Lunes
03 de Agosto de 2020
Cultura

El Coronel sigue esperando a que le escriban

Autor: Ernesto Lahens Soto
Fotos: Portada tomada de iberlibro.com
Fecha: 14 de Mayo de 2020
El Coronel sigue esperando a que le escriban, novela del escritor colombiano Gabriel García Márquez.

La realidad de América Latina se repite como un ciclo interminable desde épocas de la independencia. La corrupción, los gobiernos demagógicos, la violencia, las guerras intestinas y la injusticia echan raíces en un continente que mantiene las esperanzas en el futuro. Estas esperanzas se personifican en el personaje del Coronel, en la novela El coronel no tiene quien le escriba del escritor colombiano Gabriel García Márquez.

La obra transcurre en 1956 y narra la historia de un viejo Coronel que combatió bajo las ordenes de Aureliano Buendía en La Guerra de los Mil Días (1899-1902). Los años en el ejército templaron a un duro hombre, que con solo 20 años logró sus grados. Ahora, anciano y sin tener qué comer, se aferra a cualquier cosa que le brinde esperanzas.

Cada viernes el Coronel baja al puerto esperando que la lancha del correo le traiga la tan ansiada pensión, prometida a los veteranos de guerra hace ya más de 15 años. Cada viernes se decepciona al saber que nadie le ha escrito y que su retribución sigue congelada por el gobierno. Cada viernes al acostarse el Coronel recupera su fe, y se convence de que a la semana siguiente llegará su sueldo. Es el viernes en esta novela una metáfora: el fin de un ciclo e inicio de otro.

El Coronel y su esposa son representados como antagonistas en la novela; pero la forma magistral con que se hace provoca que el lector simpatice con ambos. El primero se aferra a todo aquello que le dé un motivo para seguir viviendo, a pesar de descuidarse a sí mismo. La segunda está obsesionada por sobrevivir, aunque no tiene razones para hacerlo; la economía doméstica se transforma en la obsesión de una mujer que sufre mientras su esposo gasta los ahorros en cumplir sus ilusiones.

Además de la pensión un gallo encarna las esperanzas del Coronel. Es la única posesión que dejó su hijo tras ser asesinado un año atrás por un miembro del partido opositor. Este animal recibe el amor del Coronel, es la personificación de su vástago muerto, mientras que para su esposa es la causa de la muerte y la fuente de sus angustias.

La realidad plasmada en la novela no es indiferente a la vida de Gabriel García Márquez. Su infancia transcurrió en los viejos y olvidados pueblos de la costa atlántica de Colombia. El personaje principal está inspirado en el abuelo del escritor, quien simboliza las esperanzas de progreso de un continente que a su vez no sabe cómo lograrla.

Esta obra es la segunda novela de García Márquez. Escrita en París en 1957 y publicada cuatro años más tardepor la editorial Harper, convirtió al autor en uno de los principales creadores de la lengua castellana: a decir de Mario Benedetti, «Creo, y más de una vez lo he afirmado, que la obra maestra de García Márquez se llama El coronel no tiene quien le escriba». Los diálogos sencillos, las descripciones precisas y los personajes profundos son una de las principales características de esta corta novela de solo 99 páginas.

La representación del universo latinoamericano como un lugar mágico es el sello distintivo del Gabo. Lo autóctono mezcla la libertad de la selva, con la serenidad del mar; el conocimiento, la ciencia las leyendas y las tradiciones se entremezclan para forjar un mundo donde lo exótico es descrito con una naturalidad atroz y lo común es visto con los ojos asombrados de un niño.

Alimentar al gallo se vuelve una odisea difícil para el Coronel, y más cuando él mismo tiene el estómago vacío. Debe mantener alimentado al animal si espera ganar una pelea que le dé suficiente dinero como para acomodarse el resto de su vida. Las miserias se multiplican y en su afán por salvar a su único tesoro, el Coronel va descubriendo una realidad que había intentado esconderse a sí mismo. Su compadre Sabas no es más que un corrupto que traicionó a su partido, la salud de su esposa se debilita, las relaciones entre ambos cada vez son más tensas mientras ella hace lo posible por poner comida sobre la mesa. Pero dentro de tanta desgracia siempre hay algo que le haga mantener la fe, el médico del pueblo los atiende gratis y los amigos de su hijo alimentan al animal.

El clima es otro de los protagonistas de la obra. Octubre lluvioso hace que el Coronel se debilite, destroza su estómago y lo mantiene pensando en la guerra y la muerte de su hijo. Diciembre lo anima, la espera de las peleas de enero lo hacen feliz, el año próximo será diferente, mejor. Esta novela dio pie para la obra más conocida del autor Cien años de Soledad. El pueblo del Coronel comparte universo con Macondo, el olvido se va apoderando de ambos, la violencia se hace eco entre sus gentes, pero siempre queda fe.

América Latina sigue siendo la misma que reflejó Gabriel García Márquez. Las luces del progreso aparecen y se desvanecen entre los males arrastrados durante siglos; y mientras algunos lo dan todo por perdido, el Coronel sigue esperando a que le escriban.

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