Viernes
18 de Septiembre de 2020
Cultura

Un halcón sobrevolando la avaricia

Autor: Kevin Soto Perdomo (@KevinSo11693411)
Fotos: Portada tomada de es.wikipedia.org/
Fecha: 6 de Agosto de 2020

Asesinatos, persecuciones, deseo, amor y los sentimientos más oscuros alrededor de un objeto de gran valor. Estos ingredientes se mezclan en la novela policiaca El halcón maltés, escrita por el escritor norteamericano Dashiell Hammett.

Un grupo de delincuentes, algunos de ellos traficantes de arte, hacen todo lo posible por apoderarse de una estatuilla con forma de halcón incrustada de piedras preciosas. Tiene un gran valor, no solo por ser una joya, sino que fue un regalo de los caballeros de La Orden de Malta al emperador Carlos V.

Los deseos de los maleantes por la estatuilla desencadenan una serie de asesinatos, engaños y otros crímenes, por lo que entra en juego la figura de Sam Spade, detective famoso de las novelas de Hammett, a instancias de las acusaciones, por otro delito, de la señorita Wonderly.

Sin embargo, el presunto culpable aparece asesinado junto al detective Archer, compañero de Spade. Es entonces que el legendario investigador da inicio a sus investigaciones y, haciendo gala de sus habilidades, descubre el sucio juego solapado tras las bambalinas de otros crímenes, a pesar de las distracciones, las peleas y los cortejos de la hermosa señorita Wonderly.

El halcón maltés va más allá de los límites de la novela o el policiaco, es un análisis de la atracción que sienten los seres humanos por el dinero. Disecciona la idealización del capital con el propósito de criticar la avaricia y la deshumanización desencadenada por dicho sentimiento.

Samuel Dashiell Hammett, más conocido como Dashiell Hammett, nació en Maryland, Estados Unidos, el 27 de mayo de 1894 y muere en Nueva York el 10 de enero de 1961. Fue un escritor de novela negra, policiacos, cuentos cortos y guiones para cine. También fue un activista político afiliado al Partido Comunista de los Estados Unidos.

Dashiell dejó la escuela cuando tenía solo trece años para dedicarse a otras profesiones. Luego, entre 1915 y 1922, se convierte en agente operativo de la Agencia Pinkerton en Baltimore.

Participó en la Primera Guerra Mundial, donde padeció duras enfermedades, dentro de ellas tuberculosis, que luego junto al alcoholismo mellaría aún más su salud.

Debido a su alcoholismo quedó sin trabajo, pero con una esposa de veinticinco años y dos hijos. Decidió entonces incursionar como creativo publicitario para mantener a su familia, pero no navegó con suerte e intentó salir adelante con otros trabajos. Hasta que finalmente decidió adentrarse en el mundo de la creación literaria.

Aprovechó sus experiencias en la agencia de detectives Pinkerton para desarrollar su narrativa y salió su primera novela: Máscara Negra, la cual tuvo una buena acogida.

Dashiell comenzó a escribir con un estilo rudo, el cual fue perfeccionando hasta lograr un sello en cada una de sus novelas. Un elemento presente en la obra de Hammett es la presencia de la femme fatale, ejemplo de ello son la ladrona rusa de El saqueo de Couffignal, la rubia de El ángel ladrón, o la pelirroja de La Casa de la calle Turk.

Hammett consiguió prestigio literario gracias a sus obras publicadas entre 1929 y 1931, cuando sufría plena crisis económica. Pero la novela que concierne esta reseña es la que lo llevó a la fama internacional.

El escritor norteamericano de Maryland de manera singular empleó la novela negra y el policiaco como tribuna para criticar y analizar los males de la sociedad norteamericana y defender posturas políticas en favor de las mayorías.

Dentro de sus novelas más famosas destacan Cosecha roja (1929), La maldición de los Dain (1929), La llave de cristal (1931), El hombre delgado (1934), Dinero sangriento (1943) y El agente de la Continental (1945).

Muchas de sus novelas han sido adaptadas al cine y en su memoria la Asociación Internacional de Escritores Policiacos otorga anualmente el Premio Internacional de Novela «Dashiell Hammett».

 

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