11 de enero del 2010

Miradas de un curador: nuevo volumen sobre arte cubano

Por Elizabeth Bello Expósito

La Editorial Letras Cubanas inaugura sus presentaciones del 2010 con el libro Mirada de un curador,  texto de Corina Matamoros, Licenciada en Historia del Arte y de Museología en la Escuela del Louvre, especialista del Museo Nacional de Bellas Artes.

El volumen recopila los textos que escribiera la autora para destacados artistas cubanos como Bedia, Lázaro Saavedra, Garaicoa, Toirac, Luis o Miguel, Tania Bruguera, Juan Roberto Diago, Montoto, Abel Barroso, Douglas Argüelles, Los Carpinteros, Olazábal, Sandra Ceballos, Fors, Ernesto Leal, Aimée García y Yoan Capote.

La obra está compuesta por 20 ensayos, dos de carácter general y 18 son análisis individuales de diferentes creadores, escritos desde 1995 hasta 2008, lo que le permitió recorrer un amplio panorama del quehacer de los artistas contemporáneos cubanos de la plástica.

Según opinión de la propia autora la obra integra enseñanzas, lecciones y destrezas útiles para curadores noveles, pero también para curadores experimentados.

Este ejemplar contiene además reproducciones de enorme valor testimonial, crítico y artístico, y al finalizar cada uno de los textos, la autora incluye notas que dibujan con impresiones muy finas y profundas los sentimientos de Corina hacia cada una de las exposiciones o autores referidos.

A decir de la Doctora en Filosofía Magaly Espinosa, presidenta de la subdirección de crítica de la Asociación de Artistas Plásticos de la UNEAC y reconocida teórica del arte este trabajo de Corina le presenta al lector el ejercicio de un curador, las peripecias a las que se enfrenta este personaje en su trabajo, con enorme sensibilidad, modestia y enorme ética, virtudes naturales de la autora.

El curador “(…) el Mesías o el Diablo de los museos, las galerías, las bienales, las ferias de arte o cualquier otro espacio artístico, un adelantado que puede convertir la suerte del arte en un destino bienhechor, o en una fatal circunstancia” advierte Magaly. Es por ello que el libro de Corina se torna necesario y oportuno, pues vivimos un momento en que el arte invade todos los espacios y los curadores se las tienen que ver a diario entre artistas, demandas ideológicas, dificultades económicas y exigencias internacionales.

Mirada de un curador es una obra diversa y peculiar, que sin seguir un orden cronológico, de líneas, tendencias o estilos, constituye una ventana abierta a la comprensión de la plástica contemporánea de la Isla.