí y ahora, que precisa dinero, mucho, presuroso, y de ser posible con fama, como valor agregado.

El deseo de conseguir tales atributos con un rápido pase de manos, pierde por nocaut ante las carencias tercermundistas, los bajos salarios o de poco poder adquisitivo.

Y los proyectos de vida resultan endebles y confusos.

El drama incluye a los universitarios, aunque las prácticas culturales no los circunscriban y no sean los profesionales los únicos protagonistas del fenómeno.

La tragedia radica, más que en la cifra, en el significado que entraña la pérdida de personal calificado, pues ya desde 2003 y 2004 –datos Onei– el 18.03% de su potencial profesional de nivel superior, se había ido en brazos de una emigración que ofrece otra vida.

Si la cuestión es vivir bien o vivir mejor; si el promisorio ideal dividido entre permanecer o partir, ir o irse, temporalidad –visa turista–, circularidad –misiones, contratos de trabajo interinstitucional o libre– o la condición transfronteriza –doble ciudadanía con derechos laborales–; no sería tan complicado.

Una vez conseguidos los recursos monetarios y, de paso, experiencia laboral y de vida, el regreso vendría con un caudal para nada despreciable.

¿Volverían todos los que alcancen triunfo?

 

PRINCIPALES MOTIVACIONES PARA EMIGRAR

Ilustración de fabiandecuba

Un proyecto de vida es «construcción». ¿Qué tengo? ¿Qué necesito? ¿Qué puedo hacer? ¿Qué voy a hacer? Es prever un futuro y en consecuencia desarrollar aptitudes y recursos. La meta presupone autorrealización previa que a su vez sostendrá las aspiraciones para llegar a ese término. Los objetivos giran, esencialmente, a partir de dos grandes aspectos humanos: el amor y el trabajo. La elaboración de un proyecto de vida, debe considerar aspectos tales como: el entorno y conocimiento que sobre él tiene la persona; la búsqueda de información para satisfacer las inquietudes y posibilidades para alcanzar las intenciones propuestas; la flexibilidad, en tanto intereses, habilidades y la capacidad de rectificar; acontecimientos influyentes en lo que se es al momento de plantearse un proyecto de vida; principales éxitos y fracasos, sueños y aspiraciones.

 

Movimiento migratorio: Aquel que agrupa a quienes traspasan una línea de migración y que implica un cambio de la residencia habitual.

Saldo migratorio: Es la diferencia entre los inmigrantes (entradas) y los emigrantes (salidas) en un territorio dado para un periodo de tiempo definido, conocido como intervalo de migración. Regularmente dura un año.

Tasa de migración total: Relación por cociente entre la diferencia del número de inmigrantes y emigrantes de un territorio dado, con respecto a su población media, durante un intervalo de migración.

Tasa migratoria total al 2017

Matanzas es la provincia con mayor tasa migratoria total, con el 3,5 %. Le sigue Artemisa con 2,9 y finalmente La Habana con 2,2. El resto de las provincias tiene porcientos por debajo de menos cero, excepto Mayabeque con 1.9.

Saldo migratorio total al 2017

La Habana: 4 734;

Matanzas: 2 493;

Artemisa: 1 482;

Mayabeque: 744.

 

Notas

1-Bienestar: percepciones de actores laborales/Daybel Pañellas Álvarez-*, María Teresa Rosales Fong, disponible en http://www.novpob.uh.cu

2-La juventud universitaria en Cuba como sujeto del proceso migratorio. Una mirada desde su representación social. Abel Ponce Delgado.http:// bibliotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros/becas/2005/2005/migra/ponce.pdf.

3-Encuesta Nacional de Migraciones (ENMIG)/Anuario estadístico de Cuba 2017. Edición 2018/ Oficina Nacional de Estadísticas e Información (Onei)/ Saldos migratorios y tasa de saldo migratorio total por provincias/ Capítulo tres. Disponible en http://www.one.cu/encuestanacionalmigraciones.htm

4-Ídem anterior.

5-Las migraciones humanas Dr. Antonio Aja, director del Centro de Estudios Demográficos de la Universidad de La Habana. (Conferencia en el Curso Intensivo Nacional de Demografía).

6-Cepal publica estudio sobre juventud latinoamericana www.cepal.org/cgibin/getProd.asp?xml=/prensa/.../6/...informe sobre juventud y cohesión social.

7-Commonwealth Youth Development Index youthdevelopmentindex.org/The Commonwealth Youth Development Index (YDI) measures the status of 15-29 year-olds in 170 countries according to five key domains: Education, Health...


(Fuente: Anuario estadístico de Cuba 2017, en su edición 2018. Oficina Nacional de Estadísticas e Información (Onei).)

 

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