Martes
12 de Noviembre de 2019
Historia

Regreso al Alma Mater

Durante el último gobierno de Fulgencio Batista, la Universidad de La Habana estuvo cerrada treinta y tres meses y medio. ¿Fue el dictador quien lo ordenó? Alma Mater relata hoy la verdadera historia de tal suceso.

Autor: Verónica Alemán Cruz
Fotos: De varios medios
Fecha: 4 de Noviembre de 2019
Durante el último gobierno de Fulgencio Batista, la Universidad de La Habana estuvo cerrada treinta y tres meses y medio. ¿Fue el dictador quien lo ordenó? Alma Mater relata hoy la verdadera historia de tal suceso.  Foto tomada de uh.cu

Después de treinta y tres meses y quince días del alzamiento del 30 de noviembre de 1956 en Santiago de Cuba, que fuera  encabezado por Frank País García, regresan a las aulas los estudiantes de medicina.

Ubicada en aquel entonces en lo que es ahora la Facultad de Biología, vuelve a abrir sus puertas la única escuela de Medicina, Dr. Ángel Arturo Aballí; nos comenta el octogenario doctor Héctor Terry Molinet, quien allí se encontraba: «Fue un acto de reafirmación patriótica».

Muchos son sus recuerdos de los hechos que acontecieron luego del 10 de marzo de 1952, de los cuales me habla en breve síntesis cronológica, factores que, de manera escalonada, justifican las causas del cierre de la casa de altos estudios.

Julio Antonio Mella, fundador de la Federación Estudiantil Universitaria. Foto tomada de fidelcastro.cu
Julio Antonio Mella, fundador de la Federación Estudiantil Universitaria. Foto tomada de fidelcastro.cu

El primero: la postura vibrante de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) en reclamarle al expresidente Carlos Prío Socarrás, armas para defender la constitución profanada por un cuartelazo traidor.

Después, el alevoso incidente sucedido el 15 de enero de 1953, en que fue manchado con chapapote el busto de Julio Antonio Mella, fundador de la FEU. Dicha injuria provocó la salida a la calle de cientos de estudiantes, que fueron atacados cuando llegaban al Paseo del Prado, donde cayó -víctima de una bala- el estudiante de Arquitectura Rubén Batista Rubio, quien falleciera un mes después a causa del disparo.

Asimismo, no dio menos quehacer la marcha de las antorchas convocada por la FEU la noche del 27 de enero de 1953, donde la organización junto a todo el pueblo rindieron homenaje al apóstol José Martí. Nacía allí, en la escena pública, la Generación del Centenario, integrada por Fidel, Raúl, Pedro Miret, Ñico López, Juan Almeida, Armando Mestre, Juan Manuel Márquez y Pastorita Núñez, entre otros.

Marcha de las antorchas convocada por la Feu la noche del 27 de enero de 1953. Foto tomada de granma.cu
Marcha de las antorchas convocada por la Feu la noche del 27 de enero de 1953. Foto tomada de granma.cu

Medio año después una nueva etapa de la Revolución comenzaba, las acciones del 26 de julio llamaron al combate abierto. Desde ese momento, la colina universitaria incrementó su papel de bastión ante la tiranía revolucionaria con el Frente Cívico de Mujeres Martianas, liderado por Aida Pelayo, quien cubrió la ausencia política de los luchadores que se encontraban en prisión.

Aida Pelayo. Foto tomada de bohemia.cu
Aida Pelayo. Foto tomada de bohemia.cu

«¡Qué júbilo experimentamos los estudiantes con la liberación de Fidel y sus compañeros en mayo de 1955! ¡Qué recibimiento en la terminal de ferrocarriles por parte de la FEU ya liderada por José Antonio, Fructuoso Rodríguez, Juan Pedro Carbó! ¡Qué fusión de ideas revolucionarias en el diálogo entre José Antonio y Fidel, sobre los cambios que necesitaba la patria!», dice Terry con gran remembranza.

«A partir de esa unión entre organizaciones, de esa camaradería revolucionaria, los jóvenes universitarios asistíamos a clases, estudiábamos, bailábamos, nos divertíamos cuando era posible y gritábamos el lema de combate «Quién vive, Caribe; quién va, Universidad»; mas no dejábamos de conspirar y luchar todos los días para derribar al corrupto gobierno del Marzato».

La FEU, y junto con ella el estudiantado de Medicina, lideraron los combates y manifestaciones callejeras cada vez más agresivas. El  Movimiento 26 de Julio ya estaba constituido y, conjuntamente con las huelgas y sabotajes en los meses de noviembre y diciembre de 1955 la organización estudiantil universitaria creó su brazo armado, el Directorio Revolucionario (DR), con José Antonio Echeverría como secretario general y Fructuoso Rodríguez como segundo al mando. La guerra abierta a la dictadura de Fulgencio Batista estaba declarada. «En todos los cursos de la escuela de Medicina existían células, tanto del 26/7 como del DR», asevera el doctor Terry.

Movimiento 26 de Julio. Foto tomada de de wikipedia.org
Movimiento 26 de Julio. Foto tomada de de wikipedia.org

Ya hacia el año 1956, el 29 de agosto, los dirigentes de la FEU, el Directorio y el Movimiento 26 de Julio confirmaron la Carta de México. Esta secuencia progresiva de hechos -sumado el recrudecimiento de la represión hacia los estudiantes universitarios- precipitaron los acontecimientos revolucionarios. Cada curso de la Escuela de Medicina logró examinar solamente dos o tres asignaturas. El 27 de noviembre de 1956 se efectuaría la última manifestación estudiantil en la escalinata universitaria en la que resultaron heridos varios jóvenes.

Recuerda Héctor: «Esa noche se recibe la confirmación de la partida del yate Granma, y el día 30 se efectúa la última actividad docente en la escuela de Medicina».

Días después, gran parte de los estudiantes que vivían en casas de huéspedes comenzaron a abandonar La Habana. No se sabía qué iba a suceder con las clases.

Desde el lugar en que se encontraba oculto José Antonio Echeverría ordenó no regresar a las aulas. La razón: faltaban pocas semanas para el asalto al Palacio Presidencial y en la Universidad de La Habana estaría el puesto de mando de la Revolución. No era posible ejecutar una acción de semejante envergadura sin que se viesen  involucrados estudiantes de otras facultades que no eran participantes directos ni indirectos de la acción.

Asalto al Palacio Presidencial y la toma de Radio Reloj. Foto tomada de radiosurco.icrt.cu

Llega el 13 de marzo, en el Asalto al Palacio Presidencial y la toma de Radio Reloj pierden la vida José Antonio y otros jóvenes que lograron llegar hasta la guarida del tirano. La FEU y el DR quedaron al mando de Fructuoso Rodríguez.

A solo treinta y ocho días (luego del 13 de marzo, y hasta el 20 de abril, cuando ocurrirían los sucesos de Humboldt 7, en el que perdieron la vida Juan Pedro Carbó Serviá, José Machado Rodríguez y Joe Westbrook Rosales) Fructuoso escribió una carta dirigida al rector y los miembros del Consejo Universitario en la que anotaba:

«Me dirijo a ustedes para dejar definitivamente puesto en vuestro conocimiento que la Federación Estudiantil Universitaria, que hoy presido en su momento más difícil al faltarnos José Antonio Echeverría, quién fue su más grande y glorioso timonel, ha ordenado el paro indefinido del estudiantado de nuestra Universidad y ha llamado a todos los centros de enseñanza de la República a que adopten idéntica conducta».

Dicha carta, de la cual hemos expuesto un pequeño fragmento, es la prueba irrefutable de que fue la postura cívica y digna de la FEU, la que proclamó el paro docente indefinido hasta la caída del régimen usurpador.

«No fue Batista quien cerró la Universidad de La Habana, como se ha expresado en algunos trabajos. No podía hacerlo porque políticamente no le era conveniente a la dictadura mostrar la represión contra el alto centro docente. 

Pero la lucha clandestina y el apoyo al ejército rebelde de la FEU y el estudiantado universitario no fueron en vano y treinta y tres meses y quince días después, luego alcanzar el triunfo del Primero de Enero, los estudiantes regresan a sus aulas en la Universidad.

 

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