Ya casi finaliza un año, y estos últimos meses han sido de arduo trabajo, cuando estés leyendo esto recién habrá finalizado el XIII Encuentro Latinoamericano de Facultades de Comunicación Social , y por supuesto que en el centro de la diana se halla una de las posibilidades más importantes del ser: la comunicación que va desde una mirada o un gesto, ¡Que puede decirnos tanto!, hasta el uso de la alta tecnología que, cada día o cada hora que transcurre, hace más viable, más expedita la comunicación entre los humanos. Las distancias se acortan o simplemente dejan de existir cuando los medios y el saber están a nuestro alcance; utilizarlas de la mejor manera es cuestión de cada grupo humano, de cada quien…
Saber emplear esa capacidad de demostrar quiénes somos a través de la comunicación está en cada uno de nosotros, y aprovecharla al máximo debiera ser siempre nuestra divisa. Nosotros los de esta parte del mundo, y los cubanos en particular somos gregarios, hacemos amigos con facilidad y somos amorosos por naturaleza, si no que lo digan los que han pasado más tiempo en becas o centros de estudio que en el hogar o los que cada día andamos la ciudad, esta que de cumpleaños 490 tiene el alma de 15, y nos encontramos en paradas de ómnibus, en un banco de parque , o simplemente compartiendo una mesa para un rápido café de pasadita y… ¡nos intercambiamos teléfonos o e-mails en un momentico!
La Habana es una ciudad que tiene la magia de atraer, la ensoñación de lo añejo, el encanto de vivir a la vez presente y pasado, celebrémosla comunicándonos entre todos la necesidad de amarla más, cuanto más la cuidemos, cuanto más hagamos por preservar nuestro patrimonio, que incluye esa capacidad de amarnos y demostrarlo con los mejores modos, comenzando el amanecer con una sonrisa. No olvidemos que somos uno y otro en el mismo tiempo e incluso en la misma distancia y te dejo ahora con un fragmento del poema Himno, de ese argentino amador de la sinuosidad del tiempo y los laberintos que es Jorge Luis Borges :
En la caverna cuyo nombre será Altamira
una mano sin cara traza la curva
de un lomo de bisonte.
La lenta mano de Virgilio acaricia
la seda que trajeron
del reino del Emperador amarillo
las caravanas y las naves.
El primer ruiseñor canta en Hungría.
Jesús ve en la montaña el perfil de César.
Pitágoras revela a sus griegos
que la forma del tiempo es la del círculo.
En una isla del Océano
los lebreles de plata persiguen a los siervos de oro.
En un yunque forjan la espada
que será fiel a Sigurd.
Whitman canta en Manhattan.
Homero nace en siete ciudades.
Una doncella acaba de apresar
al unicornio blanco.
Todo el pasado vuelve como una ola
Y esas antiguas cosas recurren
porque una mujer te ha besado.