Domingo
16 de Junio de 2019
Cultura

El mundo de Pedro Juan

Autor: Verónica Alemán
Fotos: Ilustración tomada de http://uneac.org.cu
Fecha: 14 de Marzo de 2019
Pedro Juan Gutiérrez ha logrado construir su mundo. Un universo creado desde su oficio de escritor, su experiencia periodística de más de veinticinco años y su sensibilidad humana. «Cubano de a pie», supo mezclar la antropología con la imaginación, y se convirtió en uno de los escritores más leídos dentro y fuera de Cuba.  Ilustración tomada de http://uneac.org.cu

Veinte años después de que viera la luz en «Ediciones Anagrama» su primer libro, aparece publicada en la Isla la más controversial y leída de sus obras, «Trilogía sucia de La Habana».

Pedro Juan Gutiérrez ha logrado construir su mundo. Un universo creado desde su oficio de escritor, su experiencia periodística de más de veinticinco años y su sensibilidad humana. «Cubano de a pie», supo mezclar la antropología con la imaginación, y se convirtió en uno de los escritores más leídos dentro y fuera de Cuba.

Una mañana sabatina, concertamos entrevista. El lugar de encuentro, la clase del chino Heras, jóvenes a quienes impartiría una conferencia literaria. Escucharlo, fue toda una revelación. Confesó que la profesión medió fuertemente en sus modos de narrar.

¿Cómo influye el periodismo dentro de su escritura y su labor literaria?

«Ejercí durante 26 años. La profesión me dio, ante todo, una disciplina de trabajo, ese hábito del periodista que está obligado a entregar para mañana, a tal hora. Me enseñó a manejar el idioma, a ser muy conciso y directo. Eso fue fundamental, y lo aprendí en la AIN (Agencia de Información Nacional, hoy Agencia Cubana de Noticias). Y después, en Bohemia, tuve la posibilidad de viajar por toda la Isla, conocer a todo tipo de gente, a ser humilde; a apreciar lo mismo a un simple leñador que al cosmonauta de Cuba.

«Cuando escribí “El rey de La Habana”, por ejemplo, que es un libro tan brutal, en ningún momento desprecio al rey de La Habana, que es un simple mendigo que está vagando por la calle, ni a Magdalena que es “lo que es”. Son dos seres humanos, dignos de compasión, dignos de piedad. Pero claro, yo los trato tajantemente en mi literatura. Los expongo tal como son, con la moral de ellos, con la ética de ellos, que no es la moral ni la ética de una sociedad como la nuestra. Pero hay un respeto hacia esas dos personas. Todos somos seres humanos maravillosos.

¿Por qué, dentro de tantas corrientes literarias, el realismo sucio?

«Esa es una etiqueta comercial, igual que la de “El Bukowski cubano” y “el Henry Miller tropical”. Esas son definiciones publicitarias que inventaron en Anagrama; Herralde — quien era dueño de la editorial en Barcelona — las empleó para presentar, sobre todo, “Trilogía sucia de La Habana”, mi primer libro, que salió en octubre de 1998. Ahora acaba de publicarse por Ediciones Unión; se presenta como parte de la Feria del Libro.

¿Cómo logra publicar su primer texto?

Portada del libro «Trilogía sucia de La Habana», tomada del Blog http://pedrojuangutierrez.blogspot.com/

«Escribí “Trilogía inmediatamente después de los balseros. Los balseros terminaron en agosto del 94; ya llevaba varios años sufriendo el periodo especial. Estaba, como la mayoría del pueblo, muy desalentado, muy desanimado por todo lo que estaba pasando después que habíamos luchado tanto por la Revolución, por un proceso político al que nos habíamos entregado con tanto corazón. Y los balseros fueron el colmo. En septiembre de 1994 empecé a escribir esos cuentos y me gustó cómo funcionaban. Escribí la “Trilogía a lo largo de tres años. En Bohemia encuentro dos muchachitas de la Editorial Oriente que venían a buscar libros aquí porque tenían un poquito de papel para imprimir. Yo, inocentemente, les doy mi libro. Ellas después me confesaron que lo leyeron y se aterraron, al extremo de que no me contestaban al teléfono. El libro estaba escrito a máquina y con un amigo que fue a Santiago, recuperé el original.

«Yo estaba cubriendo como periodista el Premio Casa de las Américas. Hablé con una editora francesa y se llevó el manuscrito. Lo leyó, le pareció que era muy fuerte y que jamás se publicaría en Francia. Se lo mandó a una amiga, agente literaria, que residía en Madrid. A esta le encantó el libro, lo encaminó en Anagrama. Me llamó y me dijo que si yo quería que ella me representara. Y así fue, totalmente por azar.

«En julio y agosto del 98 escribí “El rey de La Habana”. Lo hice en 57 días. Lo tenía todo en la cabeza, se me habían quedado esos dos personajes de la Trilogía sucia, pero los libros de cuentos estaban terminados ya. En octubre del 98 cuando fui a Barcelona a presentar laTrilogía entregué el manuscrito de “El rey de La Habana” a Herralde. Se lo leyó en cuatro días y el 6 de diciembre del 98 firmé un nuevo contrato».

Trilogía sucia de La Habana esta considerado uno de los libros más polémicos dentro del proceso cultural cubano desde 1960 hasta el momento.

«Me trajo algunas dificultades. Es que hay muchas formas de leer ese libro. Si eres político, pues haces una lectura política. Si eres antropólogo, haces una lectura antropológica. Si eres periodista, dices que es periodismo. Cada persona hace su propia lectura desde su experiencia de vida. Si eres escritor, o un lector sensible, percibes que es una obra que se adentra profundamente en la sociedad, que utiliza el lenguaje y los personajes. Hay quien acusa al libro de ser racista y machista, y lo es, porque los personajes que hay ahí son racistas y machistas, como es la sociedad de la que está hablando. No son personajes pedagógicos. Pero creo que era importante escribir todo eso en ese momento, y yo lo hice por puro azar. No obedece a un proyecto intelectual. Algunos no son ni cuentos, son viñetas… pero de algún modo se va conformando una historia.

«Yo sabía — ningún escritor es inocente — , y además periodista muchísimos años, que era un libro manipulable. Políticamente podía ser muy manipulable. Dije: “Bueno, me voy a buscar problemas con él, pero ya está hecho. Hay que echar para adelante”. Fui a Barcelona en octubre del 98 a presentar el libro y en enero del 99 me sacaron de Bohemia. Me quedé muy solo. De pronto, me convertí en un paria de la sociedad. Y así estuve unos cuantos años. En la Uneac, Carlos Martí — presidente en ese momento — , y Francisco López Sacha — presidente de la Asociación de Escritores — , me defendieron muchísimo. Yo les di el libro para que se lo leyeran. Y fueron muy comprensivos, honrados y honestos. No me sacaron de la Uneac. Yo empecé a viajar, y escribía desesperadamente porque tenía muchas cosas que decir.

«Al año siguiente de “Trilogía… salió “El rey de La Habana”; al otro, “Animal tropical”; y luego “El insaciable hombre araña” yCarne de perro; son cinco libros que forman el ciclo de Centro Habana. Y después seguí escribiendo “Nuestro GG en La Habana”, una novela policiaca; y “El nido de la serpiente, que se desarrolla en Matanzas. Estaba medio año acá, escribiendo; y la otra parte en Europa promocionando los textos.

Pero ya se están publicando más tus libros en Cuba…

«Pasó el tiempo y en Ediciones Unión empezaron a editar algunos: “Melancolía de los leones” fue el primero, que es anterior en escritura a “Trilogía… Es muy kafkiano, rompe la sinfonía del realismo sucio y por eso Anagrama nunca lo quiso. Se están publicando bastante mis textos. Primero me dio un poco de trabajo; mi literatura es quizás, un poco conflictiva, en el contexto cultural cubano donde tenemos una huella tan importante de Carpentier y de Lezama. Entonces, todo lo que se salga un poquito de ahí, se ve mal, como que no es literatura.

«Algunos escritores más conservadores no consideran que es literatura cuando te sales de esos cánones ya establecidos por estos dos escritores maravillosos. En mi biblioteca tengo todo de ellos, para mí son unos santos. Y los santos son intocables. Es decir, no hay por qué escribir como Lezama o Carpentier. Tienes que encontrar tu propio camino».

Además de la propia construcción literaria, ¿cuánto hay de Pedro Juan autor en sus personajes?

«Este personaje, Pedro Juan — que es bastante violento, machista y terrible — como que se apropió de mí. Y pertenece a una etapa de mi vida. Yo me comportaba así. Hay un libro muy autobiográfico que es “Animal tropical”; todas mis obras lo son, menos “Nuestro GG en La Habana y “El rey de La Habana” Los demás sí. El personaje se apropió de mí, y hubo un momento en el que yo me comportaba como el personaje. Desde el 2006 empecé un proceso de recuperación del alcohol, en 2007 empecé a practicar el budismo y me ayudó a poner distancia a la bebida, al tabaco, a la ira, a la lujuria promiscua. Esa es la relación que tengo con Pedro Juan personaje: una relación terrible, tremenda, pero me tocó en aquel momento».

Cada escritor construye su mundo…

«Cuando era joven advertí que los grandes escritores se hacen un mundo: García Márquez, William Faulkner, el mismo Hemingway, Carpentier, Lezama. Cada uno tiene su atmósfera. Me inquietaba con eso, me preguntaba: ¿cuál es mi mundo? No me daba cuenta de que, con mi vida, viviendo, lo estaba creando. Cuando me mudé para Centro Habana en el año 1986, quedé asombrado con lo que vi.

«No imaginé que la gente allí vivía así. Estuve unos años asimilando aquello, sin darme cuenta que yo había encontrado ya un mundo. Un mundo que me asombraba, un mundo diferente, prácticamente al resto de Cuba. El mundo de Centro Habana, que además no salía en los periódicos. Eso era lo que yo quería hablar, con un sentido tremendo de pertenencia. Hay quien dice que soy muy cruel con mis personajes, pero no, lo que no soy ñoño con ellos. No los trato con cariño. En mis cuentos y mis novelas los expongo tal y como son. Me interesa mucho explorar a fondo. Hay quien me dice que hago antropología, más que literatura; y es que el periodista e investigador siempre se me sale».

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