Lunes
03 de Agosto de 2020
Historia

Por un 28 de enero con luz martiana

Autor: Nailey Vecino y Lisdanys Alfonso
Fotos: De las autoras
Fecha: 29 de Enero de 2018
Marcha de las antorchas.  Foto de Nailey Vecino y Lisdanys Alfonso

Cada noche del 27 de enero, el resplandor de cientos de antorchas reemplaza a las farolas que como de costumbre iluminan la ciudad.

Se trata de una llama martiana que se extiende luego por toda la Isla y termina un 28 de enero, pero solo por un instante, porque la luz del pensamiento de José Martí permanece imperecedera en el tiempo.

A 165 años del natalicio del Apóstol, la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) protagonizó junto al pueblo cubano la tradicional Marcha de las Antorchas desde la escalinata universitaria hasta la Fragua Martiana para rendir tributo al hombre de la Edad de Oro.

Desde hace más de medio siglo la juventud cubana mantiene este ritual, luego de que un grupo de jóvenes de la Generación del Centenario encabezara la iniciativa en el año 1953 para homenajear al Héroe Nacional, precisamente al cumplirse 100 años de su nacimiento.  

Eran tiempos difíciles aquellos, en los que un estudiante universitario debía mantener en sigilo sus convicciones revolucionarias y luchar, incluso a fuerza de balas, contra los desmanes del gobierno batistiano.

Es por eso que con la peregrinación del 28 de enero también se recuerda a esa generación impulsora de una Federación Estudiantil que hoy arriba a 95 años y se mantiene firme para Cuba y el mundo.

"El origen de la marcha que hoy reeditamos parte de un vínculo inquebrantable entre los jóvenes y su Revolución. Hace 65 años un grupo compacto de estudiantes liderados por Fidel, con clavos incrustados en sus antorchas, alumbró las calles de esta ciudad y asumió con temple la misión histórica de no dejar morir al Apóstol.

Hoy, cada municipio cubano se convierte en una gran colina histórica, y la luz de nuestras antorchas se hacen sentir en los pueblos del mundo", expresó el Presidente nacional de la FEU, Raúl Alejandro Palmero.

En sus palabras Palmero recordó al líder histórico de la Revolución cubana Fidel Castro quien por primera vez no estuvo físicamente en el desfile pero que reencarna en el espíritu de esos Pinos Nuevos que siguen su legado.

“En medio de todos los procesos por los que pasamos en la actualidad, esta marcha es una demostración de la integración y fortaleza que hay entre las masas en nuestro país y una forma de demostrar que nuestra historia no está olvidada”, expresó Lisbet Labañino Palmeiro, estudiante de Psicología de la Universidad de La Habana.

Por su parte Luis Alberto Sotero, de la Facultad de Química, manifestó “estamos aquí porque somos la continuidad de aquella generación histórica y debemos, como jóvenes, mantener las tradiciones universitarias, cumplir con nuestros mártires, Martí y Fidel”.

La obra de Martí también es fuente de inspiración para los pueblos de América Latina y el mundo, por ello marchan junto a los estudiantes muchos visitantes foráneos.

“Venimos a la marcha para acompañar a los estudiantes en este país que ha sido un ejemplo a seguir por muchos países latinoamericanos. Cuba nos ha demostrado que debemos seguir luchando en la búsqueda de una igualdad para todos, y un mejor futuro para Latinoamérica”, expresó la argentina Lourdes Sandoval, miembro de la brigada de solidaridad con Cuba.

El Alma Mater divisa desde la colina a sus hijos. Aprovecha la oportunidad para verlos reunidos en tamaña multitud. Ha de sentirse orgullosa de ver cómo se alimentan de lo mejor de sus enseñanzas, cual "madre nutricia" y continuadora de las ideas martianas.

 

Le sugerimos...

Ver galería...

Ver video...

La noche del Poeta... Por Lisdanys Alfonso Rivas

Develada estatua ecuestre de José Martí

Deje su comentario

*(Campos requeridos)