Martes
30 de Mayo de 2017
Cultura

A toda voz

Autor: Damepa
Fotos: Departamento de Comunicación de la Universidad de La Habana
Fecha: 12 de Abril de 2016
Foto del Departamento de Comunicación de la  Universidad de La Habana

En el año 1942, la destacada profesora María Muñoz de Quevedo dio vida a uno de los sellos culturales que identifican a la casa de altos estudios de La Habana dentro y fuera de Cuba: la Coral Universitaria.

La institución musical exhibe un repertorio basado en música cubana, aunque apela a géneros y estilos foráneos. Una selección rigurosa de sus integrantes la sitúa en los peldaños más significativos de cuanto espectáculo acontece en el recinto de enseñanza superior.

Desde 1995 la dirige la Maestra Dámarys Gómez García, quien accedió a conversar con Alma Mater sobre particularidades de la agrupación vocal.

¿Por qué estar, durante más de veinte años, al frente de la Coral Universitaria?

«Estudié en el Instituto Superior de Arte (ISA) y siempre respeté y admiré a la Universidad, por representar una institución de importancia dentro del quehacer cultural de la nación cubana.

«En el ISA fundé la agrupación vocal Ensamble Vocal Lira, integrada por estudiantes de Dirección Coral, Dirección Orquestal, Canto Coral y Musicología, por lo cual siempre estuve vinculada al Departamento de Extensión Universitaria de esa institución.

«Entonces me propusieron dirigir este grupo, y por supuesto que acepté. En ese momento pensé estar dos o tres años, pero quedé prendada del talento musical de los estudiantes, de su amor incondicional por el canto y  la música.

«Con la Coral he enfrentado y vivido muchas experiencias que agradezco, y que me han hecho crecer como ser humano. Hoy tengo grandes amigos en esos muchachos que vivieron la inolvidable “aventura” de cantar juntos».      

¿Cuáles han sido los mayores desafíos y deleites?

«Los retos radican en la heterogeneidad de procedencias profesionales, y en encontrar, en medio de ellas, el punto en común  que nos acerque al universo sonoro de la música coral. La gran mayoría de los muchachos carece de habilidades para la lectura musical, pues nunca han recibido entrenamiento vocal. Enfrentar tales condiciones, las complejidades técnicas de cada obra, y las  largas horas de ensayos, atentan contra el desarrollo de la agrupación.

«No obstante, hemos recibido inmensas alegrías. Por ejemplo, cuando se me acercan los estudiantes y manifiestan el cambio positivo que significó pertenecer a la Coral. O cuando agradecen los años de sacrificios; los buenos amigos que allí encontraron (algunos hasta a su pareja de la vida) o mencionan las habilidades para su desempeño profesional».

¿Desde tu perspectiva, cómo ha sido el acompañamiento de la Institución educativa y de la FEU al coro?

«La Coral goza de prestigio entre las autoridades universitarias, y su apoyo se aprecia en el interés que muestran por mantener la calidad de sus presentaciones, cubrir las necesidades básicas, la compra de vestuario, etc. Resalta también la inserción en actividades de alto nivel artístico y musical, como es el caso del reciente Festival Mozart-Habana.

«Asimismo, desde el año 1995, cuando comencé a dirigir la agrupación, sentí el respaldo de la organización estudiantil hacia nuestro trabajo. Sin embargo, en ocasiones ha fluctuado este nivel de interés en pos del grupo. Una de las necesidades principales, en las cuales demandamos el sostén de la FEU, es en la captación de nuevos estudiantes, y en el reconocimiento de quienes dedican horas a dicha actividad, sin descuidar el estudio.

«En estos momentos, los dirigentes estudiantiles se han acercado con un interés marcado, apoyando los procesos de captación y promoción del quehacer de los grupos institucionales».

¿Cuáles son las principales funciones educativas, culturales y sociales que se propone la agrupación con su quehacer artístico?

«La actividad coral que desarrollan sus integrantes complementa la formación del estudiante y le brinda herramientas para su vida profesional: busca desarrollar valores (trabajo en equipo, convivencia, constancia y disciplina para el logro de un meta común). También les permite adquirir conocimientos culturales al acercarse a diferentes estilos musicales, conocer obras en sus idiomas originales; les garantiza el disfrute estético, la responsabilidad y el respeto ante un colectivo y el público al que dedican sus interpretaciones».

 

La Coral está integrada por estudiantes y egresados de la Universidad de La Habana. En determinadas ocasiones han pertenecido a sus filas alumnos de la Cujae, Ciencias Médicas, el Pedagógico y el ISDi.

Las personas interesadas en su quehacer pueden remitirse a la Galería de L y 21, en la Facultad de Economía de la Universidad de La Habana.

La Coral Universitaria ha recibido múltiples premios. Entre ellos destacan el reconocimiento convocado anualmente por la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU).

Asimismo, ha sido acreedora de la Distinción por la Cultura Universitaria (1992), la Placa Conmemorativa 270 Aniversario de La Universidad de LaHabana (1998), la Categoría Nacional otorgada por la Comisión Nacional de Categorización del Movimiento de Artistas Aficionados del Consejo de Casas de Cultura y la Medalla Conmemorativa del 90 Aniversario de la FEU (2013).

 

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