Con motivo del trabajo presentado por los alumnos de Psicología Ariel Arcaute y Carlos Prado a la VI Jornada Científica Estudiantil de la SUM de La Habana Vieja (abril/09)
Belleza prohibida
«Esta es la presentación de la Estrategia Educativa y la Campaña que, en el año 2009, abogará por el respeto a la libre y responsable orientación sexual e identidad de género; el lema de la Campaña es La diversidad es natural; en estos primeros meses nos centraremos en la realidad de la orientación sexual y luego enfocaremos la identidad de género», dijo Mariela Castro Espín, directora del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), en el inicio de la conferencia de prensa.
«El primer objetivo general», continuó la máster en Sexualidad, «es contribuir a la educación de toda la sociedad en ese respeto, pero con énfasis en la juventud universitaria, y para cumplir los objetivos específicos previmos la apertura de espacios permanentes de diálogo con el apoyo de la FEU y la UJC de los centros de educación superior. Las instituciones nacionales, junto con los órganos provinciales de Ciudad de La Habana, vamos a concentrarnos en la capital, mas cada territorio, sobre la base de los mismos objetivos, podrá desarrollar sus iniciativas.»
El modo significó un nuevo estilo de hacer. Figuras de renombre internacional en estos temas, expresaron su satisfacción. «He tenido noticias del inicio de la Campaña que involucra a jóvenes de las universidades», les escribió a sus colegas de la Isla la mexicana Gloria Careaga, cosecretaria general de ILGA 1 y profesora desde 1979 de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). «El hecho de involucrar a agentes de cambio importantes, constituye un acierto para impulsar las trasformaciones que nuestros países están necesitando. Cenesex de nuevo se coloca a la vanguardia de las iniciativas que favorecen una sociedad plural, donde se privilegien el respeto y la garantía de los derechos humanos para todas las personas.»
Si en 2008 se apeló a varias instituciones para celebrar la Jornada Cubana por el Día Mundial contra la Homofobia, al presente un grupo de organizaciones convocó a la sociedad para seguir una estrategia y emprender una campaña donde la Jornada es solo una acción. Precisamente por privilegiar a los universitarios cual sector poblacional beneficiado, es que junto con Cenesex figuran en dicho grupo diferentes instancias de la UJC, la FEU, la UNEAC, el Centro Nacional de Prevención de las ITS/VIH/Sida, y la Asociación Hermanos Saíz (AHS). A más de la Jornada, prevista para el 16 de mayo, cuentan entre las acciones el llamado Diálogo entre jóvenes, uno de ellos fijado para los jueves segundo y cuarto de los meses de marzo a junio, a las 4:30 PM, en la Casa de la FEU de la UH, y el Cine Club Diferente, proyecto de cine debate patrocinado por Cenesex y el ICAIC.
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En efecto, el tercer jueves de cada mes —hasta ahora a las 8:30 PM, pero a partir del 13 de mayo de 2009, a las 8:00 PM— se proyectan en la sala 23 y 12, materiales cinematográficos que muestran la circunstancia de la diversidad sexual (ya se anunció el inicio de un ciclo, del 1ro al 3 de mayo, en el cine Caribe de la Isla de la Juventud). Concluida la proyección, comienza el debate, moderado por el crítico y comunicador Frank Padrón. El espacio constituye la mejor de las sagas, el limo que dejaron las aguas de la Jornada de mayo de 2008. Desde entonces pudimos apreciar, debatir y crecer con filmes de la talla de El celuloide oculto (1995, EE.UU., R. Epstein y J. Friedman); Todo sobre mi padre (2002, Noruega-Dinamarca, E. Benestad); Belleza prohibida (2004, Gran Bretaña-EE.UU., R. Eyre); Shortbus (2006, EE.UU., J. Cameron Mitchell); y Mandrágora (1997, República Checa, W. Grodecki).
La burbuja o Solos contra el mundo
«Es bueno mantener acciones que socialicen temáticas y preguntas» expresó el poeta y dramaturgo Norge Espinosa. «Ahí sería justo mencionar a Frank y el Cine Club Diferente, que ha convocado a numeroso público y ha empezado a crear estados de ánimo útiles para conocer, más allá de la Jornada, del único momento en que hasta ahora tuvimos esa “expansión”, qué piensa y cómo discute la gente».
«Se trata de un espacio que se ha ido enriqueciendo de continuo, cada vez más, con el aporte del público», recalcó Mariela, también directora de la revista Sexología y Sociedad. «Lamentamos que aún no logremos socializar el debate a través de los medios, requisito básico para que se cumplan sus objetivos educativos».
En febrero, luego de la exhibición de La Burbuja o Solos contra el mundo (2006, Israel, E. Fox), historia crecida y truncada a la sombra del conflicto árabe-israelí, Alma Mater respondió un cuestionario concebido por los alumnos de segundo año de Psicología de la SUM de La Habana Vieja, Ariel Arcaute y Carlos Prado.
Querían saber con qué frecuencia asistíamos a dicho Cine Club, si interveníamos en los debates, qué razones teníamos para hacerlo, si las discusiones nos parecían atrayentes, cómo considerábamos este tipo de cine, por qué vías nos enteramos de la existencia del Cine Club Diferente y cómo lo valorábamos. Ignorábamos que, por haber sido escogidos de forma aleatoria entre individuos que tenían la misma posibilidad de ser consultados, integrábamos uno de los universos estadísticos, elegido por muestreo probabilístico, compuesto por 45 personas, sobre los que fundarían su trabajo de Metodología de la Investigación Cualitativa, estudio que defenderían en la VI Jornada Científica Estudiantil de su sede universitaria bajo el título de El Cine Club Diferente visto desde el prisma de los espectadores.
La víspera de la defensa en la Comisión de Sexualidad de la Jornada Científica, Alma Mater entrevistó a uno de los autores. Ya conocía que la segunda fracción representativa, elegida por muestreo intencional, por cuotas, incluía a tres informantes clave, a quienes los universitarios les aplicaron la técnica de entrevista en profundidad: el propio Frank Padrón, el doctor Alberto Roque, colaborador de Cenesex y miembro de la Comisión Nacional para la Atención a Personas Transexuales, y la realizadora de cine, televisión y video Lizette Vila, directora, entre decenas de documentales, de Y hembra es el alma mía, Rasgando velos y Sexualidad, un derecho a la vida.
Shortbus
Primero conversamos con Lizette, luego con Roque, y después con Padrón —nos contó Ariel Arcaute, el universitario de la SUM de La Habana Vieja—. Para mí fue una experiencia interesante; cuando llegamos al tercer entrevistado, comprobé que las razones de los especialistas con relación a la cuerda en que debían vibrar los filmes para ser seleccionados, eran coincidentes. Por más que Roque fuese médico, Lizette realizadora, y Padrón crítico de arte, y que las entrevistas se grabaran por separado, las respuestas de los tres apuntaban a la esencia educativa de los filmes, es decir, a la necesidad de elegir y exhibir películas que educaran a «los públicos», al referirme al auditorio prefiero hacerlo en plural, en valores humanos tan importantes como el respeto a la diversidad, en el amplio sentido del término, a las diferencias entre personas, a la circunstancia donde concurrimos individuos quizás hasta parecidos, pero a la vez distintos, únicos e irrepetibles.
Lirians Gordillo, miembro del equipo de comunicación que trabajó en el diseño de la Estrategia y la Campaña, ya había tocado el asunto en la conferencia de prensa.
Y la cuestión también afloró en nuestras entrevistas —subrayó Ariel, futuro psicólogo, hoy trabajador de relaciones públicas en un centro turístico de la capital—. Los especialistas insisten en cuánto necesitamos divulgar audiovisuales que instruyan al espectador en la construcción de relaciones de pareja solidarias, auténticas, responsables, con independencia de la orientación sexual y la identidad de género. En la vida diaria precisamos ser libres, y eso significa, entre otras cosas, saber dialogar, confiar, comprender; ser justo, honrado, honesto; dignificar los valores de la firmeza, la esperanza, el esfuerzo, la fortaleza; y, sobre todo, honrar a la familia.
Lirians se refirió a un tema sobre el que suele alertarnos la directora de Cenesex. Tenemos la costumbre de hiperbolizar un rasgo de la personalidad, «es negro, es chino, es pequeño, es católico, es musulmán, es comunista, es del sur, es del norte»,2 para estigmatizar y situar a las personas en inferioridad de condiciones.
En consecuencia con ese planteo, los tres especialistas insistieron en que las películas seleccionadas, antes de resaltar los valores negativos de los diferentes arquetipos, antes de ver las manchas, sepan ver las luces, de lo contrario, el hecho de visionarlas sería contraproducente. Con todo, sin apartarse del respeto, el doctor Roque expresó su deseo de elegir filmes transgresores, también en el buen sentido del término, que rompan las normas y nos hagan pensar. Es el caso, digo yo, de Shortbus.
Fresa y Chocolate
Lo ideal sería que el Cine Club Diferente fuese un espacio plural.
Esa es la idea. Lizette Vila, luego de rendir tributo, en primer término, a la heroína Vilma Espín Guillois, artífice del Programa Nacional de Educación Sexual y el trato justo a la diversidad de expresiones sexuales, insistió en la plausibilidad del proyecto, en la posibilidad de crear, conservar, mejorar y multiplicar este tipo de espacios; en lo razonable que sería el hecho de recoger y escuchar las opiniones de todos los públicos. Al cine asisten muchos públicos, y más en Cuba, que tenemos un pueblo cinéfilo. Hay que evitar, a todo costa, que el Cine Club Diferente se convierta en un ghetto, en una actividad a la que solo asista una minoría para «cocinarse en su salsa».
¿De quién fue la idea original?, ¿lo indagaron ustedes?
De eso nos habló Frank Padrón. Yo, personalmente, creía que él era el padre de la criatura, que era una idea suya, exclusiva. Pero él nos dijo con estas palabras: «En honor a la verdad, la idea fue de la directora de Cenesex; ella nos la compartió en una de las reuniones preparatorias de la Jornada del 2008; ese día (abril 7) nos reunimos en el Cenesex; asistieron compañeros del Partido; se pensaba en una proyección dentro de la Jornada; y uno de ellos, dijo “¿y por qué no hacerlo permanente?”, y así fue.» Luego, claro está, Frank Padrón se ha ocupado de garantizar su puesta en marcha y su continuidad. El Cine Club Diferente se estrenó el miércoles 14 de mayo de 2008, con la presentación y debate de Bent (1997, Gran Bretaña, S. Mathias).
Ese día el colega Frank Padrón publicó un artículo en Juventud Rebelde, «Comienza hoy un cine club diferente». 3
Cierto. Lo califica como una «nueva propuesta cultural y educativa» y comienza diciendo que en su «andadura» unen esfuerzos, además del grupo de organizaciones a las que «de plantilla» haría alusión la presente entrevista, el Ministerio de Cultura, la Fundación Ludwig de Cuba, la Facultad de medios audiovisuales del ISA, el Centro Provincial de Cine de Ciudad de La Habana y la Mediateca André Bazin (EICTV).
Explica que aunque el énfasis temático se hará en la diversidad sexual, habrá también obras dirigidas a la lucha contra todo tipo de discriminación. Desde entonces anuncia que el programa podría incluir «la perspectiva heteronormativa hacia el tratamiento de la mujer, el negro, el judío, el árabe y otras lateralidades.» Asimismo recuerda que Diferente (1961, Luis María Delgado) es el nombre de la primera película española que en plena dictadura franquista abordó abiertamente la homosexualidad. Diferente, dice Frank, es para España lo que para Argentina Adiós, Roberto (1985, Enrique Dawi) y para Cuba Fresa y Chocolate (1993, T. Gutiérrez Alea y J. C. Tabío).
Botas Kinky
Finalmente, conforme al sondeo, ¿cómo son los públicos del Cine Club Diferente?, ¿con qué frecuencia asisten?, ¿intervienen en el debate?, ¿cómo se enteran de que estos existen?, ¿qué opinión general tiene de ellos?
Un 77% pertenece al sexo masculino. Así son mayoría, un 40%, los jóvenes entre 20 y 30 «abriles.» Resulta interesante que un 15 % sobrepase los 50 años de edad. El 88% tiene estudios de nivel superior terminados o en vías de terminar. Cosa curiosa, están al mismo nivel en porcentaje, un 5%, bien pequeño, los técnicos medios, los obreros calificados y los artistas. La mitad más uno del total refirió que asiste «a veces», lo cual denota la fluctuación de los públicos, y casi un 70% respondió que sí participa en los debates, lo cual no significa que haga uso de la palabra, quizás sea solo un observador pasivo. El 58% manifestó que la discusión le permite obtener conocimientos prácticos para la vida privada y profesional. Un 15% señaló que no expresa su opinión porque siente miedo o vergüenza de hablar en público. Con todo, la aplastante mayoría, el 98%, valoró como interesantes los debates.
El 87% de los consultados tiene una buena opinión sobre el cine de diversidad sexual, bien porque «posee valores estéticos y humanos» (juicio vertido por un 18%), o bien porque «amplía su saber sobre el particular» (opinión expresada por un 15%). El 42% conoció de la existencia del Cine Club porque se corrió la voz entre los amigos, dato que nos confirma en la idea de que la divulgación es pobre e inefectiva. Una buena parte, el 29%, lo conoció gracias a Cenesex. Es justo destacar que la pregunta de «¿cómo valora la puesta en práctica del Cine Club Diferente?» tuvo un índice de no-respuesta del 42%. No obstante, el 86% de los que la respondieron valora la actividad como buena: «ventila de forma constructiva un tema tabú» (así dijo un 31%). Otros dijeron que es un espacio donde «se puede intercambiar información sobre la temática con toda libertad», y que «permite aprender a intervenir en este tipo de intercambio, con lo que ayuda a crear una cultura del debate».
¿Sugerencias, conclusiones, recomendaciones, agradecimientos?
Los públicos encuestados consideran que deben crearse más espacios de este tipo; sugieren darle mayor divulgación a la actividad; piden que comience más temprano, algunos no pueden quedarse hasta el final porque suele terminar muy tarde (justamente por eso, a partir del 13 de mayo, comenzará a las 8:00 PM); y desean que haya más debate y no una simple exposición de opiniones. No tienen conciencia de que esto último depende, en sumo grado, de su propia intervención. En sentido general nosotros acabamos concluyendo que el cine de diversidad sexual goza de buena acogida entre los asistentes al Cine Club Diferente. Ellos insisten en que el evento, al tiempo que los actualiza sobre lo que sucede en el mundo, abre sus horizontes sobre temáticas aún consideradas tabú en nuestra sociedad.
Deseo que las personas aludidas por este trabajo interpreten la mención como agradecimiento. Restaría nombrar a las doctoras Alicia González, fundadora y jefa de la cátedra de Género, Sexualidad y Educación Sexual, del ISP Enrique J. Varona, y Basilia Collazo, jefa de la carrera de Psicología de nuestra SUM; y a las másteres en Ciencias Silvia E. García, nuestra tutora, y María A. García, profesora y amiga. Ellas coincidirán en que los debates de los que venimos hablando son valorados por los públicos en tanto representan un espacio único para intercambiar opiniones y escuchar criterios de expertos y/o neófitos. Le agradecemos a Alma Mater su presencia e intervención en ellos, y la posibilidad de socializar nuestra investigación. La revista, con su actitud, nos recuerda el personaje de Lauren (Sarah-Jane Pots), el gran pilar de Charlie Price (Joel Edgerton) en Botas Kinky (2005, Gran Bretaña-EE.UU., J. Jarrold). Nuestras recomendaciones apuntan a realizar actividades de este tipo en las universidades y las SUM. He aquí un punto de contacto entre el Diálogo entre jóvenes de las universidades, y el Cine Club Diferente, dos de las acciones de la Estrategia y la Campaña por el respeto a la libre orientación sexual e identidad de género que recientemente presentaron, entre otras organizaciones, Cenesex, y diferentes instancias de la UJC y la FEU. Veo que Alma Mater toma y no pierde la iniciativa. Eso nos estimula a los universitarios.
1 La Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex, ILGA, es una federación mundial de grupos nacionales y locales dedicados a lograr la igualdad de derechos para las personas lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersex (LGBTI) en el mundo. Es básicamente una red de activistas.
2 Rosete Silva, Hilario. «La transexualidad en Cuba. Un libro vivo.» La Jiribilla, No. 406, 14 de febrero de 2009.
3 Padrón, F. «Comienza hoy un cine club diferente.»