Lunes
03 de Agosto de 2020
Universidad

El camino a seguir…

¿Es tan importante hoy tener un título universitario? ¿Por qué emplear cuatro años de estudio pudiendo trabajar y generar ingresos para la familia? Chicas y chicos de estos tiempos confiesan sus aspiraciones y criterios con respecto a estudiar en la educación superior hoy.

Autor: Damepa
Fotos: Ilustración de Fany
Fecha: 16 de Septiembre de 2019
¿Es tan importante hoy tener un título universitario? ¿Por qué emplear cuatro años de estudio pudiendo trabajar y generar ingresos para la familia?... Ilustración de Fany

¿Cómo estar ante dos criterios opuestos y entenderlos? ¿Cómo dos mujeres jóvenes, de la misma generación, pueden elegir caminos distintos por completo, y tener cada una la verdad? Primero, porque cada una tiene su propia verdad. Y cada una, precisamente, elige basada en sus experiencias y aspiraciones para la vida.

Devon y Lea recién terminaron la enseñanza preuniversitaria. Una está lista para pelear con todas sus fuerzas una plaza en la Universidad de las Artes. La otra, piensa luchar contra molinos por no dejar de aprender. Y he aquí la disparidad y pregunta que proyecta todo: ¿cómo continuar aprendiendo cuando se renuncia a seguir estudiando?

LEA

«Cada paso, en cuanto al ejercicio del estudio o al enfrentamiento laboral, en estos tiempos de modernidad impuesta y cronómetro supernova, debe ser pensado con detenimiento. Puede parecer anacrónico, pues mi generación vive a mil por hora, pero es por mucho algo necesario. Desde mi perspectiva, — que es la de una joven de 20 años, que ha dedicado once a formarse, educarse y constituirse dentro de la carrera de música — , el hecho de optar a las pruebas de aptitud en la especialidad de Dramaturgia en la Facultad de Artes Teatrales del Isa, más que una locura, como muchos amigos y familiares me han dicho, es una prueba de fe, una aventura.

«Al graduarme, pensaba solo en la vida tras la escuela, la continuidad de mi profesión, y en crecer dentro de mi agrupación. Eran todos mis objetivos, y los tenía claros. Pero la inquietud de hacer más, fue superior. Consideré continuar mi aprendizaje dentro de mi especialidad, aplicando para el nivel superior, como violinista. Pero nunca llegó a «cuajar» en mi cabeza, emplear otros cinco años para perfilar una estructura, a priori me es suficientemente práctica, pudiendo dedicárselos a construir otra desde los cimientos.

«Pensé: si voy a ir a la universidad, será para aprender cosas nuevas, desde cero. Descubrirme, crecerme, diversificarme…nutrirme de otro arte, de otro mundo, otras gentes. Me esforcé lo más que pude, tomé el valor que tenía y me presenté a las pruebas. Pasé la primera eliminatoria, pero solo eso, la segunda fase fue la última para mí. Admito me sentí triste. A pesar de saber, no estaba preparada, me lancé y no conseguirlo me decepcionó. En mi detenimiento anacrónico, me remití al esfuerzo que le he dedicado a mi carrera. A los altos y bajos a lo largo de once años; las tantas otras decepciones, negaciones que había experimentado…y lo bien que sabe el triunfo, cuando se consigue tras la lucha constante.

«Es el motivo por el cual continúo las trabajosas y extensas lecturas, buscando en los créditos de las películas, ya no actores, sino guionistas, escribiendo, con esperanza, cada vez mejor.

«Sé que es inteligente mantener el ancla en lo seguro, el ideal del conformismo, el peso de los bolsillos. Pero nunca seremos tan jóvenes como ahora mismo. El minuto que transcurre se convierte instantáneamente en el pasado del nuevo que llega…el tiempo, es implacable. Lo que decidimos aprender, define quiénes somos, deja ver en quién nos convertiremos. Entonces, ¿por qué no querer saber más, ser más?»

DEVON

«Como algo muy personal, nunca me he sentido identificada con la escuela. Entre mis aspiraciones, nunca ha estado tener un título universitario.

«Siempre me he opuesto a las trampas sociales que obligan a comportarse o a elegir algún camino solo porque es lo que la sociedad acepta, o lo que debemos hacer, o porque es lo que la mayoría escoge.

«No he sentido que la escuela me haya aportado mucho. Lo que soy se lo debo a mi entorno: mi familia (provengo de una familia de artistas, desde mi bisabuelo que fue el creador de la orquesta Hermanos Avilés…) Mi mamá me ha obligado a aprender lo que sé. Ha insistido en que practique idiomas, me nutra de todo aquello que me aporte y me aconseja la mayoría del tiempo sin cansarse. Las amistades, la gente que uno conoce al azar, en un momento te muestran más que cualquier maestro.

«En este periodo de mi vida me siento muy feliz porque hago todo lo que me gusta y me hace sentir plena, sin ataduras ni evaluaciones de asignaturas que no me interesan.

«Comencé a maquillar hace unos años. Practicaba conmigo misma y con las niñas del barrio. Luego pasé un curso y he ido perfeccionando las técnicas.

«Lo mismo ha pasado con la fotografía. Empecé sola. Improvisando. Más tarde hice algunos módulos en la Escuela de Fotografía Creativa de La Habana.

«En estos momentos, una de mis grandes pasiones es tatuar. Sobre todo mis propios diseños, pues disfruto mucho dibujar.

«No descarto estudiar en el futuro, tal vez si encuentro algo que me motive mucho y que tenga que ver con quién soy. Pero por el momento, no quiero detener mi vida durante cuatro años, justo cuando estoy aprendiendo tanto de otras formas no convencionales. Tampoco quiero dejar de ganar dinero, pues lo que hago me garantiza una entrada económica sostenible».


OTROS SON LOS CUESTIONAMIENTOS DE QUIENES ELIGIERON Y LOGRARON ENTRAR A LA ENSEÑANZA SUPERIOR.

¿Valdrá la pena la inversión de tiempo, dinero, esfuerzos y sacrificios al final de este camino?

Si bien la entrada a la casa de altos estudios resulta difícil (por saberes y por entereza), para el estudiantado y sus familiares, «aguantar» lo que esto conlleva puede representar el doble.

Sacar buenas notas, asistir diariamente y con puntualidad, alimentarse a tono para la carga docente, vestir y calzar, disponer de lo mínimo en tecnología para los trabajos de clase… son solo algunas de las demandas para ser universitario hoy. Y para conseguirlas, varios elementos deben alinearse como sostén y apoyo de los cuatro (o más) años de una carrera.

Deviene un encuentro duro entre aspiraciones personales, familiares, carencias materiales y futuros por definir.

 

ESQUEMA DE COSTO DE SU DÍA DE ESTUDIO.

1. Randy. Barbero. Estudiante de Cultura Física en el Curso por Trabajadores en la Universidad de Pinar del Río.

«En el mundo siempre se reconocen los conocimientos que tenga una persona, aunque realice otra actividad que no sea lo que estudió. Para mí es muy importante tener un buen nivel cultural e intelectual para después ser un ejemplo para mis hijos y desarrollarme en la sociedad.

«Incluso, reportándome una pérdida monetaria, este día a la semana que dedico a la superación, lo aprovecho al máximo.

«He tenido la oportunidad de conocer otros países donde los profesionales son bien remunerados. Esperemos que en Cuba la pirámide deje de estar invertida, en ese sentido. El dinero no es lo más importante, lo sé, pero es fundamental para que las personas se motiven a trabajar y a estudiar con eficiencia».

RANDY

Transporte de su municipio a la cabecera provincial: Para llegar temprano a las clases (un día a la semana) y luego regresar a casa antes de que anochezca, opta por la vía más rápida: los taxis particulares: Ida: $25 CUP Regreso: $25 CUP

Almuerzo y merienda para reforzar lo que le dan en la escuela: $20 CUP
Total al día: $70 CUP
Al mes: $280 CUP
Al año: $2800 CUP

2. Gabriela. Estudiante de Ingeniería Hidráulica en la Cujae en el curso diurno.

«Escoger una carrera universitaria es algo que depende mucho hoy día del seno familiar y del apoyo que recibas del mismo. Son varios años estudiando, sin remuneración económica. Pero la realidad, es que tener un título universitario y convertirte en una persona preparada es algo fundamental en el mundo actual.

«Me acompaña la suerte de contar con una familia que comprende que esta es mi etapa para estudiar y superarme, prepararme y escoger quién quiero ser en mi futuro. Gracias a ellos que me apoyan en todo momento y me dan soporte emocional puedo llevar bien el tema estudio».

GABRIELA

Transporte de Santa Fe, Playa, a la Cujae: Para llegar temprano a las clases (diariamente), y luego regresar a casa antes de que anochezca, opta por la vía más rápida: los taxis particulares: Ida: $10 CUP Regreso: $10 CUP

Almuerzo y merienda para reforzar lo que le dan en la escuela: $25 CUP
Total al día: $45 CUP
Al mes: $900 CUP
Al año: $ 9000 CUP

Nota: Sin contar soportes tecnológicos, conexión a internet, impresión de trabajos, teléfono celular, entre otros gastos.

 

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