Lunes
03 de Agosto de 2020
Deporte

El mito de Deep Blue

Autor: Rodolfo Romero Reyes
Fotos: Tomada de http://www.gabitos.com
Fecha: 28 de Julio de 2017
Garry Kaspárov perdió la primera partida el 10 de febrero de 1996 y el 11 de mayo perdió igualmente con Deep Blue en un encuentro de seis partidas con ritmo de juego de torneo estándar (3'5-2'5).  Foto tomada de http://www.gabitos.com

¿Cuál es el color que menos le gusta a Garry Kaspárov? Si alguien respondiese: azul, no estaría nada lejos pues fue precisamente Deep Blue el primer ordenador que venció al campeón del mundo cuando este se encontraba en la cúspide ajedrecística.

Kaspárov perdió la primera partida el 10 de febrero de 1996 y el 11 de mayo perdió igualmente con Deep Blue en un encuentro de seis partidas con ritmo de juego de torneo estándar (3'5-2'5).

Para no emitir juicios injustos analicemos primeramente quien era Deep Blue. Estamos en presencia de un ordenador de IBM que jugaba al ajedrez. Para los entendidos en las ciencias informáticas podemos decir que «era una potencia paralela, de 30 nodos, RS/6000, SP-based el sistema informático realzado (mejorado) con 480 VLSI con el objetivo especial de jugar al ajedrez».

Los que no estén muy familiarizados con los términos, esta computadora (mejorada ya en 1997) era capaz de calcular 200 millones de posiciones por segundo, dos veces más rápida que el año anterior. Además, poseía una especie de diccionario donde guardaba las mejores jugadas de millones de partidas de ajedrez.

Contrario a lo que muchos piensan no era la primera vez que Kaspárov se enfrentaba a un rival electrónico. Ya en 1989, en el mes de octubre, había vencido en un total de 41 movidas a Deep Thougt (Pensamiento profundo) que en aquel entonces era la computadora de ajedrez más poderosa del mundo.

Lo que realmente ocurrió en 1996 fue que, aún después de la primera derrota, Kaspárov ganó el certamen con tres victorias, dos tablas y una derrota. El gran maestro ruso, Yuri Dokhoian, asistente de Kasparov en este singular match, afirmó después de la primera partida que Deep Blue era una computadora capaz de calcular «a grandes velocidades, pero no tiene buenos conceptos sobre el tablero».

En 1997 los resultados fueron bien distintos. Con tres victorias, un empate y dos derrotas, Deep Blue venció al campeón ruso. El gran maestro danés BentLarsen, radicado en Argentina desde 1982, expresó que «si Kaspárov creaba y jugaba lentamente podía ganar».

La polémica sobre el resultado final del certamen estalló en muchos medios de comunicación. Algunos veían en la derrota de Kaspárov, un futuro «dominado por las máquinas», otros defendían al ruso alegando que el factor psicológico lo ponía en desventajas. Lo cierto es que el líder ajedrecista no podía jugar como si se enfrentase a Kramnik o Kárpov.

Independientemente a lo expuesto por el campeón mundial (declaró a la prensa que se había hecho trampa y que en realidad Deep Blue no estaba en capacidad de ganarle a él), es cierto que el monarca del ajedrez estaba en desventaja. Según Fernando Machuca, director de la Escuela de Ingeniería Eléctrica y Electrónica, de la Universidad del Valle, en Colombia: «Deep Blue reunía la mejor tecnología informática, unida a los mejores expertos en el juego».

Kaspárov también había solicitado conocer las últimas partidas del Deep Blue, lo cual le fue negado. Es decir, se enfrentó contra una máquina que lo había estudiado al detalle y a de la que él, por su parte,desconocía su estilo de juego, sólo las seis partidas jugadas en 1996.

Como se enfrentaba a un desconocido, el ajedrecista hizo un juego defensivo e incluso abandonó su estilo tradicional pues supuso que la máquina estaba entrenada para enfrentar su táctica. Sería interesante cual hubiese sido el resultado si Deep Blue nunca «hubiese visto» el estilo de juego de Kaspárov.

Posteriormente al encuentro, Deep Blue fue desmantelada y de esta forma el campeón ruso nunca obtuvo la revancha.

Entre enero y febrero de 2003, en Nueva York, otra vez Kaspárov y las máquinas fueron noticia cuando se celebró el certamen entre Deep Junior y el campeón ruso. Después de ganar la primera partida de las seis previstas, Kaspárov dijo haber «encontrado un agujero en la programación de Deep Junior, y lo he explotado bien».

Con un juego mucho más agresivo que el efectuado contra Deep Blue y la posibilidad de haber estudiado el estilo de juego de Deep Junior, el ruso aprovecho el agujero en la defensa eslava y le propinó la primera derrota. No obstante, el duelo terminó en empate con cuatro tablas, una victoria y una derrota. Al menos en esta ocasión, «el hombre no perdió». Desde ese entonces hasta la fecha continúan los enfrentamientos entre máquinas y mentes humanas, siendo el ajedrez un escenario de batalla por excelencia.

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