Dossier sobre el VIII Congreso de la UPEC

4 de septiembre del 2008

Siempre me gustó practicar la natación

Por Rodolfo Romero, estudiante de Periodismo
Foto: Cortesía del entrevistado
 

Alexis Rojas Betancourt, dirigente de la FEU en Cuba
Reunidos en la Escuela de Cuadros de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), estaban los dirigentes de las becas estudiantiles de todo el país. Durante la presentación de Alma Mater, uno de los muchachos se encontró un extraño papel que decía: «cabezón». Al principio el joven lo guardó sin entender nada, minutos después estaba frente al auditorio respondiendo toda clase de preguntas. Así llegaba, de una manera bastante inusual a este Parque de los Cabezones...

Alexis Rojas Betancourt

Nacido en la tierra de los parques, Holguín tiene como deporte favorito la natación. Desde los ocho hasta los veinte años estuvo en el agua, como quien dice.

Fui deportista pero después lo dejé. Ser dirigente me roba mucho tiempo. Cuando no es la FEU, son los estudios y cuando no, es ayudar a mi padre a arreglar el pequeño auto, a veces paso mas tiempo con el que con mis amistades...

Su último libro leído: «Pusimos la bomba y qué». Su mayor dolor de cabeza: no poder dar respuesta a las inquietudes de los estudiantes.

¿Cuáles consideras tus cualidades?
Ser dedicado en todo lo que hago.

¿Cómo deportista tuviste resultados importantes?
Bueno, no llegué a ser campeón nacional pero pertenecí a la Escuela Nacional de Natación. Casi siempre en las competencias de relevo era yo quien cerraba. De ese tiempo tengo algunas anécdotas.

Un día, mi equipo llevaba amplia ventaja, y me tiro a la piscina para dar la última vuelta. Unos segundos después llega el relevo por el otro equipo, el que cerraba era Marcos Hernández, campeón nacional. Me pasó por al lado como una flecha. Yo solo tenía 14 años.

¿Alguna vez tuviste miedo de ahogarte?
Esa pregunta te la soplaron por aquí —dice y señala a sus compañeros de provincia— Eso fue en una cruzada gigante que hicimos desde Guardalavaca hasta el Hotel Pesquero 3, que son unos24 kilómetros. Yo nunca había nadado con patas de rana. A mitad del camino me sentí agotado y pensé que quitándomelas sería más fácil. ¡Craso error! Se me durmieron las piernas y por poco me ahogo. Tremendo susto que pasé. (Risas)

¿Cuándo entras en la FEU?
Entré como todo el mundo, en primer año. (Risas, otra vez)

¿Ahora piensas diferente a cuando empezaste?
No, en serio, hace cinco años y desde ese momento empecé a dirigir y créeme he tenido que aprender de todo, economía, contabilidad, derecho, la vida universitaria te pone sus retos.

¿Cuál fue el último planteamiento al que tuviste que dar respuesta?
Me preguntaron que por qué la piscina no se llenaba en tiempo de clases y sí para el plan vacacional. Imagínate, primero tuve que plantearlo a otro nivel y allí me explicaron que el cloro de las vacaciones era designado por un plan especial.

Si no hay piscina, ¿cómo practicas natación?
No leyeron el titular aquel que decía: Nadar en Cuba, nada de nada.

¿Aspiraciones actuales?
En un futuro me gustaría formar atletas, campeones, que mis alumnos sean como Marquitos, Falcón, con quienes competí varias veces y pude ver su grandeza como atletas.

¿Tu mayor virtud?
Ser un joven de mi tiempo, un revolucionario.

 

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