Lunes
23 de Julio de 2018
Deporte

A veces, Cuba y Tampa Bay…

Fuente: Cubadebate
Autor: Ismael Francisco, Michel Contreras
Fecha: 22 de Marzo de 2016
Foto: Ismael Francisco/Cubadebate

A veces uno demora en calibrar las cosas. A veces, porque si nos pasara siempre fuera vergonzante, no entendemos la grandeza de los aconteceres hasta que se consuman. Por ejemplo, uno nunca imagina lo que alegra ser padre —y lo que duele— hasta que tiene un hijo. Ni sospecha de los malos amigos hasta que lo traicionan. A veces es así. La vida está repleta de sucesos que “a veces”…

Yo no tenía entusiasmo por el juego de esta tarde. Me parecía un mero entrenamiento. Una pelea sin lucha –o sea, una no pelea- entre novenas que muy poco tenían que perder. La visitante, porque su calendario regular ni siquiera ha empezado. La de casa, porque muy poco mérito ha de haber en derrotar a una novena que todavía no empezó su calendario regular.

No lo puedo evitar: jamás he disfrutado los juegos amistosos. Mi idea del deporte, seguramente estrecha, reclama siempre algo de nervios, ‘sangre’ y crispación. Es por eso que llegué desmotivado. En el bando tampense –que era la novedad—, mi interés se limitaba a ver con mis propios ojos a Longoria, al que tanto admiré desde el año 2008, cuando se echó el equipo a cuestas en su temporada de novato. Si acaso alguno más: Chris Archer, Kiermaier, el del guante divino… Hasta ahí.

Pero de pronto mi predisposición se disolvió. Desconozco si fue el colorido de las gradas o el ambiente de locos felices que generaban los Van Van y Silvio desde las bocinas. O la permanente procesión de personajes –Jeter, Clark, Sotomayor, Anglada, Winfield, Joe Torre…- que pasaban delante de uno. Lo cierto es que, de un momento para otro, el encuentro comenzó a interesarme. Y eso que los presidentes todavía no habían entrado en el Latino.

Raúl y Obama se dejaron ver en el estadio a la una con 47 minutos, en medio de un griterío que -menos por duración que por intensidad- se asemejaba al que le nace a las tribunas con los jonrones decisivos. Poco antes de eso, los encargados del terreno habían hecho el trabajo más minucioso que recuerdo para acondicionar la tierra. Poco después de eso, ya con los mandatarios en su palco, las palomas sobrevolaron el diamante, Lazo y Tiant estuvieron en el box, y Elber Ibarra dijo su Play Ball! más orgulloso.

Highlights

*La primera carrera visitante derivó de ese recurso tan ligado a la vieja escuela latina: la velocidad. Kevin Kiermaier hizo doblete lo que no suele exceder la categoría de hit, y esa base ganada terminó siendo decisiva para que pisara el home plate tras el sencillo impulsor de James Loney (por cierto, en la jugada no lució “saludable” el poderoso brazo de José Adolis García).

*La segunda y tercera anotaciones de Tampa también salieron de un swing del inicialista Loney, quien nunca se ha caracterizado por ser un desforrador de pelotas a lo largo de nueve campañas en la MLB (36 jonrones, 430 de slugging). Hoy era el hombre grande, pero el mentor Kevin Cash dejó claro que sus intenciones no pasaban tanto por ganar como por darle juego a sus hombres y lo sentó enseguida, a la altura del cuarto episodio.

*Después de seis entradas, Cuba duplicaba el número de indiscutibles de la tropa norteña (6×3). Sin embargo, ellos tenían tres carreras, y nosotros, ninguna. Una simple cuestión de productividad aplicada a la pelota.

*Seis capítulos se mantuvo en el montículo el zurdo Matt Moore, quien evidentemente es sometido a examen para determinar sus reales opciones en la rotación de Tampa, luego de una temporada previa zigzagueante. No tuvo una salida de relumbrón pero sí derrochó mucho control –su bestia negra de siempre-, y eso fue suficiente para que sacara a relucir las carencias ofensivas habituales de nuestros bateadores.

*Al final, lo esperado (pese a la tardía reacción cubana, lo esperado): ganó Tampa. Y más que Tampa, las renacientes relaciones deportivas entre Cuba y Estados Unidos. Suena trillado, ya lo sé, pero esta vez sí cabe asegurar que ganó el béisbol. A veces, solo a veces, la expresión es exacta. Como ahora.

Víctor Mesa (Cuba)

“Este partido fue un ‘palo político’. Aunque dejó claro que ellos son más productivos que nosotros, y que tenemos desajustes que nos afectan mucho. Pero me siento contento. Si seguimos jugando contra ellos los podemos vencer”.

Rudy Reyes (Cuba)

“Salí a pegarle a la bola y me encontré con el jonrón, estoy acostumbrado a jugar en este estadio a gradas llenas. Creo que nosotros podemos jugar a ese nivel del béisbol. Personalmente, me preparo para jugar en el béisbol que me toque hacerlo”.

Dayron Varona (Tampa Bays Rays)

“Ha ocurrido algo grande para mí, jamás pensé poder volver tan pronto. me sentí bien, más que lograr un hit lo que quería es que la gente me viera. He tenido la inmensa dicha de poder estar aquí”.

 

En fotos, Obama y Raúl en el juego Cuba-Tampa Bay... Por Ismael Francisco

 

Tomado de Cubadebate

Deje su comentario

*(Campos requeridos)