Domingo
07 de Marzo de 2021
Sociedad

En línea… Todo empezó por WhatsApp

«Fue hace algunos meses en medio del aislamiento social, la conversación comenzó con la respuesta de un estado. Desde esa noche, exactamente a las 10:40 p.m. mi mundo se viró al revés. Somos amigos desde hace años, jamás imaginé que en algún momento pasara algo entre nosotros».

Autor: Mayte Pacheco Martínez
Fotos: Ilustración de @orestesbaratuti
Fecha: 15 de Febrero de 2021

Llegó una pandemia y todo se paralizó, de pronto nos vimos atrapados en las cuatro paredes de nuestra habitación, el internet era lo único que nos conectaba con aquellos que estaban lejos. Así poco a poco, las historias de parejas por WhatsApp eran más comunes…

«Fue hace algunos meses en medio del aislamiento social, la conversación comenzó con la respuesta de un estado. Desde esa noche, exactamente a las 10:40 p.m. mi mundo se viró al revés. Somos amigos desde hace años, jamás imaginé que en algún momento pasara algo entre nosotros. Es casi inexplicable como, solamente mensajes diarios, audios y fotos fueron capaces de transformar lo que empezó como un juego.

«La verdad, no sé cuándo empecé a desear verlo con todas mis fuerzas, y comencé a ansiar su boca sin siquiera haberla saboreado nunca. No entiendo por qué empecé a sentir esa atracción incontrolable, cada día era más difícil pensar que por más que quisiera no le podía dar ese abrazo inmenso que anhelaba cuando nuestros chats se inundaban de: quiero verte, me gustas, confío en ti», confiesa con ojos de añoranza Liz*.

El tiempo pasa lento, la nostalgia persevera y la ansiedad de un beso se vuelve insoportable. No hay nada que hacer pues la distancia es la peor de las villanas y además de hacerte sentir impotente, es invencible… a pesar de que las notificaciones de WhatsApp llegan a alegrarnos las mañanas acompañadas de un par de palabras alentadoras, bonitas y sinceras; de un emoji, un sticker en forma de corazón o de un audio con el que puedes sentir que te habla al oído.

Son solo tres puntos los que nos separan de la locura total, los tres suspensivos que señalan que, al otro lado, alguien nos está «escribiendo…». Esos interminables segundos de incertidumbre nos pueden convertir en un ser loco e ilusionado.

WhatsApp ha superado ya la barrera de los 2 mil millones de usuarios. En la actualidad se puede mantener una relación prácticamente en cualquier momento o lugar, a la hora que sea y sin necesidad de quitarse el pijama o arreglarse (basta que haya cobertura de internet y un celular).

¿Real o Ficticio?

«Entre las variantes más comunes de relaciones de pareja a través de WhatsApp, se encuentran aquellas en las que los miembros no se conocen en persona y aquellos que sí; en este último caso suele haber un vínculo interpersonal preexistente como base de la relación», explica la psicóloga Lilian Teresa García Pérez.

El amor virtual es una expresión cada día más usual, pues según cifras de las páginas de citas en línea, más de un millón de internautas dedican gran parte de su tiempo a buscar una pareja estable, dejando su futuro sentimental a merced de algún aparato electrónico.

La psicóloga colombiana Narda Liliana Parra, en una entrevista ofrecida al diario La Opinión, asegura que las personas recurren a estas prácticas para llenar vacíos emocionales desencadenados por la falta de amor y pueden presentarse tanto en personas solteras como entre parejas que tienen una relación aparentemente estable.

«Se hace más fácil establecer relaciones amorosas, y aún más simple, cuando se declaran sin pudor las necesidades que se asemejan a las propias», explica la autora del libro Amor y Sexo en Internet, Beatriz Búrdalo.

En el origen de un nexo amoroso se observa, con frecuencia, dos sujetos que quieren conocer gente nueva y comienzan a intercambiar información sobre sus vidas para saber uno de otro, así se inicia el uso de estos medios, declaran Gustavo Mesch, IlanTalmud y Anabel Quan-Haase en su investigación Redes sociales de mensajería instantánea: Características individuales, relacionales y culturales.

Los sentimientos que se originan en las relaciones de este tipo son tan reales como los definan los individuos, no existe un medidor para ello, sino que depende de la vivencia que tenga cada cual de la relación. Puede haber sujetos que reduzcan su relación a lo sexual, como también individuos que logren una profunda intimidad psicológica, componente fundamental en las relaciones de pareja, expone la licenciada Lilian García.

El doctor en antropología, Gustavo Lins Ribeiro, en sus estudios señala que: «La sensibilidad a la virtualidad apunta a algo más profundo que una moda pasajera provocada por una ola de utopía tecnológica. Es una característica humana general, implicada en el uso del lenguaje, pues somos capaces de ser transportados simbólicamente hacia otros lugares, imaginar lo que no está aquí y, más aún, creamos realidades a partir de estructuras que son puras abstracciones antes de volverse hechos empíricos».

Hermosas son la mayoría de las historias de los entrevistados que ya se conocían personalmente antes de traspasar esos límites. «Nos vimos en un bar y nos gustamos. Conseguí su teléfono y empezamos a hablar. Nuestra relación empezó por WhatsApp y ahora llevamos un año de noviazgo», recordó Daniel* lleno de felicidad.

Sin embargo, las opiniones de quienes no se conocían eran muy diferentes. Algunos entrevistados refirieron que la mayoría de los contactos que tuvieron en los chats fueron efímeros o temporales, y los que lograron permanecer por cierto tiempo quedaron signados por la ilusión de un encuentro amoroso o amistoso en el plano de lo real.

Muchas de las citas que llegaron a concretarse, fracasaron en cierta medida, si eran novios virtuales se volvieron amigos reales, o simplemente no se comunicaron más: «Hablé con un muchacho que se llama Miguel, pero cuando nos conocimos no nos seguimos tratando. A mí no me pareció muy atractivo y yo a él creo que tampoco, porque ya después no mantuvimos contacto», explicó Karla*.

Por el contrario, para Claudia* conocer a su novio es lo mejor que le ha pasado. Ellos viven en provincias diferentes, se conocieron gracias a internet y llevan su relación a distancia, se ven todos los meses, pero no tan seguido como un noviazgo común y llevan tres años de relación. Anhela el día que no estén separados tanto tiempo, pero mientras tanto, WhatsApp es su puente hacia él.

«Si bien el tema es juzgado y estigmatizado, existen parejas que han hecho funcionar este tipo de relación, donde la tendencia es iniciar a través de internet para luego reunirse físicamente y solidificar el vínculo», aclaró la especialista Lilian Teresa García Pérez.

La psicóloga añade además que, aunque muchas veces dudamos de la efectividad de estos lazos, no existen prácticas y vínculos mejores que otros, sino que cada persona encuentra una manera peculiar de satisfacer sus necesidades psicológicas. Todos los tipos de relaciones de pareja tienen ventajas y desventajas; el éxito está, entre otras cosas, en realizar una elección asertiva del vínculo que se desea tener, con el previo consenso de los implicados.

Si bien esa persona especial está lejos, enviar mensajes instantáneos es una gran ayuda para mantener contento al corazón, así que, viéndolo de esta forma, un romance vía WhatsApp resulta viable con amor, lealtad, confianza y empeño.

*Los nombres de estas personas fueron cambiados para proteger sus identidades.

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