Sábado
24 de Agosto de 2019
Ciencia y tecnología

Nanotecnología: Oficios, remedios y riesgos

Autor: Jorge Sariol (sariol@enet.cu)
Fotos: Archivo
Fecha: 7 de Diciembre de 2015
Nanotecnología, uno de los mayores portentos de la ciencia moderna.

«Ciencia peligrosa es aquella
que solo está restringida al dominio de los expertos».

Richard Pawson
Tecnólogo británico

 

A principio de los setenta se vio en los cines cubanos Viaje fantástico, un filme de ciencia ficción, que contaba el recorrido de un submarino, reducido a tamaño microscópico, por el torrente sanguíneo de un enfermo. La tripulación —también miniaturizada— disponía solo de una hora para remediar el mal y, luego de conseguirlo, salía del organismo a través de una lágrima del paciente.

La historia era encantadora, pero demasiado fantástica. Y tanto que la mayoría de los muchachos de aquel entonces solo tuvimos ojos para Raquel Welch —la prensa la llamaba ¡El Cuerpo!— quien mostraba sus curvas al interpretar a la enfermera Cora Peterson. La mayoría de las damas se fijaban en el atlético actor británico Stephen Boyd, al encarnar al navegante Charles Grant.(1) Total, más que ciencia ficción, la película resultaba entonces delirante. Lo «otro» solo precisaba de algo de imaginación.

Y he aquí que 49 años después, el mundo se entera de que ya son realidad los microrrobots inteligentes, capaces de nadar dentro del cuerpo humano y detectar y curar padecimientos. Llaman a estos ingenios «microfish» (micropez) de unas 120 micras de longitud y 30 micras de espesor; van impulsados mediante peróxido de hidrógeno y son controlados magnéticamente gracias a nanopartículas de platino, instaladas en las colas, y nanopartículas de óxido de hierro magnético colocadas en las cabezas, de modo que puedan dirigirse con imanes.

Esta tecnología posee velocidad, escalabilidad, precisión y flexibilidad; diseño y estructura (2) y amplia variedad de aplicaciones —en primera y noble instancia— en procesos de desintoxicación, detección de enfermedades y administración dirigida de fármacos. (3)

Tales resultados nacen de esa maravilla llamada nanotecnología, uno de los mayores portentos de la ciencia moderna, consagrada y empeñada en poseer el control —¿sistémico?— sobre formas y funciones, a escala atómica y molecular, es decir, mil millonésima parte del metro.

Y al poder llegó hace rato: en los cosméticos, la industria de la belleza y la farmacéutica, en general. Interviene en la salud humana, en la electrónica, informática y las comunicaciones.

En este espacio algunos temen la invención y fabricación descontrolada de productos —a partir de nanopartículas— susceptibles de ser aspirados o absorbidos por la piel.

La naturaleza posee ese poder. Por eso hay tantos alérgicos en el mundo y tantos asmáticos padecen los embates terribles que la Medicina no se cansa de paliar.

Hay quienes recelan sobre el uso en la industria militar, probablemente la más grande, poderosa y secreta área de investigación y desarrollo. Y conjeturan mecanismos creados con toda intención para conseguir control social.

Como con el uso de la energía nuclear, un supositorio o un cuchillo carnicero, la nanotecnología es un portento que, por su utilidad, poder y posibles usos, causa admiración, estupor o pavor.

Cuba en 109 y el principio de la precaución

Ante tal panorama Cuba baja al nanomundo. Las áreas más estudiadas conciernen a la Medicina, centradas en la biotecnología, en la que el país ha demostrado más de un resultado relevante.

Y las investigaciones, según sus practicantes, se ajustan a los más estrictos cánones científico-tecnológicos.

En opinión de no pocos, vale que vayamos pensando —pues no será la única área— en marcos regulatorios más allá de los protocolos de investigaciones científicas y que prevean desde la protección e integridad de patentes comerciales nacionales (4) a la creación de instrumentos jurídicos.

Otros aducen que son muchos los riesgos que la nanotecnología no ha podido desentrañar. Y hablan de peligros ambientales y laborales; de necesidad de una metrología para regular procedimientos y toxicología para saber impactos.

Aspiran a pronósticos de riesgo, porque urge saber a ciencia cierta qué hacer con los kits de test de embarazo o los glucómetros y sus futuros servicios asociados, una vez que son usados o termina su vida útil. «No hay muchas opciones —dicen— para medir la presencia de nanopartículas que pueden ser dañinas, tanto las orgánicas como las inorgánicas». «Hoy es un hecho —advierten— la imposibilidad de generalizar el comportamiento de las nanopartículas».

Algunos indignados niegan que la investigación científico-tecnológica tenga bridas. «En vez de combatir el cáncer de modo invasivo/masivo, al modo de los sueros citostáticos, con efectos colaterales en el paciente —alegan— gracias a la nanotecnología se pueden atacar células malignas a niveles mínimos localizados, en ambientes controlados y objetivos precisos».

Europa ofrece el programa Horizonte 20-20, para intercambiar experiencias con nuestro país; saben que la cooperación es la clave «en el área científica, académica/universitaria y empresarial, porque no puede ser solo la investigación, sino también en la aplicación», ha dicho Herman Portocarrero, embajador de la Unión Europea en Cuba.

«No sabemos todo acerca de la conducta de los nanomateriales», admitió el pasado septiembre (5) en La Habana el experto André Gazsó, de la Austrian Academy of Science.

Mientras el mundo sigue girando, nanotecnólogos sueñan un buttom-up —proceso que va desde lo más pequeño a lo más grande, hasta el producto final—, sin elementos residuales, contaminación y menos recursos naturales.

Tal vez las fantasías, como en Viaje fantástico, sean algo más que utopías.

 

 

1. El resto del elenco-tripulación la componían el capitán-piloto Bill (William Redfield), el cirujano Arthur (en la piel de Peter Duval) y el Doctor Michaels (actor Donald Pleasence). Un remake en 3D, de Viaje Fantástico, caería en las manos de James Cameron como productor.

2. Entre los diseños probados se encuentran tiburones y mantarrayas.

3. http://plumaslibres.com.mx/2015/08/28/crean-microrobots-capaz-de-nadar-adentro-del-cuerpo-humano-y-detectar-padecimientos/

4. El Primer Mundo controla las patentes. Luego exigen un cumplimiento vigilado por comité internacional, elegido y compuesto… por ellos mismos. Ya pasó con el uso de la energía nuclear.

5. En ambos casos fueron declaraciones hechas en el marco del V Seminario Internacional sobre Nanociencias y Nanotecnologías, La Habana 15 sep. 2015.

 

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