Viernes
14 de Diciembre de 2018
Universidad

A las aulas, con nuevos sueños para hacer y crecer

Autor: Neida Lis Falcón
Fotos: Elio Mirand
Fecha: 27 de Agosto de 2015
Inicio de curso - Foto de Elio Mirand

Por estos días,  imágenes  de jóvenes en constante ir y venir se repiten en las universidades cubanas. Los que se  inician en la formación  superior formalizan matrícula. Otros, se preparan para continuar su carrera. Pero vibran por igual ante  la expectativa del nuevo curso.

El primero de septiembre, las aulas adormecidas durante el verano  despertarán al  bullicio. Entre risas y abrazos, se entretejerán  las historias. Miles de muchachas y muchachos narrarán sus viajes a la playa, al campismo... Comentarán la telenovela o el filme que más les impactó. Algunos, se descubrirán con la mirada. Tampoco faltará el beso enamorado de las parejas,  que contaban ansiosas  las horas para el reencuentro.

Así será, o al menos escenas parecidas, se vivirán por toda Cuba. Con la alegría característica de la juventud asumirán el  año lectivo. No importa si son cursos diurnos, por encuentro o a distancia. La Universidad Cubana forma a hombres y mujeres, que se nutren de conocimientos para  luego esparcirlos,  como surtidores del bien,  por toda la Isla. Incluso,  más allá de sus fronteras.

Se educa en nuestros campus para que la integralidad sea el componente esencial de los graduados: Futuros profesionales, pensantes y actuantes por una sociedad empeñada en mejorar.  Por un país que  se replantea cuestiones, pero no principios. Que reconoce sus fallas, lucha por corregirlas y cuenta, también con las universidades,  para lograrlo.

Cada nuevo curso marca el reinicio de ese camino. Las casas de altos estudios  cubanas están llamadas a responder a las demandas de su tiempo. Desde sus aulas y laboratorios se investiga, se experimenta. Ideas novedosas se aplican  en la academia y en las prácticas preprofesionales. Juntos,  estudiantes y profesores transitan los senderos del saber, sin atesorar los conocimientos para sí, compartiendo, multiplicando.

Se sienten responsables con el crecimiento espiritual  de ellos mismos y de los demás. Van a la vanguardia, pero se revisan siempre. Quieren sacudir lo que inmoviliza, desune o  discrimina.  No hay espacio para la injusticia en nuestras universidades. Y allí, donde ella aparece, la enfrentan. Están dispuestos a eliminar  todo  lo que obstaculice la marcha colectiva por una mayor equidad.

Integrales e integrados, así están llamados a ser los jóvenes que asisten y se gradúan en las universidades cubanas. Su preparación es básica para lograr el desarrollo sostenible del país. Sus valores, la garantía de que todo tiempo futuro sea mejor.

Julio Antonio Mella lo avizoró, también supo que era necesario desbrozar caminos. Por eso fundó la Federación Estudiantil Universitaria (FEU). Una organización que en el curso 2015-2016 retoma misiones y se plantea mayores tareas  La más importante: Continuar guiando a quiénes, muy pronto,  inundarán las aulas con nuevos sueños para hacer y crecer. 

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