¿Ser o no ser, hay algún problema?
Por Fidel Alejandro Manzanares Fernández (Estudiante de Periodismo)
Fotos: Internet
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América-Europa, Argentina-Portugal, Real Madrid-Barcelona, personalidades sin puntos de contactos; nacidos en la misma década; comparados con los más grandes de la historia, rodeados por el éxito y la exigencia de millones de inchas: sinopsis de los principales exponentes del fútbol en la actualidad, Cristiano Ronaldo y Lionel Messi.
La interrogante deambula en las canchas del Santiago Bernabeu y el Camp No; la comparación corre distancias inimaginables, y se da cita en cada punto del planeta donde se aprecia el más universal de los deportes. Pero, ¿quién es realmente el mejor?
Amigos en Facebook, blogs, sitios digitales, páginas web, simples conversaciones, forum, incluso hasta investigaciones genéticas se empeñan en demostrar y justificar quién ostenta la categoría de NÚMERO UNO, sin embargo nadie se pone de acuerdo.
No resulta fácil. La subjetividad de cada cual influye en la decisión. Unos adjudican y se escudan en la potencia, velocidad, capacidad ambidextra, espectacularidad, y hasta a la belleza de uno (punto este último inválido, pues de lo contrario Brad Pitt…, cuestiones mediáticas); mientras otros hablan de números, galardones, capacidad organizativa y conducción del balón “ingrávida”.
A mi juicio, veo a las comparaciones en materia deportiva como la vía menos eficaz para distinguir posibilidades cualitativas si de dos supertalentos especulamos, sin embargo las mismas conforman un medidor inobjetable a la hora de tomar partido.
Culminado el choque de noviembre entre los búnkers de la Liga española, catastrófico para los de la capital, me incliné por uno de estos fuera de serie tras un difícil y exhaustivo análisis, que trascendió mucho más allá de aquellos fantásticos 90 minutos de los de la ciudad condal.
Constantemente escucho a los simpatizantes de CR7 aferrarse al concepto de que el portugués luce como el más completo: tira, desborda con ambas piernas y asiste, fenomenal a balón parado, capacidad goleadora descomunal, potencia en el sprint y cabezazo; además de espectacularidad en el juego, parecido al más puro estilo callejero. Razón les sobra para catalogarlo de tal manera.
Los ingredientes mencionados lo convierten en un show televisivo, y su personalidad diseñada en el marketing lo catapulta a la cumbre de la popularidad en las redes sociales.
Pero no menos argumentos tienen los encantados por la Messimanía, esos que también sostienen sus teoría” y señalan que no se necesita medir 1.86, ni pegarle con ambas piernas, ni declarase a viva voz como el mejor del globo terráqueo tres veces.
Y es que la pulga vino al mundo con la bola cosida al pie para hacer goles, driblar, pasar y arrodillar rivales a la misma altura del europeo con esa capacidad de convertirse en un extinto número 10.
Mas, a mi juicio la diferencia la marca la entidad para cual rinden ambos extraclases; actualmente los merengues no se asoman al juego desplegado por los culés.
La maquinaria compacta del azulgrana inclina la balanza, a mi juicio, para el más reciente ganador del FIFA Balón de Oro; a ello debo sumarle otro factor, imprescindible para ambos atletas: el estilo de juego. La estrella del Barça puede hacer de punta, volante y hasta de organizador; sin embargo si a Ronaldo no le llega la bola…, entonces lo de más completo queda un tanto en tela de juicio.
Si de premios y condecoraciones se habla echemos un vistazo al prodigio de Islas Madeiras surgido en la cantera del Sporting de Lisboa y quien con apenas 17 años ganó el título de Liga de su país para convertirse en el principal deseo de Sir Alex Ferguson timonel del Manchester United.
Previo pago de 17 millones de euros, llegó el menor de los Red Devils en 2002, resultado: tres Premier Leagues, una FA Cup, e igual cantidad de Football League Cup, Community Shield, Champions League y Mundial de Clubes.
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De igual forma, en 2008 convirtió 42 goles en toda la temporada para superar a un mito como George Best.
Por sus actuaciones fue galardonado con el premio de mejor jugador UEFA del año; así como la Bota y Balón de Oro del mismo periplo. Aunque sin dudas el éxito supremo lo constituyó la venta al Real Madrid del luso: más de 131 millones de dólares desembolsaron los blancos, el traspaso más caro de la historia del fútbol.
En su segunda temporada en el equipo de Chamartín solo en Liga, CR7 sobrepasa la media centena de dianas.
Por su parte con su selección nacional acumula 25 conquistas en 79 encuentros. El rocket lusitano (nació en febrero del 85) acumula en un total de 387 partidos la marca de 188 tantos.
Pero el currículo del rosarino, a su vez, deslumbra a cualquiera. El ganador de los dos últimos Balones de Oro, y actualmente Bota Dorada europea ostenta marcas sorprendentes a sus 23 años.
Con cuatro títulos de Liga, dos Ligas de Campeones, un Mundial de Clubes, una Copa del Rey, cuatro Supercopas de España, una Supercopa Europea, y un Mundial de Clubes, Lio ostenta registros llamados a romper todos los récord del viejo continente ; además de ser el cuarto goleador histórico (167) de la historia del Club blaurgrana desde su debut en 2004.
Profesionalmente el argentino ha marcado 182 goles en 301 partidos, y con la camiseta nacional dejó su huella en 15 ocasiones en 54 presentaciones. Cifras publicadas en http://www.mdzol.com/mdz/nota/272212-los-numeros-de-lionel-messi-y-cristiano-ronaldo/
Claro, no tengo la verdad absoluta y no pretendo que cambie de bando. Solo le pido una reflexión lejos del fanatismo, aunque para gusto, los colores. Entonces, ¿ser o no ser, hay algún problema?
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