Jueves
19 de Octubre de 2017
Universidad

No es asunto de generaciones

La Facultad de Geografía de La Universidad de La Habana cumple 55 años.

Autor: Jorge Sariol
Fotos: Elio Mirand y Archivo
Fecha: 9 de Marzo de 2017
Foto de archivo

Este iba a ser un reportaje tradicional. Con datos reveladores y respuestas incómodas de universitarios inquietantes. Pero el autor se topa en su indagación con viejas fotos de estudiantes de cuando «Geografía» aún era Escuela; de varias generaciones que vinieron después cuando se convirtió en facultad y de algunos que aún siguen allí, ahora como académicos, luego de haber vivido lo suyo en el pasado, con ánimos de confrontar el presente y todavía con tiempo para debatir algo del futuro.

Si todo tiempo futuro tiene que ser mejor —y el presente tiene que ganárselo—, debe haber habido un pasado polémico. Y de eso se trata.

Alma Mater decide dialogar con uno de los profesores más viejos, con una de las docentes que imparte una asignatura tradicional y con la decana, la más joven de los tres, quien lleva el peso de decisiones, que muchas veces no puede instrumentar aunque quisiera.

Es lícito acudir a ellos, tanto como a los que solo viven el aquí y el ahora y no les faltan los espacios para ser protagonistas.

El profesor titular Andrés Lazo Machado, Dr. en Ciencias en 1980 por la Universidad Lomonosov, de Moscú, fue uno de los graduados en 1966 que se sumó como docente a la Escuela de Geografía: «Por un pedido de Fidel se nos encargó en 1967 un estudio de la Sierra Maestra, de Morfología, Geografía Física, y también en el ámbito socioeconómico. La escuela, en pleno —hasta los choferes— estuvo seis meses dando tumbos por las serranías, aunque yo llegué después, pues había ido a hacer una especialidad a la universidad Alejandro de Humboldt, en Berlín. Era todo nuevo, porque no existían mapas con ese nivel de conocimientos: cartografía, análisis de suelos, vegetación y socioeconómicos. Estábamos lejos de trabajar con fotografías aéreas o satelitales. Y faltaban varias décadas para la llegada de la digitalización. Las generaciones actuales no tienen esto, porque las condiciones económicas no lo permiten y algunos estudiantes tienen otra manera de pensar. Y lo lamento. Años después hubo experiencias en otras partes de la Sierra Maestra y luego una tercera en la Sierra de los órganos. Ya en esta última etapa estuve como jefe de Investigaciones. Tenía entonces 28 años. Hace poco me jubilé —sí, merecidamente—, pero hacía falta profesores y me contrataron. Así mantengo activa la mente y además refuerzo con otro salario».

La Ms.C. Julia de León Herrera, profesora auxiliar, entró en la escuela en el año 65: «Desde el años 70, comencé impartiendo Cartografía —mi tesis de graduación tuvo que ver incluso con la disciplina—; y tuve que navegar casi cinco años, para conseguir resultados. De entonces a acá, a la Cartografía “tradicional” se le sumó la Cartografía temática, luego la Topografía y más tarde la Teledetección —uso de imágenes tomadas fuera del espacio terrestre—, en la actualidad asignaturas de la carrera. El plan de estudios E tendrá muchos cambios en favor de modernizar la enseñanza; defendemos la Cartografía Automatizada, como una nueva disciplina, sin embargo la tradicional —en primer año— es imprescindible, porque hay que saber “leer” mapas y manejar distancias con el teodolito. Dejarlo todo en manos de la digitalización es atractivo, pero siempre será bueno tener la mayor cantidad de habilidades posible».

Dra. en Ciencia Geográfica, Nancy Pérez Rodríguez es la decana de la facultad. Entre sus muchas obligaciones asume docencia en maestría, en el pregrado con Geografía de Cuba —5to año— y dirige un proyecto conocido como Alma Mater, a solicitud del Ministerio del Interior (Minint), en la tipificación de espacios policiales desde la geografía, y la distribución geográfica del delito.

«La facultad se parece mucho a otras en esta universidad y en el país: predominan las mujeres y el claustro tiene un promedio de edad avanzada bastante alto, sin embargo casi el 58% del claustro está doctorado. Esto significa por un lado mucha experiencia y conocimiento, y por otro problema en la continuidad y en la perspectiva de desarrollo. Esta es una carrera cara; no es poco el monto por concepto de logística comenzando por alojamiento en el trabajo de campo. El tope de la matrícula es de 60 estudiantes en primer año porque no tenemos capacidad para más. El hecho de que seamos la única facultad de Geografía del país tiene peso, porque además no ofrecemos las modalidades Curso por Encuentro y Educación a Distancia; se limita mucho el acceso de estudiantes a nuestra carrera de provincias más alejadas de La Habana, quienes luego de graduarse no retornan a sus provincias. Y eso es complicado para el país, que nos demanda más profesionales».

Dra. en Ciencias Geográficas Nancy Pérez Rodríguez , decana.

«Tratamos de ser flexibles con repitentes y las licencias —de maternidad sobre todo—, sin embargo hay casos de quienes se han empleado en trabajos por cuenta propia, porque tienen necesidades personales o familiares y por razones lógicas tienen más ausencias a clase de las permitidas. Y además, suspenden asignaturas. No les queda más remedio que la repitencia. Al no tener otras modalidades de estudio, el dilema es complejo, pues el país le otorga el derecho por ley a la maternidad o a emplearse, y los estudios superiores exigen por ley el carácter presencial. Puede uno manejar la flexibilidad, pero, ¿hasta qué punto? He llegado a reflexionar que lo mejor sería eliminar el requisito de asistencia obligatoria, pero tendría que subir aún más el nivel académico».

Andrés Lazo, profesor titular de la facultad de Geografía.

«Hoy podrá decirse cualquier cosa pero desde el punto de vista científico y metodológico el aporte ruso fue capital. Y además nuestra generación tuvo profesores australianos, franceses e ingleses —entre el 62 y 70—, y no cualquiera. Eran personalidades del mundo académico. Hubo un alemán que llegó sin saber nada en castellano; se propuso aprender cien palabras diarias y al mes estaba dando las conferencias en español.

Recuerdo mis días de Moscú, año 79: las ataplenias… las nevadas… los magníficos profesores y un idioma que aún domino».

Julia de León Herrera, profesora auxiliar.

«Tenemos estudiantes que llegaron desconociendo que se imparten dos matemáticas y dos físicas de nivel universitario y no están preparados ni para el primer año. Por otra parte imagínese un trabajo de campo y un docente con cerca de 60 estudiantes bajo buen sol en tareas de aprender a “leer un mapa” y mientras una veintena atiende, el resto vaga distraído, recogiendo conchas en la playa. Eso significa un desgaste para los profesores».

 

Este iba a ser un reportaje clásico.  Quien quiera polemizar, que polemice; quien pretenda cuestionar, que lo haga. Solo tiene que demostrar con hechos. Y el tiempo tiene su transcurso...

Cantidad de profesores  (incluidos  los jubilados y recontratados): 30

Cantidad de mujeres: 15

Cantidad de hombres: 15

 

Jubilados y recontratados:

3 doctores

16 másters

9 profesores titulares

16 profesores auxiliares

3  profesores asistentes

5 profesores instructores

4 adiestrados

 

Total de alumnos 272: 159 son mujeres y 113 son hombres

 

Deje su comentario

*(Campos requeridos)