22 de enero del 2009

En Cuba también luchan las mujeres

Por Lemay Padrón Oliveros
Foto: Cortesía de Autor

La lucha y las mujeres cubanas.
Acostumbrados a ver sólo hombres en los colchones de lucha, el público cubano se va adaptando poco a poco a la presencia femenina en estos avatares, sobre todo desde hace tres años, cuando se dio bandera blanca a la práctica de esta disciplina en las damas de la Isla.

Fue en el 2006. En un inicio todas procedían del judo, de las cuales sólo cuatro sobrevivieron hasta hoy, tras realizar los lógicos ajustes entre una disciplina y otra. Muy pocos apostaban por medallas en los casi inminentes Juegos Centroamericanos y del Caribe de Cartagena de Indias celebrados el propio años, pero ellas regresaron de la ciudad colombiana con dos medallas de oro, una de plata y una de bronce.

La santiaguera Lisset Echevarría, una de las titulares en suelo cafetero, protagonizó luego la mejor actuación en los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro 2007, al conquistar la presea de bronce en la división de 72 kilogramos.

Para el entrenador principal de la escuadra cubana, Rodolfo "Poppy" Alfonso, esa primera generación fue muy importante, pero ahora quiere tener lo suyo. "Estamos trabajando con niñas, sobre todo en la capital, para no depender del judo, que por supuesto al ser un deporte más conocido capta más muchachas que nosotros. De todas maneras no nos desesperamos, esas niñas me llenan de esperanza", señaló.

Poppy se mostró muy contento también porque en noviembre del 2008, en el recién estrenado Centro Nacional de Deportes de Combate de Holguín, se efectuó un seminario con la participación de 39 entrenadores de 12 provincias del país, en el cual se evaluó la estrategia a seguir en los tiempos venideros "el poder vernos, reunirnos y discutir sobre bases científicas es muy bueno para una disciplina que casi comienza, como aquel que dice", apuntó el entrenador.

Actualmente contamos con varias muchachas de gran potencial como la propia Lisset, Cándida de Armas (63 kg), medallista de plata en el torneo panamericano del deporte, e Idalmis Acea (55kg), bronce en los Juegos de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), ambas en 2007, agregó.

Acostumbrado a trabajar con hombres, ¿cómo te resultó el cambio para las mujeres?

"Es complicado por sus características, pero este grupo que tenemos ahora tiene una alta disciplina y son muy decididas, esforzadas y combativas. También recibimos el apoyo de los padres y de sus novios, a quienes vinculamos incluso a los entrenamientos, porque también se trata en la mayoría de los casos de atletas de alto rendimiento. Tratamos de inculcarles el sentido de pertenencia, para que sientan por la lucha".

Lisset con 24 años se considera lista para alcanzar mejores lugares a nivel continental, e incluso alguna presea de relieve mundial, "cada vez me siento mejor en la lucha, aunque es más fuerte y cansa más que el judo, sobre todo los combates. Considero como mi mejor resultado el bronce panamericano, porque el nivel era más alto al de Cartagena y perdí con la canadiense Ohenewa Akuffo, campeona de la Universiada Mundial y dos veces plata panamericana. No creo que nos falte mucho para llegar allí, con más entrenamiento podemos incluso superarlas", dijo.

Para el 2009, el calendario femenino incluye el Campeonato Nacional, a partir del 17 de enero, en Santiago de Cuba, el Torneo Internacional Cerro Pelado, en febrero en La Habana, los III Juegos del ALBA en la primera semana de abril y el Panamericano de Venezuela ese mismo mes. El sueño de los amantes de la lucha en el país es ver a nuestras muchachas en el Campeonato Mundial de Dinamarca, en septiembre.

No podemos acelerar el proceso, aclara Poppy, “si logramos ir con dos atletas, vamos con dos, si clasificamos cinco, con cinco; en realidad nuestra meta inmediata es ganar los Centroamericanos y del Caribe de Mayagüez 2010”.

Indudablemente, se trata de un reto difícil por la ventaja en tiempo de práctica que nos llevan varios países del área, sobre todo Colombia y Venezuela, pero como todos los miembros de la familia de la lucha cubana, Poppy está acostumbrado a soñar con los pies sobre la tierra, y probablemente dentro de poco más de un año esté de celebraciones con sus chicas.

 

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