18 de marzo del 2010


Cantar puede reactivar el habla

Por Míriam Zito
Foto: Internet

Según expertos, los pacientes con ictus, accidente cerebro-vascular caracterizado por la interrupción del flujo sanguíneo al cerebro, podrían volver a conectar su cerebro con lecciones de canto
Cantar, aunque sea bajo la ducha, es bueno para la salud física y mental, en particular para aquellas personas que han padecido un accidente cerebro- vascular.

Según expertos, los pacientes con ictus, accidente cerebro-vascular caracterizado por la interrupción del flujo sanguíneo al cerebro, podrían volver a conectar su cerebro con lecciones de canto ya que utilizan una zona distinta a la del centro del habla afectado.

Estos resultados fueron expuestos durante la reunión anual de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia (AAAS, por sus siglas en ingles) en San Diego, Estados Unidos.

El profesor de neurología Gottfried Schlaug, a cargo de la investigación en el Beth Israel Deaconess Medical Center y en la Harvard Medical School en Boston, manifestó que luego de un ensayo clínico pudo demostrarse cómo el cerebro responde a la terapia de entonación melódica.

Schlaug explicó que la terapia establecida ya como una técnica médica se puso en práctica tras comprobar que los pacientes con ictus, incapaces de hablar podían cantar.

Agregó que su estudio fue el primero en combinar esa técnica a con imágenes del cerebro, para mostrar lo que realmente está sucediendo cuando los pacientes aprenden a cantar sus palabras.

La mayoría de las conexiones, entre las áreas del cerebro que controlan el movimiento y las que controlan la audición se encuentran en el lado izquierdo del cerebro, apuntó.

Según el experto, el lado izquierdo es el que más interviene en el habla, pero si este se daña, el derecho también tiene problemas para suplir ese papel.

Por lo que a medida que los pacientes aprenden a traducir sus palabras en melodías, las conexiones fundamentales del lado derecho se empiezan a formar.

Estudios anteriores han demostrado que este "centro del canto" está excesivamente desarrollado en el órgano pensante de los cantantes profesionales.

Durante la terapia, a los pacientes se les enseña a traducir sus palabras a melodías simples y a deletrear cada sílaba con sus manos, técnica que posibilita disponer de una especie de marcapasos interno que hace más eficaz el tratamiento.

Schlaug aseveró que la música podría ser una alternativa para comprometer las zonas del cerebro que normalmente no lo están.

Por su parte, Patel Aniruddb, del Instituto de Neurociencias en San Diego, dijo que el estudio constituye un ejemplo del boom de la investigación de la música y el cerebro en la última década.

Nina Kraus, neurocientífica de la Universidad Northwestern de Chicago, también ha estudiado la respuesta del cerebro a la música mediante electrodos en el cuero cabelludo, lo que le ha permitido reproducir la actividad eléctrica de las neuronas cuando recogen los sonidos.

Kraus ha descubierto que la formación musical parece aumentar la capacidad de realizar otras tareas, como la lectura y asevera que las investigaciones sobre cómo el cerebro responde a la música, aporta pruebas de que la formación rítmica representa una parte importante en la educación de los niños.