Viernes
18 de Septiembre de 2020
Ciencia y tecnología

Universitari_Bots

Los «chatbots», en especial los de Telegram, ofrecen una amplia gama de entretenimientos y permiten la automatización de tareas tan diversas como podamos imaginar.

Autor: Mercedes Muñoz Fernández
Fecha: 14 de Septiembre de 2020

¡Alerta! No estoy llamando a la sustitución de la vida inteligente en las universidades. Hoy la propuesta de esta sección es conocer algunos de los bots más útiles para estudiantes que hemos probado en Alma Mater.

Los también llamados chatbots, por su popularidad en las aplicaciones de mensajería, son uno de los puntos más fuertes en el enfrentamiento entre Telegram y WhatsApp. Con estos software se establece una «conversación» a través de comandos o mensajes específicos, tanto para pedirles una información como para indicarles acciones y tareas que entenderán según su programación.

Por lo general, emulan a los humanos con el fin realizar actividades que precisan mucha constancia. Y no, no solo existen en Telegram. De hecho, en redes sociales como Twitter, los bots han protagonizado grandes escándalos por estar asociados al posicionamiento fraudulento de mensajes electorales y otros casos.

En WhatsApp son menos comunes; sobre todo se relacionan con la solicitud de información y servicios. El chatbot de nuestra revista en esa plataforma permite, por ejemplo, recibir el boletín de publicaciones de la semana; descargar en PDF la edición impresa; aclarar dudas sobre la COVID-19 o las medidas de las distintas fases de recuperación; y saber el estado de las alertas ciclónicas en el país. Además, facilita comentar cualquier texto e, incluso, colaborar con nuestro equipo.

Pero la aplicación de los Durov lleva ventaja en este campo. Ya sea para chatear de forma individual o agregarlos a un grupo, hay prácticamente bots para cada ocasión. Al menos casi todo lo que buscamos en la web, donde se suele gastar muchos megas en datos móviles, lo podemos resolver sin salir de Telegram.

De esta manera no saltamos de una app a otra según la necesidad de cada momento. Los bots no se descargan y no ocupan espacio en el teléfono. También se pueden integrar varios a un mismo chat y reaccionarán si se les menciona –con el símbolo “/” o de la forma @nombre_bot– y se les envía una consulta u orden.

Un bot para cada cosa o, tal vez, varios

Las funciones pasan por disfrutar videos de Youtube en grupo con @vid; incluir stickers con @Stickers; encontrar juegos como el Trivial o «Casi Millonario» de 2000 preguntas @PandaQuizEsBot; y hasta crear un link externo a partir de cualquier archivo y así, compartirlo en una publicación web u otra red social con el botTGhost.

Si amas la música, en @vkm_bot podrás descargar canciones tras una simple búsqueda por autor o título y con @iLyricsBot, acceder a las letras. Cuando no aparecen, aún queda @Spotify_bot, donde se hallan los álbumes con todo y fotos.

Por supuesto, existe @LibrosLibresBot, el aliado perfecto que permite descargar más de 80 000 ejemplares, por solo citar la versión en español. Por otra parte, para guardar artículos de Internet y luego verlos sin conexión, se usan las vistas previstas de Telegram. Pero algunos enlaces no generan automáticamente estos archivos; y la solución sería enviar el link a @chotamreaderbot.

Muy prácticos son los gestores de PDF. Por ejemplo, @pdfbot compara, agrega marcas, extrae imágenes y descifra los PDF que recibe. Por su parte, @DocConverterBot crea PDF a partir de documentos de varios otros formatos.

Tal vez conoces la red social Reddit para comunidades académicas. Pues tiene un bot(@reddit_telegram_bot) con acceso a los posts de resúmenes de tesis y revistas científicas. Aunque está en inglés, puedes encontrar buenos materiales académicos verificados; también sobre fotografía, videojuegos, entre otros temas.

Con @YTranslateBot o @lang_translate_bot, tendremos una traducción bastante interpretativa de los artículos o bibliografías en otro idioma. Solo se debe ajustar el propio y el del texto en el chatbot. Ese mismo procedimiento se emplea en @pronunciationbot, que permite convertir de texto a audio en 84 lenguas distintas.

Si durante una conversación, necesitas consultar Google (@ribot), el servicio de atención de la RAE (@raebot) o Wikipedia (@wiki), ni siquiera tienes que salir del chat grupal, solo mencionarlos y preguntar.

Ideal para los más despistados es @TodoTask_bot o @integram_bot si tienes cuenta en algún gestor web de tareas como Trello. Con estos chatsbots creas un listado de tus obligaciones y Telegram te escribe para recordártelo.

Otros bots bastante populares son @MissRose_bot para administrar grupos; @Voycebot para transcribir notas de audio a texto; y @QuizBot que ofrece una amplia gama de posibilidades para diseñar encuestas y debería explotarse más en el ámbito educativo como parte de los test académicos realizados a distancia.

Precisamente, los estudiantes a distancia agradecen más el diseño desde las universidades de herramientas en redes sociales. La evidencia es la Comunidad Cujaeña en Telegram y el bot@feucujae_bot. Este ofrece información relevante sobre la Docencia, los proyectos de investigación, la cultura y otras esferas de la vida en la ciudad universitaria. También cuenta con sus sitios oficiales en la web y los contactos por facultades.

¿Cómo crear un bot?

Aunque Telegram pone el Bot API al alcance de los usuarios más especializados. Incluso si no sabes programar, puedes crear un chatbot. Las únicas barreras serían el idioma y la falta de práctica; superarlas depende del interés individual.

Solo accede a @BotFather desde el móvil; si vas introducir mucha información quizás es más cómodo trabajar en el ordenador. Para empezar, pulsamos «/newbot» y, en respuesta, un mensaje pedirá que nombremos nuestro bot (no debe empezar con número y finalizará con «bot»).

Si el nombre escogido ya está en uso, se notifica con unas disculpas. Seguimos cambiándolo hasta que @BotFather envíe un mensaje largo donde diga «Done» («Hecho»), y nos comparta el link del nuevo bot con su código token para controlarlo o vincularlo a un canal. Además, con el comando «/mybot» añade una foto de perfil, una descripción de para qué servirá y en «/setjoingroups» decide si nuestro bot será privado o se podrá agregar a un grupo.

No funcionará hasta determinar los mensajes mediante los que un usuario debe interactuar con nuestro bot, al pulsar «/setcommands». Esto posibilita «programar» sus usos. Igual, si accedemos a @Manybot gestionaremos mejor esas capacidades, porque esta herramienta ofrece tutoriales y facilidades de idioma.

Ahora, si la intención con el bot es administrar un canal, emplearemos entonces @ControllerBot y el comando «/addchannel». Se trabaja en español con «/lang»; pero básicamente nos pedirá el token que antes nos había dado @BotFather. Luego, debemos agregar el bot creado a los administradores del canal y enviarle a @ControllerBot el nombre de usuario del propio canal. ¡Listo! Desde este bot tendremos más herramientas para publicar y obtener estadísticas del canal.

Respecto a la seguridad, Telegram advierte que el modo de privacidad activado por defecto en un bot, es eliminado según los intereses de los creadores. Por tanto, desarrolladores malintencionados lo usarán para enviar spam, pedir y recoger datos personales o comentarios y fotos del grupo donde esté agregados si dice que «tiene acceso a los mensajes», como en el caso de @VerdadoDesafíobot.

No se trata de dejar de probar bots, sino de ser cautelosos con la información compartida. Sobre todo, porque los mencionados son unos pocos en comparación con la cantidad de otros bots existentes en Telegram y podrían ser muy prácticos para nuestro accionar cotidiano desde Internet.

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