Sábado
25 de Noviembre de 2017
Opinión

El color no hace la diferencia

Autor: Dainerys Mesa Padrón
Fotos: Ilustración de Yaimel
Fecha: 27 de Octubre de 2017
Recientemente algunos hechos de discriminación han salido a la luz pública y han levantado el revuelo de medios de comunicación, autoridades y de personas a quienes «les cuesta creer» que en Cuba haya racismo.  Ilustración de Yaimel

Hace poco, mientras viajaba en un taxi a altas horas de la madrugada, tres jóvenes negros hacían señas a los autos que pasaban por una calle del Vedado capitalino. A pesar de ir casi todos vacíos, ninguno paró. El chofer del vehículo que me transportaba, con clara parsimonia, dijo: «A esos tres negritos no los recoge nadie. Hay que ser valiente para lanzarse, a estas horas de la noche, con semejantes elementos».

La frase me recordó otras que giran sobre el mismo punto: «los negros la hacen a la entrada o a la salida», «no hay tamarindo dulce ni negro bueno»... y algunas expresiones que, hacia dentro de las casas, o en plena calle, redundan en el mismo mal.

José Heriberto Feraudy Espino, presidente de la Comisión Aponte de la Uneac explicó en entrevista concedida a Alma Mater,1 que en Cuba no existe un racismo institucional, legitimado y cruel, como hay en otras naciones o como había en la Isla antes de 1959. Sin  embargo, las expresiones discriminatorias de quienes dictan las políticas y están en los puestos de decisión, excluyen e invisibilizan —muchas veces— a las personas de piel negra, asimismo esas trazas que años y años no han podido borrar de la mentalidad y la conducta de la gente.

Recientemente algunos hechos de discriminación han salido a la luz pública y han levantado el revuelo de medios de comunicación, autoridades y de personas a quienes «les cuesta creer» que en Cuba haya racismo.

Yanay Aguirre Calderín, estudiante de Derecho de la Universidad de La Habana, fue obligada a bajar de un taxi particular con un sinnúmero de improperios proferidos por su chofer. El hombre lanzó frases discriminatorias y ofensivas a la muchacha solo por dudar, una vez, del destino final de su viaje.

Esta es una muestra visible de que, evidentemente, existe este problema en la sociedad cubana. Pero las alarmas no solo apuntan a actos evidentes; sino a actitudes más solapadas e hipócritas que no señalan a una persona, sino a la pluralidad.

Por ejemplo, siempre llama la atención que entre las protagonistas de novelas, aventuras y otros dramatizados de factura nacional, no exista una fuerte presencia de mujeres y hombres y negros.

Esporádicamente sale algún que otro personaje con este color de piel, pero el protagonismo no se equipara con la cantidad de figuras principales que son blancas.

Algo parecido sucede en los policiacos, donde hay una fuerte marca de delincuentes negros en comparación con los maleantes blancos; en animados... y hasta en videos clips.

Tales olvidos, a estas alturas de la revolución cubana, son imperdonables. Así como lo es repasar una antología de poetisas nacionales de las últimas décadas y solo encontrar a Nancy Morejón como representante del grupo de escritoras negras.

La mirada de los creadores, investigadores y decisores debe estar adiestrada para ilustrar en su obra la realidad diversa en la que vive, porque Cuba no es solo un país de hombres blancos, bonitos y exitosos.

Dijo Eusebio Leal Spengler: «aunque la sociedad y sus estructuras de poder son hoy más representativas de la real diversidad que convive en nuestro país, no hemos llegado todavía a un momento, diríamos ideal o cercano a nuestras aspiraciones de conquistar toda la justicia. Sin embargo, no podemos cometer el error de ver el sentimiento de aquellos que se sienten discriminados y nunca discriminadores.  Debemos pensar como aseguraba José Martí en que "cubano es más que blanco, más que mulato, más que negro..."».2

Asimismo, la existencia de alumnos universitarios con piel negra es un dato minúsculo al lado del resto. Y como quedara explícito en otro trabajo publicado en esta misma revista,3 la proporción de jóvenes con piel negra que acceden a la universidad y culminan sus estudios, no se corresponde con la población negra del país.

Otro de los elementos que está reforzando las conductas discriminatorias que persisten entre cubanas y cubanos está condicionado por el derecho de los empleadores por cuenta propia; aunque algunas empresas estatales también optan por políticas erradas en este sentido.

Los requisitos sobre edad, presencia física, habilidades, y otros entre líneas, están dejando fuera del mercado laboral a una importante cantidad de gente mayor, de gente fea (que no cumplen con los cánones occidentales de belleza), de mujeres, de mujeres negras, y de hombres negros.

Debemos darnos cuenta de que eliminar las clases sociales, declarar y establecer la igualdad para todos y todas, poner servicios y privilegios en función de la mayoría fue relevante en su momento. Pero no suficiente. No todos y todas llegaron a ese punto con el mismo trasfondo, con la misma preparación ni la misma conciencia.

Seguimos diciéndonos que no somos racistas, hasta que en la escuela nos toca un compañero de mesa negro, o nuestro hijo se enamora de una negra, o el jefe de la oficina lleva ese color de piel.

Entonces me pregunto, si aquella madrugada, a tan altas horas de la noche, los tres chicos parando un taxi hubiesen sido blancos, ¿siquiera el chofer habría reparado en ellos?

 

Notas:

1. «De congo y carabalí», entrevista a Heriberto Feraudy Espino publicada en Alma Mater; octubre de 2015.

2. Entrevista reaizada a Eusebio Leal Spengler, historiador de la ciudad de La Habana en 2011, publicada en el libro ¿Racismo en Cuba?, de Heriberto Feraudy Espino.

3. Reportaje «Universidades blancas», Alma Mater; mayo de 2016.

 

Le sugerimos la lectura de...

   Entre el congo y el carabalí

 

Comentarios

Maikel Pons Giralt (no verificado)
Imagen de Maikel Pons Giralt
6 Noviembre 2017 - 7:46pm
Muy bueno el tratamiento que le estás dando a la problemática racial en nuestras universidades Dayneris. Aunque sea difícil y "sospechoso" para algunos (as) admitirlo los datos cuantitativos y cualitativos nos muestran una realidad que se necesita transformar de forma interseccionada para que no se convierta en tendencia irreversible. Defendí este año en la Universidad de Camagüey mi tesis de maestría con el título de Estrategia de educación antirracista para docentes universitarios, la investigación corrobora gran parte de lo que planteas en este y otros trabajos que has realizado. Estoy ahora iniciando el doctorado en educación en Brasil y el proyecto propuesto es para fundamentar la necesidad de políticas educativas para la educación de las relaciones étnico/raciales, sería muy interesante contar con tu colaboración...pero por lo pronto tus ideas y planteos son muy provechosos para los estudios y los estoy referenciando. Te dejo mi email maikelpg79@gmail.com fuerte abrazo y las gracias por tus contribuciones
Martha Pozo San... (no verificado)
Imagen de Martha Pozo Santiesteban
30 Octubre 2017 - 12:11pm
Un tema polémico y necesario. No obstante a que la Genética, vino a demostrar el origen africano que compartimos, está el fenómeno social y los derechos de "igualdad" para todos. La diversidad en todos los aspectos, es una suerte, pero igual, complejiza quienes somos. Queriendo que seamos agudos con este tema, indispensable para los cubanos, todos podemos ser discriminadores. Comparto mucho del contenido del artículo y me consta que ciertamente hay discriminación, no por constitución, no por política, si por condicionamiento familiar y por ende, social. Menos que en otras latitudes, más de lo que nos corresponde por origen e historia, pero el acceso a la universidad en Cuba, por ejemplo no distingue del color de la piel, llevaría otros análisis, aunque al final termine en colores. No comparto que hacer una representatividad de igualdad, signifique que en TODO nos expresemos en correspondencia con la distribución del color de la piel de un grupo dado, eso me resulta muy discriminatorio y es solo mi opinión de cubana que siente como África corre en sus venas, me parece que en ese enfoque nos perdemos de la esencia.
Yohan (no verificado)
Imagen de Yohan
28 Octubre 2017 - 9:50am
Me parece una excelente reflexión sobre el tema y muy bueno también el artículo de "universidades blancas" deberían ir con el tema por las facultades y conversar de conjunto con algún especialista y mostrarle a los estudiantes la revista. También se debe proponer tratar el tema mucho más en la tv

Deje su comentario

*(Campos requeridos)