Miércoles
28 de Junio de 2017
Sociedad

Ideas fáciles para iniciar un hobby (mientras haces vida de estudiante)

Está demostrado que los hobbies son una opción valiosa para el manejo del estrés, la relajación y el desarrollo del cognitivo, todo lo que necesita un estudiante universitario, pero a veces no sabemos por dónde empezar... Alma Mater te trae ideas sobre cómo elegir tu pasatiempo adecuado y fuera de lo común. Coméntanos tus propias propuestas

Autor: Redacción Alma Mater
Fotos: Tomada de Emprendedores TV
Fecha: 1 de Junio de 2017
Está demostrado que los hobbies son una opción valiosa para el manejo del estrés, la relajación y el desarrollo del cognitivo, todo lo que necesita un estudiante universitario, pero a veces no sabemos por dónde empezar... Foto tomada de Emprendedores TV

No hagas caso de quienes te dicen que todo es muy difícil, o que la economía no te alcanzará para tener un hobby mientras estudias. No es cierto, si sabes elegir una opción inteligente, seguramente lograrás dar con algo accesible. Hoy Alma Mater te ofrece varios consejos para principiante, y algunas opciones para que bajes el estrés de seminarios y exámenes sin volverte sedentario.

Factor 1:  No TV, y no mucho tiempo

Con los ritmos actuales, a veces los estudiantes necesitan tener contratos de trabajo y simultanear la vida entre libros con las jornadas laborales, aunque muchos pensaríamos que en esos casos no es lógico tener un hobby, en realidad, es cuando más lo necesitamos, como bien sugieren los especialistas en psicología y psiquiatría, el cerebro necesita alternar entre momentos de tensión y otros de relajación.

Sin embargo, dormir o ver la televisión, por ejemplo, no son lo más recomendable como hobby, porque la idea es que el cerebro pueda relajarse mientras aprende y disfruta de algo distinto a lo rutinario. La televisión podría funcionar si está de fondo junto a una actividad en específico, pero no clasifica como un hobby sano por sí misma, a causa del sedentarismo.

Se trata entonces de hallar una actividad nueva que, si eres muy ocupado, puedas realizar en momentos cortos o con pocas frecuencias semanales. Así que anota, factor uno: tiempo corto.

Factor 2:  En el sofá o en la calle

Será importante comprender que lo que le sirve a otros no tiene que ser igual para mí. Así que, si te sientes raro con el fútbol y las telenovelas, no temas ser distinto. Aprovecha tus peculiaridades para hallar algo realmente original y que sea más cercano a tu individualidad y a tus habilidades personales, eso que se te da más fácilmente. Si estudias ciencias o matemáticas, puede que disfrutes sudokus, ajedrez, etc., mientras otros son hábiles en manualidades, rehaciendo piezas de ropa que adquieren nuevos diseños. Hay quienes prefieren estar en compañía, tal vez los estudiantes de psicología y arte, por ejemplo.

De este modo se elige si es mejor un hobby puertas adentro o fuera de casa o de la beca.

Factor 3:  Mi subconsciente me conoce

También puedes hallar una idea recordando qué te gustaba hacer de niño, ¿coleccionar, recortar, montar bicicleta, practicar un deporte...? Así sabrás si eres de perfil más activo, o necesitas algo que se realice en el mismo lugar.

Factor 5:  Elige según tu tiempo

Es necesario ser realistas, sin ser pesimistas. Es cierto que es posible tener un hobby, sin embargo, si pretendes aprender a tocar piano porque heredaste el piano de tu abuelo, pero estudias cibernética, probablemente termines frustrado. Será necesario que sepas agendar de acuerdo a tu tiempo libre, y decidir si puedes dedicar solo ratos casuales o varias horas.

También es recomendable empezar un hobby con algo que no se sienta como una carga, pues perdería su función desestresante. Una buena idea es la regla del minuto, una técnica japonesa que aconseja comenzar con un minuto diario e ir incrementando semanalmente un minuto al tiempo que dedicas a tu actividad, así irás de menos a más y no te sentirás cargado.

Factor 6:  Elige según tu presupuesto (de estudiante)

Si eres estudiante probablemente no cuentes con muchos recursos para dedicar a una nueva actividad más allá de las que ya tienes en agenda, pretendes tener un hobby que precise de muchos recursos,como por ejemplo, viajar a todas las provincias en un año, o hacer excursiones largas, es posible que también estés siendo poco realista. Sería recomendable saber qué materiales y presupuesto demandaría tu actividad, y chequear en cuánto tiempo puedes separar ese presupuesto accesible para comenzar. Hay muchos tipos de pasatiempos que no demandan muchos gastos y te mostraremos algunos ejemplos:

Ok, pero, por fin, cuáles son los hobbies…

1 Prueba a aprender el bordado o el tejido:  Cuba es un país donde muchos tenemos la suerte de tener aun a nuestros abuelos y abuelas, por qué no descubrir en ellos la fuente de valiosos secretos que pueden llegar a ser. De seguro en tu familia hay alguna tía o persona mayor que conozca los puntos básicos del tejido o sepa bordar servilletas con curiosos diseños. Tal vez, de paso, logras socializar un poco más con esos ancianos de tu familia con quienes siempre quieres intercambiar un poco más y nunca tienes tiempo.

Si te entra la inspiración necesaria y le coges el ritmo al tejido, puede que hasta logres aportar a tus erarios personales de estudiante al vender algunas piezas.

Es una actividad relajante y que te tendrá entretenido(a) un buen tiempo mientras terminas cada pieza. Y cuando descubras que hasta puedes obsequiar o adornar tu ropa y tu casa con lo que aprendes, el placer será mucho mayor.

Con la breve conexión a internet de tu escuela puedes descargar originales y actualizados modelos de tejido o bordado que ocupan poquísimo espacio en una memoria flash.

2 Dibuja o colorea:  No tienes que ser un artista para intentar dibujar. Ni tienes que ser un niño para colorear. De hecho, desde hace un tiempo se están poniendo de moda en varios países los libros de colorear para adultos, como una técnica terapéutica contra el estrés que está dando muy buenos resultados. Si tienes una habilidad innata para el dibujo libre y no pudiste terminar aquella carrera puedes hacer de ello una afición y tener la libertad que a veces los que se dedican profesionalmente olvidan. Comprar pinturas de acuarela, lápices de colores o crayolas es accesible. Dibujar a lápiz también lo es.

3 Vuélvete fanático de los documentales:  En el canal Multivisión de la televisión cubana es fácil conectar con los horarios para disfrutar un buen documental de tema específico. Para que sea un hobby y no ocio común (que también es necesario en su tiempo justo) puedes elegir aficionarte a documentales de naturaleza, o a los de manualidades, historia del arte…  o sea, elegir un tema, o un perfil.

Si copias La Mochila, en el joven Club de tu localidad, que es un servicio totalmente gratis, también puedes adquirir materiales audiovisuales e irte perfilando por un tema. Una vez que tus amigos y vecinos lo sepan, verás como todos cooperan con esa solidaridad que caracteriza al cubano.

4 Arma un club con tus amigos:  Ya sea de lectura, de escritura, de cine, de aprendizaje de un idioma. La idea es pasar un tiempo juntos mientras hacen algo que les gusta y les dará diversión. Si eres estudiante becado, pues mucho más fácil. Pueden elegir un día a la semana y rotarse el apartamento donde se reunirán por al menos una hora. Una vez que se haga un hábito, no permitan que la rutina diaria rompa el ciclo de los encuentros. Y si este se rompe, no se dejen llevar por el desánimo, simplemente, retomen.

5 Compra un CD de yoga o de taichí:  Hay varios tipos de artes físicas que provienen de culturas antiguas que supieron cómo hallar el modo de pasar el tiempo sanamente. Ya sea posturas de yoga, taichí, wushú, u otros estilos, podrías buscar un CD con videos de ese tipo de ejercicios y practicarlos solo o con un amigo al menos una o dos veces semanales. También es una idea accesible.

6 Planifica caminatas con acción de gracias:  Aunque no profeses ninguna fe o te suene cursi, los psicólogos aseguran que no hay nada para recuperar el buen ritmo anímico como agradecer. Si combinas ese acto con el de caminar una ruta que te guste cerca de tu casa, en un horario refrescante, podrías hallar que hay muchas cosas más que son positivas que las que creías tener, y el nivel de estrés descenderá. Una buena idea es que mientras caminas te propongas hallar diez cosas buenas por las que te sientes bien con el lugar por donde caminas, o simplemente diez cosas positivas, aunque sean muy sencillas, de tu vida. No seas exigente, puedes comenzar con agradezco tener extremidades, o hasta si andas en tu silla de ruedas puedes empezar con agradezco porque hoy empecé con un nuevo hobby, porque tengo familiares, etc. Así tu lista crecerá sin que lo notes, y también tu salud mental.

7 Colecciona curiosidades de los medios de prensa:   A veces quisiéramos leer más literatura, pero contamos con un tiempo muy breve entre clase y clase, o entre examen y trabajo..., o no alcanzamos a sentarnos en la guagua. Entonces, las lecturas cortas pueden ser una buena opción estando en casa. Llenar cuadernos con noticias curiosas se convierte en un tesoro muy original cuando un tiempo después las columnas del diario que conservaste adquieren el misterio del paso del tiempo. Si eres de personalidad serena y gustas de quedarte en casa, puedes leer las secciones dedicadas a noticias de este tipo e ir seleccionando las que consideres más fuera de lo común. Este ejercicio ejercitará tu cerebro al tiempo que te enteras de cosas interesantes que ocurren en otros lugares del mundo o en tu propia tierra. El cuaderno puede ser heredado luego por tus hijos o nietos, que hallarán en él un recuerdo muy original.

Finalmente, comenta tus propias ideas de un hobby distinto y accesible para los lectores de este diario y sé parte de nuestra Redacción con tu aporte.

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