19 de junio del 2009 |
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GEN sano en cuerpo SANO |
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Texto y foto: Jorge Sariol |
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Por ese afán humano de saber quiénes somos y de dónde venimos, para saber hacia dónde vamos, es que tales estudios avanzan vertiginosamente —análisis de genes y… cheque mediante—, hacia el origen de nuestros ancestros y por cuáles «largos y tortuosos caminos» han llegado hasta el III milenio. ¿Seremos los cubanos «otros», más de lo que pensamos? Del caviar al ajiaco y de la paella al congrí. Las respuestas están a la vuelta de la esquina, pero, hoy por hoy, otros son los rumbos de las investigaciones cubanas. Ante un numeroso grupo de médicos, biólogos, antropólogos, historiadores y comunicadores sociales, la doctora en Ciencias Médicas Beatriz Marcheco Teruel, una experta cubana en ADN, ofrecía varias pistas resultado de un estudio —que aún no concluyó—, profundo y revelador en más de un detalle que se daba por descontado. La investigación —inédita en Cuba— se titula Estudio sobre la estructura genética de la población cubana. Mapeo de mestizaje utilizando marcadores informativos para el origen ancestral en 600 individuos cubanos. Relación del origen ancestral con otros marcadores biológicos y riesgo de enfermedades. «No estábamos buscando estudiar la estructura genética de la población cubana —dijo la científica—, pero entramos en este terreno como parte de una de las vertientes del proyecto para el análisis de riesgo ante algunas enfermedades». La Dra. Marcheco Teruel1 directora del Centro Nacional de Genética Médica (CNGM) de Cuba, apoyó su disertación en datos irrefutables: «una parte de la investigación comenzó con los llamados marcadores informativos para el origen ancestral, en 600 individuos de los tres mil que se estudiaron. Se escogieron 60 marcadores para el “genotipaje” del origen ancestral —y existen millones de marcadores SNP disponibles 2—; fueron analizados por nuestros investigadores, del Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana y del Instituto de Psiquiatría, de Londres». Desde el punto de vista epidemiológico el estudio analizó cerca de mil variables: alimentación, medidas antropométricas, educación, nivel socioeconómico, hemoglobina, hematocrito, y tensión arterial, entre otros. La culpa de todo la tiene el… alelo 3 Entre esos múltiples padecimientos posibles están el Gaucher y el Tays Sachs, entre judíos asquenazíes (oriundos de Europa central y oriental); la Salla, al nordeste de Finlandia, y la Sicklemia. El equipo obtuvo una inmensa tabla con el genotipo para 60 marcadores, lista para hacer un montón de estudios. Según los primeros resultados, el alelo ApoE-4 se asoció significativamente al riesgo incrementado de padecer demencia. En individuos en los que predomina el origen ancestral africano la presencia del alelo ApoE-4 es, según su frecuencia alélica, de un 70 %. «En Cuba —asegura la Dra. Beatriz—, cuando se tiene al menos un alelo 4, se tiene 1, 9 veces más riesgo de desarrollar demencia. Para el estudio se “genotipó” el gen de la apolipoproteína E, que tiene que ver con el transporte de colesterol en sangre: 1,6 veces más riesgos. Para un sistema de salud como el nuestro, preventivo y de accionar social ante riesgos, esto tiene mucha importancia». En las perspectivas de la investigadora —y en las de muchos expertos en el tema— el estudio se hará algún día con toda la población cubana, empeño en el que deberán estar médicos de familia, clínicos, enfermeras, genetistas, biólogos moleculares, psicólogos, psiquiatras, epidemiólogos, matemáticos, antropólogos, comunicadores sociales e historiadores».
1 Graduada en Medicina en 1994, especialista de segundo grado en Genética Clínica, profesora auxiliar del ISCM de La Habana, miembro del grupo de trabajo para el proyecto del genoma humano del MINSAP, y presidenta del comité editorial de la Revista Cubana de Genética Comunitaria. 3 Los humanos tenemos 46 cromosomas o 23 pares en cada célula. Dos de ellos corresponden a los alelos sexuales: para la mujer xx y para el hombre xy. Los cromosomas se forman por agrupación de genes, que se sitúa en un lugar específico del cromosoma. Un gen es la unidad básica de herencia de los seres vivos, y son considerados como la unidad de almacenamiento de información y unidad de herencia al transmitir esa información. Los genes pueden aparecer en versiones diferentes, con variaciones pequeñas en su secuencia, denominadas alelos. Un alelo es el gen que ocupa el mismo lugar en dos cromosomas homólogos y que tiene la misma función, pero diferentes efectos. Los alelos pueden ser dominantes o recesivos. Cada alelo está formado por dos letras (mm). Los alelos dominantes se representan con una letra mayúscula (M). Para que el carácter tenga la información del alelo dominante debe estar formado por una letra mayúscula y una minúscula (M/m), o por dos mayúsculas (M/M). Los alelos recesivos se escriben con minúscula (m) y para que estos tengan su información deben estar formados por dos letras minúsculas (m/m).
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