Lunes
03 de Agosto de 2020
Deporte

Manrique Larduet:¡Ahora es cuando comienza mi carrera!

Autor: Jorge Gorgoy Crespo
Fotos: Tomada de cubadebate
Fecha: 22 de Diciembre de 2016
Manrique en Río. Foto: Tomada de cubadebate.cu

Los triunfos internacionales del cubano Manrique Larduet lo ubican hasta este momento en lo más alto del podio de la gimnasia artística cubana, incluso por encima de figuras relevantes como Erick López, Roberto Richard  y Casimiro Suárez.

El pequeño Larduet no llegó a ese deporte por tradición familiar o embullo de amigos: fue el ojo perspicaz de su primer entrenador Osmar Téllez, en su natal Santiago de Cuba, el que vio en él las cualidades innatas para un deporte que exige sacrificio y férrea disciplina.

Con solo cinco años, Manrique comenzó a dar sus primeros pasos en el tabloncillo. El control de una hiperactividad innata por medio de ejercicios físicos, motivó a sus padres a brindarle un mayor apoyo a su práctica deportiva.

A fuerza de tesón y voluntad convenció a jueces y entrenadores para trasladarse a la capital cubana y convertirse en alumno de la Escuela Nacional de Gimnasia.

¿Qué ha sido la Escuela Nacional de Gimnasia para ti?

«Esta es mi segunda casa. Mejor dicho, casi es mi primera casa. Cuando llegué aquí tenía diez años y estaba en cuarto grado. Como la primaria era cerca y la secundaria también, no tenía problemas para estudiar y practicar deportes. Al concluir la secundaria matriculé en el Fajardo, para hacer el técnico medio en Deporte, porque el pre me era difícil por su sistema de clases diarias y casi todo el día, y la Escuela de Profesores de Educación Física (Epef) solo dos veces a la semana».

¿Cómo combinas estudio y deporte?

«Estudiar y ser deportista de alto rendimiento es un reto. El gimnasio consume muchas horas. Después de que me gradué de técnico medio estuve más de un año sin estudiar. No tenía tiempo para prepararme para las pruebas de ingreso.  Ahora, pude entrar, ¡al fin!,  a la licenciatura en Cultura Física.

«Tenemos mucho contenido nuevo, por eso el sacrificio es grande, y si no apruebo tengo que abandonar la carrera. Eso no me gustaría. Es complicado, porque el programa incluye Español, Historia y Matemática, pero siempre que uno se propone algo, lo puede lograr. Sin dudas, reafirmo que para ser buen deportista hay que ser buen estudiante.

«Estar en la Universidad es una experiencia impactante. Me ha permitido, incluso, conocer a otros atletas de alto rendimiento. Las clases son solo los miércoles, desde por la mañana hasta las 4:30 p.m., al regreso del aula hago un poco de ejercicios en el gimnasio. Eso es disciplina deportiva».

¿Qué busca un deportista de alto rendimiento en la Universidad?

«Conocimientos y al final un título universitario, algo con lo que he soñado siempre, además de ser campeón olímpico. Allí nos preparan para la vida. Un atleta debe estudiar una carrera universitaria para poder ser alguien cuando concluya su vida deportiva, así como nos es necesario aprender inglés para cuando salimos de Cuba poder relacionarnos con otros deportistas.

«Concluir la especialidad es para mí más que un compromiso moral, porque quiero ser entrenador».

Dejaste de ser un joven común y te convertiste en una personalidad pública. 

«Agradezco a mis padres que siempre me han apoyado, y, en especial a mi papá, que me exige aprobar mis estudios universitarios. Además le doy las gracias al pueblo al reconocerme por las calles, me emocionan los saludos, felicitaciones y que me pidan fotos. Es bien lindo que el pueblo te reconozca como atleta.

«Nos hemos ganado escaños, tras empezar por los primeros pasos y mira, ya estuvimos en unos Juegos Olímpicos, la única medalla que nos falta. Esperemos que se pueda cumplir ese sueño».

El deporte exige tiempo y sacrificio. ¿Qué aconsejas a aquellos estudiantes que no lo practican?

«El deporte es muy bueno para la salud, sin el ejercicio no concibo mi vida. Yo procedo de una familia muy humilde y el deporte me ha dado la posibilidad de crecerme como atleta y persona. Les aconsejo que cada vez que puedan practiquen algún deporte».

¿Quién es Carlos Gil para Manrique?

«Más que mi entrenador, es mi padre, mi hermano, mi familia, es todo. Gracias a él, hoy soy quien soy».

¿Qué futuro le ves a la gimnasia cubana en el próximo ciclo olímpico?

«El equipo nacional cubano tiene la posibilidad de ganar el oro por equipo en los juegos centroamericanos; en el Panamericano podemos estar luchando una medalla y quizás estemos en la Olimpiada de 2020, en el por equipos, si nos lo proponemos. Estamos carentes de entrenadores; hoy no tenemos las mismas condiciones que cuando yo empecé en la escuela, y aún así el equipo nacional confía en que todo está bien».

Los deportistas tienen una meta, ganar una medalla, y si es olímpica, esa es la cúspide. ¿Qué fue Río 2016 para ti?

«Una experiencia bien grande, mi primera Olimpiada. Afronté allí una lesión en el pie que me ha hecho sufrir bastante, después de un año de tanto sacrificio para estar entre los competidores.

«Este año no fue muy bueno para mí, tuve varias infecciones, la lesión del pie, y una en el hombro. También tuvimos afectaciones porque los aparatos para el entrenamiento llegaron solo un mes antes de la Olimpiada. Además no tuvimos base de entrenamiento y eso nos afectó bastante. No obstante, tuvimos tres competencias este año y en todas nos fuimos con una medalla.

«Río me aportó más experiencia y madurez, ahora al competir lo hago con más facilidad, con más corazón para seguir adelante. Sin dudas, ¡ahora es cuando comienza mi carrera como deportista!».

 

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