Viernes
24 de Mayo de 2019
Universidad

Una raíz que exige. Mujeres al frente de universidades cubanas

Autor: Jorge Sariol
Fotos: Cortesía de la entrevistada
Fecha: 9 de Enero de 2019
Orquídea Urquiola Sánchez, Rectora de la Universidad de Cienfuegos.  Foto cortesía de la entrevistada

El 6 de septiembre de 2018, fue nombrada Rectora de la Universidad de Cienfuegos, Orquídea Urquiola Sánchez, una Licenciada en Contabilidad (en pregrado), y de Ingeniería industrial, en enseñanza postgrado. Tiene además una maestría en Dirección y un doctorado en Ciencias Técnicas.

Nacida matancera, estudió de la Universidad de su ciudad natal ―graduación de 1984―, pero con más tiempo de vida en Cienfuegos ―matrimonio+familia― buena parte de su alma pertenece a la Perla de Sur.

Sin embargo, como un rescoldo activo en su espíritu, en el deporte sigue con esperanzas el desempeño del equipo de béisbol de la Atenas de Cuba: «siempre hay una raíz que obliga y te mantiene al tanto», dice sonriendo.

A la universidad de Cienfuegos entra en 1993, casi a finales de año.  Y unos años después, fue nombrada jefa del Departamento de Técnicas de Dirección, encargado de la formación de los directivos en el territorio.

«En esa tarea estuve alrededor de siete años ―recuerda―, algo que me aportó enormemente, en la comprensión y desarrollo de los procesos de dirección. Poco después de terminar el doctorado, fui propuesta para dirigir Recursos Humanos, área bien difícil, muy compleja, que exige mucha proyección en varios frentes. Además de recursos humanos, como son las relaciones internacionales, el desarrollo de la informatización en el ámbito educativo y el desarrollo de la universidad desde lo táctico y operativo, era preciso enfocarse en cuestiones más estratégicas».

En años más recientes ―Abril del 2018― la Dra. Urquiola Sánchez  es propuesta como Vicerrectora Primera. Cinco meses después es nombrada Rectora.

La académica acepta un intercambio con Alma Mater. La revista se ha propuesto difundir la presencia ―cada vez más notoria― de mujeres al frente de universidades cubana.

―La promoción, al parecer, fue dinámica… ¿no le inquietó? 

«Soy consciente de la preparación en aspectos de dirección, que había desarrollado durante años, pero a esta tarea no llegué siguiendo la lógica de los movimientos habituales de los que son promovidos al cargo de rector, pues generalmente transitan desde el área docente, como jefe de departamento, decanatos y vicerrectoría; es una cuestión estructural.

«No te voy a negar que el primer pensamiento fue el reto tan enorme que tenían por delante».

―Pero llegar a la rectoría de una universidad en expansión, con la formación que había venido sedimentando, le debe haber planteado objetivos específicos ¿cuáles han sido tres principales?

«En este caso, lo primero que uno analiza es en qué estadio está la universidad y en qué dirección debe dar el salto al futuro, tanto en lo más inmediato como en el mediano y largo plazos. Y siempre se parte de las debilidades y las potencialidades. Esto no se hace desde un análisis unipersonal; se va colegiando, por estructuras, hasta llegar a un consenso dentro del equipo de trabajo que dirijo.

«En el caso de la Universidad de Cienfuegos, urge el desarrollo de las potencialidades de la ciencia, en su relación con la innovación, sobre la base de proyectos internacionales, que sostenga un financiamiento del andamiaje que hoy no está desarrollado. Y no es poco lo que falta.

«Esto presupone fortalecer el nivel científico del claustro, que pasa por formar más Doctores en Ciencias. Como ocurre en otras instancias en el país, tenemos un claustro que comienza a envejecer. Durante un período no recibimos gente joven y dentro de diez años será un problema. Y es ahora cuando tenemos que comenzar las soluciones.

«El objetivo fundamental de la universidad, que es la formación integral de los graduados, se consigue también potenciando estos elementos anteriores.

«En lo externo tenemos como proyección establecer mejores vínculos en la relación universidad/empresas. Estamos convencidos de que es allí donde mejor se pueden poner en práctica los proyectos de investigación y desarrollo que genera la universidad.

¿Existen?

«Sí, pero no todo lo bien que quisiéramos. Está dentro de nuestras estrategias conseguirlo en aspectos puntuales. Pero estamos interesados  en ampliar las relaciones también con instituciones como el Partido y el Gobierno provinciales, porque necesitamos de apoyo para avanzar.

«Por otro lado, en las representaciones de primer orden está la incidencia de la universidad en el desarrollo local.

«Desde hace ya algún tiempo, esta Institución dirige proyectos de referencia a nivel nacional; tenemos territorios como los municipios de Aguada de Pasajeros y Cumanayagua, con experiencias extraordinarias; de hecho, Aguada ha sido municipio piloto en el trabajo social que inciden en la comunidad. Pero esto no se logra sin el apoyo del gobierno local. Esto lo hemos ido extendiendo a Palmira y Abreu, por ejemplo.

«Tenemos un proyecto, que consiste en una plataforma articulada para el desarrollo territorial, en la que la universidad tiene papel protagónico.

«La idea base es potenciar la capacidad de los territorios, y sus líderes locales, de generar sus propios proyectos y que la universidad sirva de apoyo científico. Que ellos decidan a partir de sus potencialidades cómo resolver sus necesidades.

«Esto es parte de la estrategia de descentralizar los gobiernos y darle mayor autonomía y capacidad a los municipios y sus territorios».

―Cienfuegos es tal vez la ciudad cubana con más tradición náutica y marina, de las cuatro capitales de provincia, con universidad y  mar como entorno base. ¿Por qué la universidad de Cienfuegos no ha tenido una carrera relacionada por estos ámbitos tan interconectados.

«En la pregunta muy interesante y muy difícil de contestar. Hemos tratado de “intencionar” los estudios de postgrado sobre la bahía, tanto biológicos, como medioambientales y sociales, estudios en los que quisiéramos implicar a los estudiantes de pregrado. Pero abrir una carrera, en ese campo, va a necesitar de algo más que tiempo y estudios profundos».

―Le pregunté a la rectora, pero ahora también a la “cienfueguera por adopción”… ¿le gustaría?

«Sí, claro. Todo lo que represente desarrollo de la universidad, la ciudad, la provincia y el país, siempre será bueno. Tenemos incluso una maestría en estudios sobre entorno costero. Bien mirado, y con todo el desarrollo prospectivo en el territorio, algún día tendremos que asumir».

― ¿El sueño más preciado que acaricia como rectora?

«Lograr una universidad de excelencia. De las carreras “acreditables”, tenemos el 60%. Vamos, poco a poco, transitando al plan E y sobre todo hemos avanzado mucho en la discusión con los organismos empleadores, sin los cuales no es posible establecer las bases de calidad.

«Es un propósito colectivo orientar las perspectivas hacia todas estas metas, renovar incluso la imagen institucional y también en los espacios físicos y favorecer el entorno donde se ubica. En un ámbito más cercano tenemos el propósito de mejorar las condiciones de trabajo y de vida de nuestros docentes y trabajadores en general».

― ¡Escuché decir que para el aniversario 40, piensan “tirar la casa por la ventana”!...

«Puedo asegurarte que haremos la celebración que la Universidad de Cienfuegos se merece».

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