Viernes
24 de Mayo de 2019
Humor

¡Mucho gusto!

Autor: Yuris Nórido
Fecha: 19 de Enero de 2014
¡Mucho gusto!

Yo sé que mi amigo Liomán no me va a creer ni una sola línea de esta crónica, ni aunque la acompañe con esta foto reveladora, pero la verdad es que Liomán nunca cree mis crónicas, dice que a mí no me pueden pasar tantas cosas extraordinarias.

Yo les juro a ustedes (a Liomán estoy cansado de jurarle) que esto pasó tal y como lo contaré, no le pondré aunque sí tendré que quitarle en aras del espacio.

El otro día fui al teatro. La puesta, hay que decirlo, no era gran cosa. De hecho, había muy poco público. Estaba muy sentado cuando a mitad de la función un empleado me pasa el papelito que encabeza este texto.

Lo leí y me extrañó. Temí que el actor quisiera reprocharme por algo que hubiera escrito y publicado, alguna crítica negativa, no sé… Me puse a pensar y no recordaba nada. Me dije: no esperaré, apenas termine la función me iré corriendo. Del diablo son las cosas, y si resultaba que el actor era un asesino en serie. La verdad que esa era una posibilidad muy remota, pero de todas maneras era una posibilidad.

Al final decidí asumirlo como una aventura y esperar. Se acabó lafunción y me senté en la entrada de la sala. A los pocos minutos apareció el actor. Era un muchacho delgado, desgarbado,algo nervioso… Me pareció inofensivo y me relajé.

—Mucho gusto, me llamo A. —me dijo extendiéndome la mano.

—El gusto es mío, me llamo Yuris

—respondí estrechándosela.

—Yo lo sé. Yo te conozco muy bien. Puedo incluso hacer historias de tu vida. Debí haberme sobresaltado un poco, porque enseguida acotó:

—No te preocupes, yo no soy un acosador. Yo soy tu lector, un lector muy fiel. Leo todo lo que escribes en el blog, en la revista Alma Mater y en el periódico.

De hecho, te descubrí un día en Alma Mater y desde entonces colecciono la revista. En el Festival de Teatro te vi sentado en esta sala y me dije: lo voy a conocer personalmente. Pero no pude salir a tiempo, te fuiste rápido. Y ahora, cuando te volví a ver, decidí que hoy te conocería. Estoy muy nervioso, no creas que hago esto a menudo. Pero no todos los días uno tiene la posibilidad de hablar con alguien al que lee y admira.

Me sentí halagado. No supe que decir. A. sí supo:

—Te invito a tomar un café.

Y a tomar un café nos fuimos. Sentados en la terraza de una pizzería del Vedado, A. me contó parte de su vida. Tiene una vida de novela, la verdad. Estudió informática pero no sabe nada de informática. Cuando era adolescente se fue con su padre a vivir a España. Era un muchacho muy introvertido, pero se propuso cambiar. Se cansó de

estar en España, dice que extrañaba el ruido y la suciedad de La Habana. Le gustaban mucho las películas y aceptó un trabajo de conserje de limpieza en el cine Chaplin. «Antes de empezar la cinta ya tenía los baños relucientes. Vi cientos de películas». Lo promovieron a custodio del Yara y ahí leyó muchos libros. Un día vio una convocatoria para un taller de teatro y se apuntó. Terminó trabajando en una sala de teatro, como tramoyista. Un día faltó un actor al ensayo y le pidieron que leyera sus partes. Gustó como lo hizo y al final le dieron el papel. Ya ha participado en más de una puesta y está dispuesto a participar en más. Dice que el teatro es su vida. «Aunque lo que más me gusta es escribir. Escribo mucho y una amiga me insta a que escriba más. He empezado unas cuantas novelas y las he quemado. Pero tengo unos cuantos cuentos. De hecho, suelo tomar a mis amigos como personajes de mis cuentos.

Tú vas a ser el protagonista de un cuento, ya está decidido».

—Pues tú vas a ser el protagonista de una de mis crónicas.

—¿De verdad? ¡No me lo puedo creer!

De verdad, ya está escrita.

 

Comentarios

Leidys Rosa (no verificado)
Imagen de Leidys Rosa
11 Junio 2015 - 1:16pm
La verdad es que el mundo es chiquito y siempre nos revela sus misterios y complicidad. A veces andamos por el mundo y pensamos que nadie ve lo que hacemos y realmente hay mucha gente que suele repudiarnos, pero también hay muchas que prefieren valorar lo que hacemos no para nuestra vanagloria sino para sentir que hacemos algo valioso para la gente, para el bien de la gente.
Imagen de Karoline Ast. Glez.
11 Mayo 2014 - 5:47pm
Me gustó mucho. Curiosa la historia en verdad. Quizá sea del todo cierto, quizá no, pero de que fascina, sí, fascina. Un gusto leerte. K

Deje su comentario

*(Campos requeridos)