Dossier sobre el VIII Congreso de la UPEC

 

Tiempo de recuento

Proceso eleccionario y asambleario de la FEU a dos años del VII Congreso

“Este séptimo Congreso de la FEU ha sido como para hacer historia, si somos capaces de darle continuidad y cumplir lo que hemos acordado".

Raúl Castro Ruz.

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Se corre el telón del curso, es hora de recuento, de comienzos. Con las nuevas planificaciones de clases, llegan las elecciones desde la brigada hasta el nivel provincial, los festivales de cultura, los juegos deportivos, las jornadas científicas… y también los debates. La FEU convoca a la mayoría, a la totalidad, a cada uno de sus miembros a implicarse.

Hace dos años el VII Congreso de la organización se proyectó como un escenario de encuentro diferente a los tradicionales. ¿Dónde estuvo la singularidad? En la intención de que los estudiantes, -no solo sus dirigentes-, soñaran cómo podían ambientar el espacio de reunión, qué temas irían a la agenda de discusión, no por cumplir con un orden establecido, “orientado desde arriba”, sino por la necesidad de analizarlos y tomar acuerdos sobre ellos.

Los entusiastas apoyaron más desde el inicio. Los inconformes pidieron la palabra para cuestionar lo mal hecho y proponer soluciones. Los escépticos creyeron que sería una reunión más, tediosa y poco productiva. Pero los resultados en sentido general demostraron  a unos y a otras que cuando se quiere se puede motivar hasta los menos dispuestos.

El VII Congreso de la FEU descentralizó el proceso de debate para que se expandiera como las ondas, desde adentro y que en cada sitio se pensara cómo puede funcionar mejor la Federación para bien de su membresía y de la Revolución martiana, marxista-leninista, de la cual es un puntal alto.

La propia Declaración Final del evento es casi un decálogo que desafía las misiones individuales y colectivas de los universitarios cubanos de hoy. El principal deber: el estudio en las diferentes especialidades, la indagación permanente por las raíces históricas, ideológicas, culturales.
La mayor aspiración: apropiarse del verdadero significado de la palabra participación, para que del discurso se transforme en acción directa, que modifique nuestro entorno, que nos haga protagonistas de la sociedad que construimos día a día. Esa es la herencia: la vocación social y universal del estudiantado cubano, que se ha enaltecido con la FEU durante 86 años.

Para ser coherentes con las responsabilidades que dejó el Cónclave pasado volvamos a repasar sus acuerdos, los que se aprobaron en las brigadas que hoy están en 3er, 4to, 5to ó 6to año; en las facultades, centros, municipios, provincias hasta llegar al nivel nacional.

¿Cuántos asuntos aún no se han resuelto? ¿Cuáles son las inquietudes nuevas y sus matices? ¿En manos de quién están las soluciones o las alternativas? ¿Cómo combatimos desde la FEU el esquematismo, la burocracia, el formalismo, el desaliento, la corrupción que tanto disgustan a los cubanos? ¿Qué más podemos hacer, qué se quedó pendiente? ¿Qué más necesita la Federación para ser una auténtica representante de la juventud universitaria actual? ¿Faltan preguntas y respuestas? Añádelas, búscalas en tu colectivo.

Aprovechen estos inicios para explorar nuevos métodos, tocar otras puertas y sensibilizar a quienes aún no lo están. La FEU invita a sus miembros a evaluar qué ha pasado desde el VII Congreso hasta la fecha a debatir sobre la responsabilidad de los estudiantes universitarios con la continuidad de la Revolución a 50 años de su Triunfo. Pero les pone la parada más alta. No se limiten a mirar hacia atrás, busquen estrategias para ir hacia delante, al horizonte.

Parte de las garantías de ese futuro estará en las manos de quienes  elijas para representarte durante el curso, en la brigada, o cualquier otra instancia. Arrancó el curso, ahora la decisión y el tiempo son tuyos, de ustedes, nuestros. 

Comisión Electoral Nacional
Secretariado Nacional de la FEU
Septiembre de 2008    
   

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