Domingo
07 de Marzo de 2021
Universidad

MONUGUA 2020: un reto virtual para los universitarios cubanos

Un grupo seleccionado de jóvenes universitarios cubanos vivieron la experiencia virtual MONUGUA 2020.

Autor: Patricia Guerra Rodríguez
Fecha: 7 de Diciembre de 2020

Entre las tantas cosas que ha impedido la situación pandémica global, se encuentra la realización presencial de los Modelos de Naciones Unidas para estudiantes universitarios de Cuba y todo el orbe. Sin embargo, las redes sociales volvieron a unir al planeta y la Primera Edición Virtual de MONUGUA, Primer Modelo de Naciones Unidas de Guatemala, pudo realizarse los días 19 y 20 de septiembre de 2020, con la participación de una delegación de estudiantes cubanos de la Universidad de La Habana y el Instituto Superior de Relaciones Internacionales.

MONUGUA es una organización académica sin fines de lucro, conformada por estudiantes de la Universidad Estatal y de las Universidades Privadas de Guatemala por iniciativa propia, con el objetivo de engrandecer la Academia. Desde el año 2018 realiza una serie de simulaciones sobre el sistema de Naciones Unidas con el fin de brindar a los estudiantes nacionales y extranjeros de nivel diversificado y universitario, la oportunidad de desarrollar habilidades relacionadas con el ámbito político internacional, a través de una práctica diplomática de Naciones Unidas. Este año MONUGUA buscaba que los participantes pudieran establecer estrategias para encontrar soluciones a conflictos internacionales, con el objetivo de promover el Desarrollo Sostenible a nivel global, mediante la Agenda 2030, y con la Reducción de las desigualdades como eje central. ¡Se parte del cambio! Fue su slogan y consigna principal.

 

Participación cubana

Ahora bien, ¿cómo pudieron acceder estudiantes universitarios cubanos a este evento virtual? La invitación oficial se extendió a una delegación del Modelo de Naciones Unidas de La Universidad de La Habana (HAVMUN) a través de su Coordinación de Relaciones Internacionales, la cual estuvo integrada por estudiantes de las carreras de Licenciatura en Turismo, Licenciatura en Comunicación Social de la Universidad de La Habana y de Relaciones Internacionales del Instituto Superior de Relaciones Internacionales (ISRI), todos miembros de HAVMUN.

Como Faculty Advisor de esta delegación, fungió Patricia Guerra Rodríguez, estudiante de 3er año de Licenciatura en Turismo, y actualmente Coordinadora de Relaciones Internacionales de HAVMUN. Para la selección de los estudiantes que participarían se realizó la convocatoria a través del Comité Académico de nuestro modelo, a cargo de su Secretario General, Alberto García Nodal, quien recientemente se ha graduado de Derecho.

Se conformó una primera delegación de ocho estudiantes, teniendo en cuenta el acceso a internet y la experiencia y premios en ediciones previas de HAVMUN. Posteriormente se tuvo acceso a un link de inscripciones individuales asociadas que permitió se sumaran más delegados cubanos a la experiencia.

Hasta aquí todo marchaba en orden, pero cuando la situación se complejizó fue a la hora de la accesibilidad a las diferentes plataformas de la web donde se desarrollaría el evento. Para aquellos que aún, después de todos estos años, creen que el bloqueo de Estados Unidos hacia Cuba no es real, y que solo es inventiva del gobierno cubano, le invitamos a intentar acceder a la Plataforma Zoom como lo hacen el resto de los ciudadanos del mundo. Simplemente no podrán porque el gobierno de los Estados Unidos no permite que los cubanos accedan a ella. Al saber de ello, los miembros de la delegación de nuestro país, sintieron cierto desaliento e incluso algunos no pudieron participar en el evento por este motivo, pero rápidamente se sobrepusieron a las adversidades.

Resulta que para acceder a Zoom los cubanos necesitamos descargar una aplicación de Virtual Private Network (VPN) que simule que nos encontramos en otro país del orbe y de esta forma poder usarlo. De más está decir que el consumo de datos de ambas aplicaciones a la vez es significativo.

Vencida esta etapa del acceso a la plataforma, encontramos que cada una de las sesiones de trabajo duraba un aproximado de 2h:15min que, multiplicados por las 7 sesiones que se llevaron a cabo, da una cifra de 15 horas aproximadamente conectados que, en la situación actual, durante los días en los cuales se celebró el modelo, debía ser necesariamente en casa y no se podía acceder a un parque WIFI a causa del confinamiento, además varios de los estudiantes se encontraban trabajando en Centros de Aislamiento, lo cual requirió un sacrificio doble para ellos.

Sin embargo, a pesar de todas las vicisitudes enfrentadas, llegó el 19 de septiembre y la delegación cubana inició su participación en MONUGUA, formales de la cintura para arriba y muy cómodos de ella hacia abajo, ventajas de la no presencialidad. Trece fueron los delegados participantes, divididos en 6 de las 11 comisiones del modelo, Asamblea General; ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados); FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura); ONUDD (Oficina de Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito); OMS (Organización Mundial de la Salud) y CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe).

Nuestros delegados fueron reconocidos por el esfuerzo realizado y por la calidad de sus intervenciones, haciéndose especial mención a la delegación cubana en la Ceremonia de Clausura vía Facebook Live. Nueve de ellos obtuvieron premios y la totalidad cumplió con el requisito de asistencia para la obtención del certificado de participación que fue enviado virtualmente, demostrando que los cubanos llevamos más de 60 años sobreponiéndonos a los obstáculos impuestos por el gobierno de los Estados Unidos, y que con empeño y perseverancia los estudiantes universitarios logran cumplir sueños, metas estudiantiles y profesionales a lo largo de la academia.

Experiencias

En palabras de Patricia Guerra, estudiante de Turismo, Faculty de la delegación y delegada de Uruguay en CEPAL: «MONUGUA fue un ejercicio integral para el desarrollo y práctica de mi profesión, siendo a la vez un medidor de las habilidades adquiridas a través de mi paso por HAVMUN, mi Facultad de Turismo en la Universidad de la Habana, y las que me he forjado en lo personal con empeño, horas de estudio y búsqueda. Tengo que reconocer que el “cacharreo” como decimos aquí, en cuestiones de conectividad y acceso a internet ha sido mi mejor escuela, haciendo honor a mi perfil generacional como centennial. Esto me permitió transmitir mis conocimientos a los muchachos de nuestra delegación que no conocían Zoom ni lo que era un VPN, ayudarlos a descargar esas apps y explicarles cómo hacerlas funcionar, fue todo un reto para mí desde la virtualidad. Recuerdo nuestras reuniones de prueba como novatos, todos interactuando por las pantallitas y yo explicándoles que apagaran el micro para que escucharan mis orientaciones. La verdad fue divertida y a la vez inquietante. La práctica de llevar tantas cosas a la vez, la aplicación de Zoom con sus complejidades, el VPN, el discurso oficial como delegada, las horas de debate, la postura diplomática, los procedimientos del Handbook, mi apariencia en la pantalla, los boicots de la conexión, mis funciones como Faculty, el grupo de WhatsApp de la delegación cubana y mis compañeros con inquietudes al mismo tiempo que se desarrollaban las sesiones, y ya por último las reuniones a las 9:00 p.m. con los faculties para ventilar situaciones expresas, fue toda una tarea loable. Pero a pesar del cansancio de permanecer dos días seguidos de 8:00 a.m. — 10:00 p.m. frente a la pantalla, disfruté la experiencia que hoy catalogo como una de las mejores durante la cuarentena, por el aprendizaje, la educación online, las amistades, los lazos tan fuertes que se lograron en la familia MONUGUA y el prestigio que adquirió Cuba y sus estudiantes en este foro. Culminé además con la victoria de un premio, desempeñándome en el que resultó ser el mejor Comité del Modelo, CEPAL». Sin nombrar los premios informales que fueron la parte más divertida del Modelo.

Según Anaylín Castillo estudiante del ISRI y delegada de Venezuela en ONUDD: «La participación en MONUGUA 2020 fue algo novedoso teniendo en cuenta mi poca experiencia en estos certámenes y además el tema tecnológico que fue todo un desafío, tengo que dar las gracias especialmente a Patricia porque nos ayudó mucho en ese sentido, nos alfabetizó en Zoom prácticamente. En mi caso fui delegada en la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito representando a la República Bolivariana de Venezuela y fue una experiencia maravillosa y muy fructífera para todos nosotros. Es impresionante y a la vez muy bonito ver el respeto que Cuba se ha ganado a nivel internacional y regional, pues una vez terminado el debate formal, todos los delegados intercambiamos opiniones y cada uno me manifestó su buena impresión respecto a la Isla. De MONUGUA más allá del premio obtenido, me llevo un grupo de WhatsApp incansable y muchas enseñanzas en todos los sentidos. Ojalá que se repitan ocasiones como esta».

Ivette Lamiguiero estudiante de 3er año del ISRI y delegada de Cuba ante la Asamblea General nos cuenta que: «Participar en MONUGUA 2020 fue una experiencia especial. Los Modelos de Naciones Unidas son siempre una oportunidad para conocer sobre el funcionamiento de los distintos organismos de la ONU, poner en práctica lo que aprendemos en la escuela, debatir sobre temas de actualidad y hacer nuevos amigos. A pesar de ser un modelo virtual, MONUGUA no fue diferente. El empeño puesto por parte de los organizadores para que todo saliera bien y el amor con que los delegados representaban a sus países me hacía olvidar que estábamos a través de una pantalla. Además, el Modelo online estuvo muy a tono con la forma actual en la que han tenido que sesionar las distintas comisiones de la ONU durante la pandemia».

«Por otra parte, para mí fue un honor poder representar a mi país ante la Asamblea General de las Naciones Unidas de este Modelo. Al mismo tiempo, fue un reto porque sentía que debía hacerlo lo mejor posible para que Cuba quedara bien representada. Uno de los temas discutidos fue la reconstrucción social tras las desigualdades emanadas por la COVID-19 en el mundo. Este tema me brindó la oportunidad de denunciar, en el marco de un evento internacional, el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra Cuba y exigir su fin. Expuse los efectos de esta política hostil en el sector de la salud, cómo dificulta la compra de piezas de repuesto, reactivos y medicamentos necesarios para tratar distintas enfermedades, y cómo a pesar de ello Cuba, cuenta con un sistema de salud integral al servicio del pueblo que ha sabido enfrentar al coronavirus de forma exitosa. Me sentí muy orgullosa de poder hablar sobre la labor de nuestros trabajadores de la salud, en especial la Brigada «Henry Reeve», en la batalla contra la COVID-19 y aproveché la oportunidad para denunciar la campaña difamatoria que Estados Unidos lleva a cabo en contra de nuestros médicos y enfermeros internacionalistas».

«Cuando terminé de pronunciar mi discurso, uno de los delegados me escribió interesado en conocer más sobre Cuba y el bloqueo impuesto por Estados Unidos. Me dijo que admiraba mucho a la Revolución Cubana y que esta era para él un ejemplo. Le facilité el informe sobre el Bloqueo que nuestro país presenta cada año en la ONU y sentí que estaba aportando un poquito a la batalla de nuestro pueblo contra esa política agresiva de Estados Unidos porque estaba ayudando a que nuevas personas conocieran sobre ello, a dar a conocer la verdad de nuestra Cuba. Eso es lo más bonito que me llevo de mi experiencia en este modelo de Naciones Unidas».

Según Claudia Victoria Mandel Gallardo delegada de India en FAO: «Participar en un modelo virtual fue una experiencia sobrecogedora. Estaba enfrentando duros problemas de conexión. Tuve el apoyo especial de una delegada, Catalina (representante de China) que durante todo el modelo estuvo preocupada por mi participación y los problemas de conectividad. Cada vez que empezaba una sesión de trabajo y yo no había entrado a la sesión me escribía directamente al WhatsApp para ver qué problemas tenía. Cuando no pude entrar en el Google Drive para reformar el proyecto de resolución me pidió que le enviará todos mis puntos por WhatsApp, pero que los defendiera enérgicamente durante los debates para que no existiera problema para plasmarlos en el documento final. Comenté la cordialidad de Catalina porque nos hicimos amigas en el modelo y estuvo constantemente interesada en mis problemas, a pesar de estar tan ocupada debido a que era cabeza de bloque, sin embargo, la cordialidad de todos los delegados estuvo presente. El presidente entendió las salidas repentinas de las reuniones, la secretaria respondió todas mis dudas previas al modelo. Para terminar, como muestra de amabilidad la invitación a los próximos modelos estuvo hecha por parte de todos los delegados. Para terminar la noche en la última jornada, todos se fueron a jugar AmongUs como si se conocieran de siempre. Días después de culminado el modelo continuamos hablando x WhatsApp».

«Me sorprendió además la buena preparación de todos los delegados, realmente parecía q estábamos en la FAO intentando encontrar las vías idóneas para resolver el problema del hambre y la malnutrición. Todos tenían decenas de propuestas y en general, me sentí muy afortunada de estar rodeada de personas con abundantes conocimientos del tema los cuales fueron capaces de transmitirme muchos de ellos. Haciendo de mí una adicta al tema de la comisión».

Nos cuenta Mario Luis González estudiante de Comunicación Social y delegado de EE.UU en ACNUR que: «Haber sido delegado a MONUGUA 2020 constituyó una experiencia novedosa e innovadora al ser mi primera participación en un evento de carácter internacional y la primera vez participando en un evento virtual. La experiencia adquirida en los modelos cubanos permitió que terminara siendo acreedor del segundo premio (Gran Jaguar) como delegado de los Estados Unidos de América ante el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, en dos tópicos totalmente difíciles de defender por esa nación como son el fortalecimiento de políticas internas para disminuir la migración forzada y la implementación de soluciones conjuntas para reducir a los refugiados. MONUGUA 2020 logró de manera virtual reunir a jóvenes de distintos países que durante dos días sesionaron desde sus hogares y con el uso de las nuevas tecnologías lograron hacer del modelo virtual, un foro que quedará en la memoria de todos sus participantes, que luego de la clausura han quedado como amigos en las redes sociales. En este modelo del que me siento muy orgulloso con la participación lograda por todos los miembros de la delegación de la UH y el ISRI, explotamos habilidades y destrezas, aprendimos a confiar en nuestras experiencias y a tener auto-control y desarrollamos una vez más la capacidad de tomar decisiones y negociar, obteniendo las mejores soluciones de las problemáticas mundiales presentadas y llevándonos varios premios. MONUGUA 2020 ha sido la demostración de que en pandemia seguimos siendo fuertes cuando estamos unidos».

En palabras de Daniela Medina estudiante de Comunicación Social y delegada de Rusia en ACNUR: «Ha sido un verdadero placer participar en la primera edición virtual del Modelo de Naciones Unidas de Guatemala — MONUGUA; haciendo frente a la situación actual que enfrentamos y adaptándonos a las nuevas circunstancias por medio de las tecnologías».

«Me siento sumamente orgullosa del desempeño de cada uno de los delegados, explotamos nuestras habilidades y desarrollamos nuevas capacidades. El hecho de compartir esta experiencia tanto con delegados cubanos, como extranjeros, ha sido muy gratificante. No solo adquirí nuevos conocimientos sino también nuevos amigos. Feliz de haber participado en MONUGUA, mi primer modelo internacional».

Según Aimé Triana delegada de EE.UU en OMS: «El modelo representó no solo una vía para adquirir nuevos conocimientos científicos, sino un modo de hacer oír la visión cubana con respecto a los tópicos en cuestión. Es interesante pues, aunque se tiene que representar un país específico que no tiene que por qué ser el natal, a los delegados siempre le es muy difícil desligarse de las visiones que se aprenden observando el ejercicio de la política exterior cubana. Por ejemplo, yo fui la delegada de los Estados Unidos en la OMS y era divertido verme argumentando la necesidad de abandonar la OMS, durante las sesiones de trabajo de MONUGUA y luego, en los recesos, tratando de convencer, como joven cubana, a los demás delegados que se debía promover más cooperación entre las naciones como única vía de superar la pandemia que hoy nos afecta. Fue gratificante constatar que son muchos los jóvenes que como nosotros luchan en pos de la solidaridad y la cooperación internacional y que desdeñan la aplicación de medidas unilaterales».

Como se apreció en los testimonios MONUGUA fue un reto para los delegados cubanos pero a la vez una brecha que abrimos con muchísimo esfuerzo y perseverancia demostrando que los estudiantes universitarios adquieren capacidades y logran retos, propósitos y sueños durante su etapa estudiantil, la madurez tecnológica que adquirimos lo afirma, los premios y el reconocimiento que aún saboreamos quedará en los corazones de esta delegación cubana.

 

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