29 de enero del 2009

El primer juego oficial de pelota en Cuba fue en Tulipán*

Por Elio Menéndez
Foto: Archivo

La Pelota en Cuba
Aunque muchas veces se ha dicho y escrito que el primer juego de pelota efectuado en Cuba tuvo lugar el 27 de diciembre de 1874 en el yumurino Palmar de Junco entre los equipos de peloteros matanceros y habaneros, la verdad no es ésa, pues desde mucho antes, año 1864 ó 1865 ya se jugaba pelota en la Isla, el segundo país del mundo donde se practicó este deporte, pasión de los cubanos.

Si bien los primeros clubes constituidos, el Habana B.B.C. y el Matanzas disputaron el primer juego, oficialmente divulgado en la revista El Artista por alguien que se firmaba Henry, de paso el pionero de nuestros cronistas deportivos, la gran mayoría de los historiadores consideran como primer juego oficial el efectuado el 29 de diciembre de 1878, en ocasión de inaugurarse el primer campeonato organizado por la Liga Nacional de Béisbol fundada en la calle Obrapía, el 22 de ese propio mes.

El partido inaugural, dato en el cual tampoco coinciden algunos historiadores, aunque sí la mayoría, se jugó en el terreno de Tulipán, en la zona del Cerro comprendida desde Ayestarán hasta Falgueras, celebrándose encuentros además en Línea y C, donde hoy radica la Parroquia del Vedado; en Línea y G (Hospital América Arias), así como en el Palmar.

Competían Habana, Almendares y Matanzas y el campeonato iniciado en 1878 duró hasta 1895, reanudándose en 1900, entonces con el nombre de Liga Cubana Profesional.

No se equivocó Martínez Campos

No podía haber comenzado antes de 1878. La guerra independentista había finalizado ese año con el llamado Pacto del Zanjón que originó la viril respuesta del Titán de Bronce, recogida en la historia patria como la digna Protesta de Baraguá. Muchos de aquellos peloteros conspiraban mientras jugaban y no fueron pocos los que se lanzaron a la manigua redentora o murieron en cruel cautiverio.

La temporada de 1894-1895 quedó trunca el 10 de mayo de este último año cuando al enfrentarse Habana y Almendares se provocó una reyerta de grandes proporciones al ser suspendido el desafío en el cuarto inning por lluvia. Ello dio lugar a que el Gobernador Civil, señor Barraqué, prohibiera por ese motivo la celebración del certamen, pero, realmente, la razón era otra.

El general Arsenio Martínez Campos tenía confidencias de que tanto los peloteros como gran parte del público que asistía a los terrenos beisboleros eran elementos de conspiración insurreccional que colaboraban con la Guerra de Independencia comenzada el 24 de Febrero, apenas tres meses atrás.

No estaba errado Martínez Campos. Fueron muchos los peloteros que simpatizaban con la gesta emancipadora e incluso algunos de ellos combatieron en el Ejército Libertador y los hubo que llegaron al final de la contienda armada. Con tanta fuerza prendió la Guerra de Independencia y tantos peloteros se sumaron a ella, que no fue hasta 1897 que se intentó reanudar los campeonatos con los equipos Feita, Habana y Almendares, pero no concluyó al declararse la guerra entre España y Estados Unidos, luego que los yanquis nos robaran la victoria con su entrada en Santiago de Cuba.

También en Cayo Hueso

Mientras en la manigua se luchaba por la libertad, en Cayo Hueso se disputaban lides beisboleras que tenían por finalidad recaudar fondos para las fuerzas mambisas, otra manifestación del valor patriótico de los peloteros de finales del Siglo XIX. De la extensa relación de beisbolistas que lucharon por la independencia de la Patria, puede hablarse de dos que participaron en aquel histórico partido del 27 de diciembre de 1874 (el primero divulgado por la prensa), Esteban Bellán y Emilio Sabourín, este último muerto en duro destierro en la cárcel africana de Ceuta, donde coincidió con ese otro gran patriota al que Martí llamo su hermano: Juan Gualberto Gómez.

No fueron los únicos. Por citar algunos les diré que Carlos Maciá, quien a los 17 años de edad lanzó el primer "cero hit, cero carrera" de la pelota cubana, dejó el diamante para unirse al Ejército Libertador. José Manuel Pastoriza, otro excelente lanzador, fue descubierto y, sacado de su hogar, le sometieron a bárbaras torturas para que descubriese a sus compañeros comprometidos, cosa que no hizo, por lo que esbirros al mando de un tal Fondesviela lo asesinaron y descuartizaron. Ricardo Cabaleiro, el primer cubano en conectar tres jonrones en un desafío e impulsar 17 carreras, se incorporó a la Guerra y alcanzó el grado de teniente que le fue impuesto por el Mayor General Antonio Maceo, a cuyas órdenes combatió heroicamente.

*Tomado de la Revista Informativa Cuba Ahora

 

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