Lunes
03 de Agosto de 2020
Ciencia y tecnología

La recreación puede ser ¿«Científica»?

Autor: Jorge Sariol
Fotos: Elio Mirand
Fecha: 13 de Octubre de 2017
En la Universidad de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte (UCCFD)  Manuel Fajardo, existe un «Grupo Científico Estudiantil de Recreación», promovido como alternativa en la formación de los educandos.

En la Universidad de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte (UCCFD)  Manuel Fajardo, existe un «Grupo Científico Estudiantil de Recreación», promovido como alternativa en la formación de los educandos.

Lo componen estudiantes de 1er a 5to años, con reglamento disciplinario, plan de trabajo anual y otorgamiento de niveles que llaman «categorías».

El principio básico es ver la recreación como fenómeno socio–cultural y como sistema. Y entender, aplicar y enseñar la importancia del tiempo libre y la recreación.

Su carácter investigativo va según líneas trazadas por el Dpto. de Recreación y la Dirección Nacional de Recreación. Su carácter extensionista prevé intervenciones comunitarias, en barrios necesitados, así como acciones para el no menos importante ámbito medioambientalista.

Estas son las bases, pero los integrantes se divierten un montón, se curten «en la concreta», aprenden algo más allá del plan curricular y preparan la pista de despegue del futuro que les tocará.

Alma Mater conversa con el profesor asistente MsC. Reymer Sánchez Alberich —mentor, instructor o como lo defina la academia— para hacer un perfil lo más exacto posible del grupo.

Y el perfil comienza por él: Sánchez Alberich  tiene 32 años y es graduado del Fajardo, promoción 2009: «Empecé —dice— como alumno ayudante de Fisiología, pasé luego a trabajar con Atletismo, más tarde en Control Médico —una asignatura parecida a Medicina Deportiva— y finalmente llegué a Recreación».

Admite que le sirvió de mucho haber rotado por  todas esas especialidades para  vincular lo que se conoce como recreación terapéutica. «De hecho mi tesis para hacer el doctorado tiene que ver con eso: actividades físicas recreativas en marchas y orientación con niños con discapacidad intelectual».

Primero lo primero

El Fajardo se ha dividido en dos: una Facultad de Deportes y una de Cultura Física y cuatro vertientes que llaman «salidas»: Deportes, Cultura Física Terapéutica, Educación Física y Recreación. Esta es una experiencia ya replicada en otras universidades cubanas que tienen Facultades de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte.

«Nuestro grupo científico —explica el profe Reymer— pertenece a la “salida” de Recreación y tiene carácter de vanguardia, en momentos del tránsito del plan D al E. Los del primer año ya harán la carrera solo en 4 años, pero no verán afectado el sistema de conocimientos.

«Está establecido que todos los departamentos deben  tener un grupo similar. Cultura Física Terapéutica, por ejemplo, tiene uno relacionado con masajes, muy fuerte. El nuestro existió desde que se fundó la carrera, y aunque tuvo un periodo de baja en los 90, en el 2000 se retomó de nuevo y aquí estamos.

«El sistema de conocimientos está bien diseñado dentro del plan de estudio, incluso en concordancia con la Política Nacional de Recreación y con las estrategias del Inder. Pero estamos incorporando y desarrollando nuevos deportes de aventura y nuevas actividades recreativas relacionadas con la naturaleza».

¿Qué hace el grupo? marchas y carreras de orientación, acampadas,  realización de fotografía, espeleología, actividades subacuáticas, senderismo y animación cultural. Y desde luego, prestación de primeros auxilios así como pleno dominio de herramientas del campismo.

Sus prácticas docentes las realizan en comunidades costeras, rurales o urbanas; van al Paisaje Nacional Protegido Rincón de Guanabo, a la Reserva Ecológica Boca de Canasí, al Refugio de Fauna Jardines de Hershey y al campamento Cacahual.

¿Proyectos, ya en acción y por delante?

«Hay varios: Proafanee, pensado como actividad física, adaptada a las necesidades educativas especiales; Procoarte, un proyecto colaborativo de arte y Ambicosta, pensando en el desarrollo local sostenible, que está considerado en ecosistemas marinos y terrestres, en el litoral Norte de Mayabeque.

«La universidad —cuenta Reymer— ha logrado intercambios académicos con la Universidad de Brock, Ontario, Canadá y con la Universidad de Udela de Panamá. En el ámbito nacional, tenemos contacto  con la Facultad de Turismo y Biología, y con el Instituto de Ecología y Sistemática. «Es algo que nos gustaría desarrollar más».

Rachel Romagosa Perera

«Me interesó mucho el grupo desde el primer año; me parecía que iba a aportar mucho conocimiento. Y me gusta la práctica con niños y adolescentes, en los planes de la calle y acciones en barrios populares, en donde está enclavada la universidad; es incluso divertido. A mí me atrae mucho el senderismo, estar en contacto con mucha diversidad de la naturaleza, pero también con el medio social, y eso aporta.

«Una experiencia difícil: la primera entrada una cueva… ¡impresionante!…Fue en la caverna de Santo Tomás en Viñales, en el tránsito de segundo año para tercero, en época de mucha lluvia. Bien adentro de la cueva —yo soy baja de estatura— el agua me daba ya por encima del ombligo. Y por un momento tuve miedo. Me costó mucho trabajo transitar sorteando rocas y los desniveles, pero haberlo logrado me sirvió de mucho. ¿Docencia? Me interesaría trabajar cualquiera de las dos asignaturas: Recreación Básica y Actividades Recreativas en la naturaleza. La salida de la carrera pudiera desarrollarse aún más, pues los propios estudiantes constantemente están generando ideas y proyectos».

Junior Costa

«La mayoría de nosotros tenemos información previa de lo que se estudia en el Fajardo, pero es poca en relación con la carrera y los perfiles. Y son inmensas las posibilidades que tiene esta universidad. Yo nací en un pueblo costero, en Cojímar y desde pequeño he estado muy vinculado a los ámbitos mar, playa, costa, pesca, aunque no había tenido experiencias con equipamiento de buceo. Al enterarme del grupo científico dije, «¡Ah, esto es lo mío!». Y pedí incluirme.

«La primera experiencia de campo fue trabajo con la comunidad, en Puerto Escondido. Fue complicada, porque yo era el iniciado, no conocía a nadie; recuerdo que fue el Día Mundial de la Conservación de las Aves: La «meteorología» se puso complicada: mucha lluvia,  ráfagas aire muy fuerte. No me dio tiempo poner «los vientos» a la casa de campaña y se me hizo un lío… por poco salgo volando con todo y casa… pero tuve ayuda de mis compañeros. ¿Mi futuro? Tener mi propia escuela de buceo y enseñar lo que sé».

Lázaro Javier Pino

«Para entrar al círculo siempre se hacen pruebas, de actitud y de aptitud, con  los primeros auxilios por delante, aunque inicialmente se desarrolla un taller teórico como fase de información. Yo estoy muy satisfecho con lo que estoy aprendiendo. Un momento que no olvidaré: la práctica inicial que hicimos de buceo. El conocimiento básico que yo tenía era de la ir a la playa y usar una máscara, pero no más que eso. Y entonces ir hasta una cresta coralina, con todo el equipo puesto y realizar una inmersión entre 6 y 10 metros, fue asombroso.

«Sin embargo, enfrentarme a un público en un taller de animación y dirigir actividades ha sido lo más difícil.  Yo, por naturaleza, siempre he sido callado y cuando entré en el grupo se notaba que tenía cierto miedo escénico, pero ya lo he superado. Tuve mucho apoyo, de mis compañeros y de mis profesores. ¿Mi futuro? el turismo deportivo, en contacto con la naturaleza».

Rolando Rodríguez

«Yo disfruto mucho el grupo, pero cuando se trata de las clases de Educación Física, hay que darle carácter, porque tienes un plan docente, hay que regirse por una metodología estricta y estar al tanto desde la carga física a la transmisión de valores. Con el «senderismo» igual; hay que tener claro incluso la naturaleza física en las personas que van contigo y transmitirles conocimientos para contribuir la conservación de la naturaleza. 

«La universidad, a mi juicio, debería reforzar más el desarrollo de capacidades de comunicación en los estudiantes, porque de muchas maneras siempre trabajaremos con seres humanos. Y dentro de la carrera, por la participación en debates, foros científicos. Hace poco estuve en uno y cuando me vi delante de unos cuantos académicos y público, esperando a ver lo que yo iba a decir, me trabé un poco al principio.

«¿Futuro? Animador turístico, buzo recreativo, por ahí…  Aún es temprano para pensar».

Estudiante Recreativo -Categorías-

Nudos básicos, preparación de la mochila, herramientas propias del campista, sendero, participación en juegos recreativos, saber nadar.

Pernoctar, conducción de juegos recreativos, croquis, orientación por medios naturales, pistas y señales, herramientas propias del campista.

Cabuyería, cuevas, campamento, brújula, senderos, snorqueling, estimación, primeros auxilios, construcción de fuego, programar.

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