Jueves
19 de Octubre de 2017
Historia

Fidel Castro. Textos y contextos

Autor: Compilación Jorge Sariol
Fecha: 12 de Agosto de 2017

Luego de culminar,  junio de 1945, sus estudios como Bachiller en Letras en el Colegio de Belén, en septiembre de ese mismo año,  Fidel matricula las carreras de Derecho y de Ciencias Sociales y Derecho Diplomático en la Universidad de La Habana.

Iniciaría uno de los períodos más fecundos de su formación política. De su paso por la universidad diría años después: «porque aquí descubrí las mejores ideas de nuestra época y de nuestros tiempos, porque aquí me hice revolucionario, porque aquí me hice martiano y porque aquí me hice socialista…».

Fue calurosa aquella tarde del 4 de septiembre de 1995, en la que Fidel revelaría esta y otras cavilaciones  en un Aula Magna abarrotada de estudiantes e invitados y en ocasión de celebrarse 50 años de su entrada  en la Facultad de Derecho.

Rememoró algunas actividades y circunstancias  políticas en el seno del estudiantado universitario, que le hicieron madurar y orientar su vocación humanista hacia el marxismo.

Pero la vida política de Fidel vinculada a la Universidad de La Habana mucho más allá de su vida universitaria, pues una vez graduado, participa —22/11/1950— en las protestas estudiantiles en Cienfuegos contra la gestión del Ministro de Educación, Aureliano Sánchez, y el gobierno corrupto y servil de Carlos Prío. En aquella ocasión sería detenido y remitido al Vivac de Santa Clara.

El 14 de diciembre de 1950 sería juzgado junto al dirigente estudiantil Enrique Benavides, en el Tribunal de Urgencia de Las Villas por su participación en la protesta de los estudiantes en Cienfuegos.  Al asumir su propia defensa, cuentan que hizo una apasionada denuncia de la corrupción del régimen de Prío, la falta de garantías constitucionales, el asalto de los sindicatos por los pandilleros y otros males del país.  Entonces ambos jóvenes serían absueltos de cargos.

Es conocido que la universidad sirvió de contexto para la preparación de la generación del Moncada que luego se denominaría del Centenario.

Discurso de noviembre.

De todos los momentos significativos de Fidel en su contacto con los universitarios cubanos, y no fueron pocos en 51 años, uno de los más trascendentales tal vez haya sido el que sostuvo en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, el 17 de noviembre de 2005.

«Yo trataba de recordar —dijo entonces— cómo eran aquellas universidades, a qué nos dedicábamos, de qué nos preocupábamos.  Nos estábamos preocupando de esta isla, de esta pequeñita isla.  No se hablaba todavía de globalización, no existía la televisión, no existía Internet, no existían las comunicaciones instantáneas de un extremo a otro del planeta…».

Y más adelante reconocía: «Y si de confesiones se trata, cuando terminé en esta universidad yo me creía muy revolucionario y, simplemente, estaba iniciando otro camino mucho más largo.  Si yo me sentía revolucionario, si me sentía socialista, si había adquirido todas las ideas que hicieron de mí, y no podía haber ninguna otra, un revolucionario, les aseguro con modestia que hoy me siento diez veces, veinte veces, tal vez, cien veces más revolucionario de lo que era entonces (Aplausos).  Si entonces estaba dispuesto a dar la vida, hoy estoy mil veces más dispuesto a entregar la vida que entonces (Aplausos).»

En aquella ocasión hizo una advertencia que sonó como una clarinada que deberá ser mantenida en guardia perenne:

«…es la pregunta que dejo ahí ante las experiencias históricas que se han conocido, y les pido a todos, sin excepción, que reflexionen ¿Puede ser o no irreversible un proceso revolucionario?, ¿cuáles serían las ideas o el grado de conciencia que harían imposible la reversión de un proceso revolucionario?» 

Nexos de otro tipo tan grandes como  grados y nombramientos.

EL 2 de septiembre del  2010 sería la última aparición pública de Fidel en la Universidad de La Habana. Acudió para llamar a los jóvenes estudiantes a acompañarlo en la batalla por la paz mundial.

Algunos medios internacionales y algún corifeo de la ponzoña, todos con pinta cascabelera y trivial, solo aleteaban sobre el hecho que fuera la primera aparición pública en cuatro años, desde que por enfermedad, hiciera dejación de sus cargos gubernamentales y grados militares. Obviaron la significación de que esa primera aparición fuera en la universidad. No podían. La ignorancia es un censor avasallador.

Fidel emergió con su tradicional uniforme verde olivo, con la salud quebrantada, pero con el mismo espíritu rebelde y la misma fuerza de voluntad gigante e intacta.

Sobre sus hombros no aparecían sus insignias de Comandante en Jefe, el emblema, representado por un rombo rojiblanco,  orlado de las espigas amarillas.

Pero allí estuvo, una vez más, Fidel.

De ese modo cerraba, tal vez sin saberlo nadie, su despedida de la universidad, que como él, siempre avanza joven, beligerante y progresiva.

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-Fidel Castro Ruz: Soldado Revolucionario

-Discurso de Fidel por  el inicio del curso escolar 1995/96 y sus 50 años de vida revolucionaria, iniciada en la facultad de derecho, efectuado en el aula magna de la universidad de la habana, el 4 de septiembre de 1995.

-Discurso pronunciado en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, el 17 de noviembre de 2005.

 

 

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