Miércoles
15 de Julio de 2020
Humor

¿Quién le pone el cascabel al látigo?... Fa… de Fanmy

Autor: Nemo
Fotos: Tomada de https://www.hch.tv/
Fecha: 26 de Mayo de 2020

Hace pocos días Danaisi comentaba —a partir del reencuentro virtual del grupo que estudiamos juntos en la Lenin— que de ese chat yo sería el único beneficiario pues saldría con materia prima para un próximo libro, mientras que a otros ese intercambio constante los dejaría sin trabajo, sin mujer o marido, y a la mayoría sin megas.

Y aunque no tanto como un libro, es cierto que el chat me ha permitido rescatar anécdotas que bien merecerían engrosar las páginas de la segunda entrega de ¿Quién le pone el cascabel al látigo? Mi graduación 31, quizás como cualquier otra de una vocacional, pre en el campo o tecnológico, acumula cuentos cómicos y personajes singulares. Por eso, recientemente, escribí de Betty, Claudia, Ariana, Tania, Osiel, aunque debo confesar que nadie de aquel grupo 5 mostró tanto entusiasmo como una de mis antiguas compañeras que quería, ella sola, protagonizar esta sección.

En el grupo ahora le dicen Fa, en diminutivo de Fanmy, su verdadero nombre. Creo que nos conocimos en la secundaria, en algo relacionado con un congreso provincial de pioneros. Después nos encontramos en aquella aula de alto rendimiento en Matemáticas, a la cual de cierta manera traicionamos pues lejos de inclinarnos por las ciencias exactas, yo elegí Periodismo y ella Psicología.

Siempre fue, y sigue siendo, noble, muy noble, lo que en Cuba decimos: buena gente. Además alegre, cariñosa… y recientemente se declara aficionada a todo lo que sea vintage, en otras palabras, si le fuéramos a dedicar una canción de José  José, sería la clásica «40 y 20»,[1] o si se prefiere algo más actual el estribillo «a mí me gustan mayores». Pero bueno, no nos vamos a centrar en sus gustos, más bien en sus características.

Sin miedo al ridículo. Es de esas personas que si no entienden un chiste o no saben qué es una pistola de calamina, preguntan, así, delante de todos. Hubiese sido mejor, antes de lanzar la interrogante, pensar primero: ¿qué es una pistola?, ¿qué es la calamina?, o reparar en el hecho de que en las clases de preparación militar (PMI) se utilizaban fusiles AKM del mismo material.

Cualidades intrínsecas para la propagación de pandemias. Siempre sus pañuelos llenos de mocos andaban rodando por toda el aula. Incluso, en estado gripal, tocaba el hombro de Gustavo y cuando este se volteaba le estornudaba directo a la cara. En tiempos actuales, El Gosti hubiera podido denunciarla a la policía. También debe decirse que toda su moquera no era consecuencia del catarro. Cuando se leyó su primer libro, estuvo llorando todo el tiempo y soplándose la nariz. Era El tábano. Las muchachas de su cubículo al llegar del autoestudio y verla en ese estado, pensaron que alguien había ido al albergue y le había hecho daño. Cuando supieron que era producto del libro, enseguida se volvió viral, media aula lo leyó, aunque en honor a la verdad, nadie más lloró.

Sus contralógicas. Una vez preguntó, así de carretilla: «¿No me acuerdo qué era un pan con huevo?, ¿ponerlo como una croqueta en la cama?».

Habilidades para refutar. Arley trató de avisarle que la clase iba a comenzar: «Apúrate que el turno empieza a las 10 menos cuarto». Ella contestó: «Todavía tengo tiempo, son las 9:45 a.m.».

Por último, su honestidad. En una ocasión una de las muchachitas de su cubículo llegó emocionada porque descubrió que había química entre ella y un muchacho. Después de contar sus sentimientos adolescentes, y que el grupo cayera en cuentas de quién se hablaba, Fanmy reaccionó de manera espontánea: «Ay no, ese niño es feo, está flaco cantidad, se ríe que parece que está tosiendo, además, esos pelos, y lo mal que le queda el uniforme, vaya, ni siquiera es un flaco con estilo», y justo cuando la pobre víctima pensaba que aquello no podía empeorar, Fa le espantó en pleno rostro: «Aunque mira, pensándolo bien, pa´ ti está bueno».



[1] Alguien muy exquisito me criticaría, alegando que ella ya no tiene 20 años; aclaro, lo importante aquí y en la canción es multiplicar por dos.

 

Le sugerimos...

Osiel, con O

El palo de las carteras

 

 

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