Sábado
24 de Julio de 2021
Opinión

Ordenamiento Económico: Camino a la liberación de la fuerza productiva.

Autor: Jorge Sariol
Fotos: Elio Mirand
Fecha: 18 de Febrero de 2021

En reciente reunión del Consejo de Ministros, una de tres normativas aprobadas entonces extendía a 2110 las actividades que entraban en el ámbito legal para ser ejercida por la iniciativa privada, 1873 más que las recogidas por el Clasificador Nacional de Actividades Económicas. La nota publicada difundía, además, una relación de las actividades —124— que se excluían total o parcialmente de la nueva normativa. Este último detalle, desde luego, fue lo más relevante para los tradicionales medios al uso, entrenados en el deporte del reconcomio. Pero eso era de esperar.

Poco después, otra nota aparecía detrás, pitando, para aclarar desde el Ministerio de Cultura, un aguaje que empezaba a formar olas entre algunos, para hacer notar las diferencias entre cuentapropistas y artistas.

La lista de lo prohibido entre sus primeras diez interdicciones colocaban el cultivo de plantas narcóticas; la caza ordinaria y mediante trampas con fines comerciales; explotación de minas y canteras y la impresión de periódicos, revistas, tabloides, libros, mapas, atlas, sellos de correos… La lista de 124 elementos enumera la producción de audiovisual y cinematográfica, actividades de grabación de sonido y edición de música, agente de selección de elenco (casting), auxiliar de producción artística, la edición y maquetación de libros, directorios y…

Todo puede —y debe— ser debatido. Un país no cabe en una regla. Pero Cuba, ya deberían saberlo unos cuantos, no rema con «presión».

Video tomado de granma.cu/

La normativa es, para muchos, un salto en el camino a la liberación de las fuerzas productivas; para otros, otra medida que llega con retraso. Y todos llevan razón. Sin embargo, esencialmente, es parte de la actualización de la vida nacional, dentro de la lógica del ordenamiento monetario y financiero, con la que el estado cubano busca equilibrar la economía.

Mire como se mire, 2110 nuevas acciones refrendadas para ser ejercidas por la iniciativa privada no son pocas, a menos que la perspectiva sea neoliberal. Y no es el caso.

Los propósitos llevan otrosíes que dejan asentado varios ítems, entre los cuales siete merecen llamar la atención:

El más notorio, tal vez sea que no habrá actividades específicas, sino proyectos de trabajo que suponen varias actividades afines y el hecho de presuponer la presentación de un proyecto, como parte de un trámite, lejos de significar una exigencia burocrática, es en primera instancia parte de una estrategia de trabajo, que debía suponer un estudio de mercado del interesado y las capacidades, las fortalezas y debilidades que todo aquel que comience un negocio, con un minino de sentido común, debe tener en cuenta.

El alcance lo determinará cada proyecto. Los límites los pondrá el sentido común.

Cada interesado tiene hasta 12 meses para actualizar su proyecto de trabajo. El trabajador no tiene que asistir a la ONAT para inscribirse. Queda anulada la limitación para que puedan ejercer en esta modalidad los programadores de equipos de cómputo; las adecuaciones no conllevan un incremento de la carga tributaria en ese sector y se reconocerán los gastos por inversión, cuestión que no es despreciable, por lógica que parezca.

Un ítem octavo tiene un significado expedito en medio de la burocracia cubana tan dada buscar problemas a las soluciones: cada proyecto de trabajo sería aprobado por lo que se ha dado en llamar ventanilla única. Y ese a mi juicio es otro paso de avance importante porque elimina varias estructuras en capacidad de evaluar, indistintamente y en ocasiones contradictoria. Y lo más complicado, en poder de decidir sobre la validez de la propuesta que cada quien organizaba, preveía y deseaba desarrollar.

La ventanilla única, posibilitaría además brindar información y asesoría en esta materia, así como tramitar las solicitudes, suspensiones, cancelaciones, permisos y consultas, en correspondencia con el proyecto de trabajo a desarrollar.

En verdad el trabajo por cuenta propia, como opción de empleo, actualmente tiene más de 600 mil trabajadores, lo cual representa el 13 % de la ocupación en el país.

¿Es una normativa demorada teniendo en cuenta que desde agosto pasado se venía hablando del tema? Pensemos en el trabajo que ha costado iniciar la llamada Tarea Ordenamiento.

Significa que el debate está en buen momento…de eso se trata.

 

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